{"id":112393,"date":"2025-01-16T12:30:21","date_gmt":"2025-01-16T19:30:21","guid":{"rendered":"https:\/\/ovelanalista.com\/?p=112393"},"modified":"2025-01-16T10:48:51","modified_gmt":"2025-01-16T17:48:51","slug":"nos-han-arrebatado-culiacan-cuatro-meses-de-narcopandemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ovelanalista.com\/?p=112393","title":{"rendered":"Nos han arrebatado Culiac\u00e1n: cuatro meses de narcopandemia"},"content":{"rendered":"<p><strong>Carlos Narvaes<\/strong><br \/>\nPeriodista<\/p>\n<p><strong>Cr\u00e9dito: Estel\u00ed Meza<\/strong><\/p>\n<p>Han pasado m\u00e1s de cien d\u00edas desde que Culiac\u00e1n entr\u00f3 a un estado de narcopandemia, un periodo en el que la ciudad ha pasado de semanas a meses negros. La guerra entre los c\u00e1rteles no s\u00f3lo ha dejado muertos, desaparecidos y enfrentamientos; tambi\u00e9n ha marcado a cada habitante con miedo, paranoia y la necesidad de construir cierta rutina o normalidad en una zona de guerra.<\/p>\n<p>Desde el inicio de este conflicto, el 9 de septiembre de 2024, entre septiembre y diciembre la Fiscal\u00eda General del Estado de Sinaloa report\u00f3 555 homicidios dolosos, mientras que la Comisi\u00f3n Estatal de B\u00fasqueda registr\u00f3 m\u00e1s de 500 personas desaparecidas. No obstante, estas cifras var\u00edan seg\u00fan diversas fuentes, que estiman hasta 650 homicidios y 695 desapariciones y contando.<\/p>\n<p>Los habitantes de Culiac\u00e1n hemos aprendido a sobrevivir bajo un clima de terror constante. Salimos al trabajo, a la escuela o a visitar a familiares y amigos, pero siempre bajo ciertas condiciones: evitar lugares solitarios, estar en casa antes del anochecer y desconfiar de cada esquina. La ciudad oscurece antes de las seis, lo que aumenta el p\u00e1nico colectivo y la urgencia de refugiarse.<\/p>\n<p>En otros estados, las personas comienzan su d\u00eda revisando el pron\u00f3stico del clima, decidiendo si ser\u00e1 soleado o lluvioso. En Culiac\u00e1n, en cambio, nuestra rutina empieza verificando qu\u00e9 tan violento amaneci\u00f3 el d\u00eda.<\/p>\n<p>Para quienes no conozcan a fondo qu\u00e9 ha pasado desde el inicio del conflicto, vale la pena hacer un recuento de los acontecimientos m\u00e1s importantes de los \u00faltimos meses.<\/p>\n<p>El 17 de octubre, una noche que parec\u00eda normal, se registr\u00f3 un atentado contra la fachada de un peri\u00f3dico reconocido en la ciudad. Afortunadamente, no hubo heridos, pero el ataque se percibi\u00f3 como una amenaza directa contra los medios de comunicaci\u00f3n, no s\u00f3lo en Culiac\u00e1n, sino en todo el estado. Este evento despert\u00f3 preguntas sobre los motivos detr\u00e1s de la agresi\u00f3n, especialmente porque los medios han procurado mantener una postura neutral para no generar p\u00e1nico o incluso para no molestar a alg\u00fan grupo, debido a que el trabajo de los periodistas \u00fanicamente es informar.<\/p>\n<p>Las autoridades anunciaron medidas como reforzar vigilancia e iniciar investigaciones, pero dos d\u00edas despu\u00e9s, el 19 de octubre, la situaci\u00f3n empeor\u00f3 con la desaparici\u00f3n de un trabajador del peri\u00f3dico afectado. Este hecho increment\u00f3 el temor entre quienes salen temprano a trabajar, ya que las calles carecen de vigilancia suficiente en las primeras horas del d\u00eda en especial por el periodo que no hab\u00eda polic\u00edas en la ciudad.<\/p>\n<p>Durante ese mes, se registraron incendios en viviendas, locales y restaurantes, agravando la sensaci\u00f3n de inseguridad y asestando un duro golpe a la econom\u00eda local. Seg\u00fan la Confederaci\u00f3n Patronal de la Rep\u00fablica Mexicana (Coparmex), en los \u00faltimos meses al menos 108 empresas han cerrado en Sinaloa, generando p\u00e9rdidas superiores a los 18\u202f000 millones de pesos. De \u00e9stas, 85 empresas pertenecen a Culiac\u00e1n, lo que refleja el impacto econ\u00f3mico directo que la inseguridad y la violencia han tenido en la capital del estado.<\/p>\n<p>Las amenazas de bomba en plazas y hospitales intensificaron el clima de p\u00e1nico, llevando a muchos a calificar estos actos como una forma de terrorismo. El temor se volvi\u00f3 parte de la vida cotidiana, al punto de que algo tan rutinario como acudir a una cita m\u00e9dica pod\u00eda terminar en una evacuaci\u00f3n masiva ante una nueva amenaza de bomba.<\/p>\n<p>El 30 de octubre, los generadores de violencia demostraron su rechazo a los intentos ciudadanos por mantenerse informados. Uno de los casos m\u00e1s significativos fue la desaparici\u00f3n de \u201cLa Gossip Culiac\u00e1n\u201d, un grupo de WhatsApp en el que los mismos ciudadanos reportaban en tiempo real actividades sospechosas y robos de veh\u00edculos en distintas zonas con el fin de que las personas tuvieran precauci\u00f3n. Esta red de alerta ciudadana tuvo que ser eliminada por su administrador tras recibir amenazas por descubrir su identidad. As\u00ed, la poblaci\u00f3n qued\u00f3 sin uno de los pocos medios de vigilancia comunitaria con los que contaba. Veo que esto afect\u00f3 significativamente a las personas; hablando con amigos amigos y conocidos dec\u00edan sentirse sumamente vulnerables al desconocer la situaci\u00f3n que se vive en diferentes zonas de Culiac\u00e1n.<\/p>\n<p>El 4 de noviembre, el due\u00f1o de un reconocido restaurante fue asesinado, d\u00edas despu\u00e9s de que su negocio fuera incendiado. La noticia caus\u00f3 indignaci\u00f3n entre los habitantes, no s\u00f3lo por la violencia del acto, sino porque se trataba de un hombre de avanzada edad, quien tambi\u00e9n era respetado por la comunidad. Su emblem\u00e1tico restaurante, un lugar que muchos disfrutaban visitar, ahora s\u00f3lo vive en los recuerdos, reducido a cenizas tras estos tr\u00e1gicos acontecimientos.<\/p>\n<p>Otro hecho impactante ocurri\u00f3 el 7 de noviembre, las instalaciones destinadas a la venta de boletos para el palenque fueron baleadas e incendiadas, intensificando el ambiente de inseguridad en la ciudad. Ante estos hechos, los habitantes comenzaron a preguntarse si eventos tradicionales como el palenque y la feria ganadera podr\u00edan realizarse. Estas celebraciones, que usualmente se llevan a cabo durante la noche, representan un riesgo evidente, y podr\u00edan convertirse en escenarios de atentados y poner a los asistentes en peligro.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n tambi\u00e9n ha afectado a la industria del entretenimiento. Varios artistas han cancelado sus presentaciones en Culiac\u00e1n debido al clima de violencia. Un ejemplo destacado fue el del cantante Luis Miguel, quien ten\u00eda planeada una gira por Culiac\u00e1n y Mazatl\u00e1n en septiembre, pero decidi\u00f3 cancelar ante las preocupaciones por la seguridad.<\/p>\n<p>Cabe se\u00f1alar que el palenque en Culiac\u00e1n es conocido por su m\u00fasica norte\u00f1a, de banda y, en especial, por los corridos, un g\u00e9nero popular pero tambi\u00e9n controversial en especial porque se realiza en un ambiente donde el consumo de alcohol es com\u00fan, por lo que el riesgo de que una celebraci\u00f3n se convierta en un punto de conflicto se vuelve mayor. Fue hasta el d\u00eda 10 de noviembre que se confirm\u00f3 la cancelaci\u00f3n de la Feria Ganadera y se pospuso el palenque hasta el a\u00f1o 2025.<\/p>\n<p>En la noche y madrugada del lunes 25 de noviembre, Culiac\u00e1n vivi\u00f3 momentos de terror que dejaron a la ciudad sin sue\u00f1o. El sonido inconfundible de disparos de arma de fuego despert\u00f3 a los habitantes, generando p\u00e1nico y una oleada de incertidumbre que se extendi\u00f3 por horas.<\/p>\n<p>Decenas de reportes llegaron al 911, alertando sobre las r\u00e1fagas que resonaban por varios minutos en distintos sectores de la ciudad. En medio del caos, se confirm\u00f3 que aproximadamente 65 c\u00e1maras de videovigilancia hab\u00edan sido vandalizadas, un acto que dej\u00f3 a la ciudadan\u00eda a\u00fan m\u00e1s vulnerable. Los culiacanenses reaccionaron indignados, se\u00f1alando que los responsables actuaron con total impunidad, tom\u00e1ndose el tiempo necesario para perpetrar sus ataques sin que las autoridades se hicieran presentes de inmediato.<\/p>\n<p>D\u00edas despu\u00e9s del atentado contra las c\u00e1maras de seguridad, otro acto violento sacudi\u00f3 a la ciudad, evidenciando nuevamente el control que los criminales ejercen sobre Culiac\u00e1n. Dos restaurantes de sushi fueron incendiados, un claro mensaje de que el crimen organizado opera con mayor intensidad bajo el manto de la noche, sembrando miedo en la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, las redes sociales comenzaron a llenarse de especulaciones y teor\u00edas. Usuarios se\u00f1alaron que algunos\u00a0<em>influencers<\/em>\u00a0de la ciudad podr\u00edan tener v\u00ednculos con el crimen organizado, alimentando un debate que mezclaba informaci\u00f3n y desinformaci\u00f3n. Aunque no hay pruebas concretas que respalden estas afirmaciones.<\/p>\n<p>Con respecto a los restaurantes, negocios y servicios de comida, el 30 de noviembre sali\u00f3 a la luz una alarmante situaci\u00f3n que afecta a conductores y repartidores de plataformas digitales. Se difundi\u00f3 un aviso en el que se advert\u00eda a estos trabajadores que evitaran operar durante altas horas de la noche bajo amenaza de enfrentar graves consecuencias.<\/p>\n<p>Ahora, estos trabajadores no s\u00f3lo enfrentan el riesgo habitual de asaltos o los llamados \u201cponcha llantas\u201d, sino tambi\u00e9n el peligro de cruzarse con grupos armados mientras desempe\u00f1an su labor. Ante esta realidad, muchos han optado por finalizar sus jornadas en cuanto cae la noche.<\/p>\n<p>Los d\u00edas 2 y 3 de diciembre estuvieron marcados por explosiones durante dos madrugadas consecutivas, sembrando miedo y confusi\u00f3n entre los habitantes. Las detonaciones, que resonaron en distintos puntos de la ciudad, carecieron de explicaciones claras por parte de las autoridades. Esto hizo crecer la preocupaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n, ya que se hab\u00edan dado reportes previos de supuestos explosivos y amenazas de bomba en plazas y hospitales.<\/p>\n<p>Recuerdo haber hablado con mi madre la ma\u00f1ana siguiente a la primera noche de explosi\u00f3n. Me confes\u00f3 que se asust\u00f3 mucho y que lo \u00fanico que pudo hacer en la madrugada fue rezar. La tensi\u00f3n escal\u00f3 a\u00fan m\u00e1s el 3 de diciembre, cuando la explosi\u00f3n de un veh\u00edculo atrajo la atenci\u00f3n de todos, consolidando el temor de que esta guerra estuviera tomando un giro hacia el terrorismo.<\/p>\n<p>Tras los hechos ocurridos, el secretario de Seguridad y Protecci\u00f3n Ciudadana, Omar Garc\u00eda Harfuch, visit\u00f3 la ciudad para redise\u00f1ar la estrategia de seguridad, buscando fortalecer las medidas para enfrentar la creciente violencia. Adem\u00e1s, el gobierno envi\u00f3 refuerzos federales como respuesta, pero los habitantes cuestionaron la efectividad de estas acciones. Despu\u00e9s de m\u00e1s de cuatro meses de estrategias fallidas, las mejoras son m\u00ednimas y el miedo sigue dominando el d\u00eda a d\u00eda, en conversaciones cotidianas sale a la luz la frustraci\u00f3n de las personas el no poder retomar su vida normal.<\/p>\n<p><strong>La vida cotidiana en una zona de guerra<\/strong><\/p>\n<p>El temor de ser una v\u00edctima colateral es constante. Relatos sobre el miedo a pitarle al veh\u00edculo incorrecto, quedar atrapado en un enfrentamiento o simplemente escuchar una motocicleta pasar cerca se han vuelto cotidianos. Ya que las motos se han convertido en el veh\u00edculo favorito de los delincuentes y han dejado de ser un medio de transporte com\u00fan para convertirse en un s\u00edmbolo de alerta y peligro.<\/p>\n<p>Sin duda los ciudadanos tambi\u00e9n somos v\u00edctimas colaterales de los enfrentamientos entre el crimen organizado y las autoridades. Est\u00e1 el caso de Juan Carlos S\u00e1nchez Palacios, un abogado de 34 a\u00f1os que perdi\u00f3 la vida durante un operativo de las Fuerzas de Seguridad en Culiac\u00e1n. Juan Carlos qued\u00f3 atrapado por error en el fuego cruzado entre el Ej\u00e9rcito y civiles armados dentro de un edificio de departamentos mientras trataba de proteger a su familia.<\/p>\n<p>El impacto de esta situaci\u00f3n no se limita a lo emocional; el estilo de vida de todos los habitantes ha cambiado radicalmente. Recuerdo una noche que me encontr\u00e9 con un amigo y, mientras platic\u00e1bamos sobre los cambios que la inseguridad ha tra\u00eddo a nuestras vidas, reflexionamos sobre el hecho de que actividades tan sencillas como practicar deporte ahora se han vuelto peligrosas.<\/p>\n<p>En redes sociales circulan videos impactantes que capturan momentos en los que balaceras interrumpen partidos de futbol y juegos de b\u00e9isbol, dejando personas atrapadas sin un lugar seguro para protegerse mientras intentan escapar con vida.<\/p>\n<p>Otro aspecto alarmante de la inseguridad son los asaltos perpetrados por sujetos en motocicleta, que se han vuelto cada vez m\u00e1s comunes. En cuesti\u00f3n de segundos, estos individuos, aprovechando el ambiente de violencia, despojan a las personas de sus pertenencias en calles, parques e incluso tiendas. Lo hacen con tal descaro que parece causarles diversi\u00f3n.<\/p>\n<p>Seg\u00fan relatos de testigos, algunos de estos j\u00f3venes, embriagados por el poder que les otorga portar un arma de fuego, llegan a apuntar a corredores en los parques, no para robar, sino simplemente como un acto de intimidaci\u00f3n.<\/p>\n<p>M\u00e1s preocupante a\u00fan son los casos en los que, incluso sin resistencia por parte de las v\u00edctimas, \u00e9stas terminan heridas de gravedad o pierden la vida a manos de sus agresores, evidenciando el nivel de brutalidad que ha alcanzado la delincuencia. Hasta algo tan cotidiano como ir a un cajero autom\u00e1tico se ha convertido en un acto de riesgo que podr\u00eda costar caro.<\/p>\n<p>Otro tema que merece atenci\u00f3n es la violencia que enfrentan los automovilistas. Aunque alg\u00fan tiempo las calles estuvieron desiertas, los accidentes de tr\u00e1fico no disminuyeron. Muchos atribuyen esto al nerviosismo con el que se maneja actualmente, pues los conductores se encuentran en estado de alerta ante posibles situaciones sospechosas. Uno de los mayores problemas ha sido el robo de veh\u00edculos, que lleg\u00f3 hasta veinte veces reportes al d\u00eda, a menudo con lujo de violencia, lo que ha generado un clima de tensi\u00f3n constante al salir a las calles.<\/p>\n<p>Los robos de veh\u00edculos se han vuelto un tema constante, cabe mencionar que Sinaloa es el estado que tiene m\u00e1s robos de autos con violencia. Escuchar historias de amigos o familiares despojados de sus autos en lugares cotidianos, como el supermercado o hasta en la fila del autoservicio de alg\u00fan caf\u00e9, es cada vez m\u00e1s com\u00fan que las personas bromeen diciendo que las aseguradoras ya no quieren hacerse responsables.<\/p>\n<p>Retomando el tema de los accidentes vehiculares, recuerdo una ocasi\u00f3n en la que iba manejando con mi novia por una calle poco transitada. Est\u00e1bamos conversando sobre lo frecuentes que se han vuelto los accidentes de tr\u00e1fico, cuando, de repente, presenciamos uno justo frente a nosotros. Fue una escena que evidenci\u00f3 claramente el ambiente de estr\u00e9s y precauci\u00f3n en el que se mueven los conductores.<\/p>\n<p>D\u00edas despu\u00e9s, mi novia me cont\u00f3 sobre un incidente que vivieron su jefa y una compa\u00f1era de trabajo. Sufrieron un choque por la noche y, al llamar a emergencias, les informaron que no pod\u00edan enviar una ambulancia. Por lo que ellas se vieron obligadas a buscar ayuda por sus propios medios, esto se debe porque los param\u00e9dicos tambi\u00e9n han sido v\u00edctimas de violencia mientras atienden a heridos.<\/p>\n<p>Recordando c\u00f3mo era la vida cotidiana, cosas como ir \u201cal s\u00faper\u201d, algo tan rutinario como pasearse entre los pasillos y distraerse por minutos se ha transformado en una misi\u00f3n que se debe de hacer r\u00e1pidamente, ya que las personas s\u00f3lo tienen un objetivo: llegar, tomar lo esencial y salir para volver pronto a sus casas.<\/p>\n<p>El transporte p\u00fablico tambi\u00e9n se ha visto notablemente afectado. Amigos y conocidos que depend\u00edan de camiones para movilizarse han compartido sus quejas pues a cierta hora dejan de circular, mostrando claramente el \u201ctoque de queda fantasma\u201d que se vive en Culiac\u00e1n.<\/p>\n<p>Hablando de transporte, durante estos meses, en especial en las ma\u00f1anas, el tr\u00e1fico ha aumentado porque m\u00e1s personas prefieren usar sus autos o ser llevadas por familiares.<\/p>\n<p>Usar Uber o Didi se ha vuelto riesgoso. Repartidores y conductores enfrentan amenazas constantes, afectando tanto su seguridad como su econom\u00eda. Esto ha convertido cualquier tipo de traslado en una tarea cada vez m\u00e1s complicada para los habitantes de Culiac\u00e1n.<\/p>\n<p><strong>La salud mental: una v\u00edctima invisible<\/strong><\/p>\n<p>El miedo constante ha dejado cicatrices profundas en la salud mental de los culiacanenses. El delirio de persecuci\u00f3n se ha normalizado incluso entre quienes no tienen ninguna relaci\u00f3n con el crimen organizado. La simple cotidianidad de vivir aqu\u00ed genera ansiedad: el temor de ser confundido con alguien m\u00e1s o de estar en el lugar equivocado en el momento equivocado es una carga constante. Decir \u201cav\u00edsame en cuanto llegues\u201d se ha vuelto m\u00e1s que una cortes\u00eda, es una medida de seguridad.<\/p>\n<p>Fechas esperadas como Halloween, D\u00eda de Muertos, Navidad y A\u00f1o Nuevo han perdido su sentido de celebraci\u00f3n. Muchos\u00a0<em>culichis<\/em>\u00a0han optado por quedarse en casa, resign\u00e1ndose a frases como \u201cquiz\u00e1 el pr\u00f3ximo a\u00f1o\u201d o \u201ccuando esto pase\u201d. Celebrar en estos d\u00edas se siente como un riesgo innecesario.<\/p>\n<p>Las festividades decembrinas tambi\u00e9n se han envuelto de ansiedad. Tradiciones como los fuegos artificiales, que sol\u00edan iluminar las noches, ahora generan p\u00e1nico. Cada explosi\u00f3n se confunde con una detonaci\u00f3n, record\u00e1ndonos lo fr\u00e1gil que es nuestra paz mental. En Culiac\u00e1n, el dicho \u201cya no se sabe si eso fue un cuete o un disparo\u201d se ha convertido en una amarga realidad.<\/p>\n<p><strong>La informaci\u00f3n como arma y escudo<\/strong><\/p>\n<p>Para sobrevivir, los ciudadanos hemos aprendido a utilizar la informaci\u00f3n como un recurso vital. Revisar los grupos de WhatsApp o las redes sociales se ha convertido en un ritual diario, tan com\u00fan como checar el clima. Antes de salir de casa, es imprescindible conocer el estado de la violencia nocturna para decidir si es seguro continuar con los planes o quedarse en casa.<\/p>\n<p>No obstante, esta b\u00fasqueda de informaci\u00f3n tiene su lado oscuro. Un grupo de WhatsApp que se volvi\u00f3 muy popular en Culiac\u00e1n se dedicaba a recopilar reportes ciudadanos en tiempo real: robos de veh\u00edculos, disparos en sectores de la ciudad o cualquier actividad sospechosa. Sin embargo, el grupo fue cerrado tras amenazas de exponer la identidad de su creador. Su desaparici\u00f3n dej\u00f3 un vac\u00edo significativo, ve\u00eda a mis amigos en Facebook quejarse y sentirse vulnerables al no contar con una fuente confiable de alertas.<\/p>\n<p>En redes sociales como X (antes Twitter) y TikTok, la desinformaci\u00f3n abunda. Sitios no oficiales comparten noticias falsas que alimentan el miedo y la paranoia. En muchos casos, los vac\u00edos de informaci\u00f3n se llenan con especulaciones de los usuarios que generan un efecto de tel\u00e9fono descompuesto. Este fen\u00f3meno no s\u00f3lo incrementa la ansiedad colectiva, sino que tambi\u00e9n alimenta el miedo de las personas de salir de sus hogares.<\/p>\n<p>Aunque la informaci\u00f3n puede ser un arma poderosa para prevenir riesgos, tambi\u00e9n puede convertirse en un detonante de paranoia cuando no se maneja con cautela. Sin duda en Culiac\u00e1n vivimos en diferentes realidades, entre las personas que tienen la necesidad de estar informados y las que evitan saber qu\u00e9 es lo que pasa en la ciudad por su salud mental.<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p>No puedo evitar reflexionar sobre lo que estamos viviendo en Culiac\u00e1n. Estos conflictos, cada vez m\u00e1s \u201csofisticados\u201d, han transformado nuestra realidad, pero la vida contin\u00faa. La ciudad se adapta como puede: la verbena tan esperada se inaugura en horarios restringidos, las posadas se celebran mientras a\u00fan hay luz, y las familias planifican c\u00f3mo pasar la Navidad y el A\u00f1o Nuevo bajo nuevas reglas no oficiales.<\/p>\n<p>El A\u00f1o Nuevo es un tema que merece ser explicado con m\u00e1s detalle. En a\u00f1os anteriores, la experiencia de pasar la noche del 31 de diciembre en Culiac\u00e1n siempre ha estado marcada por disparos al aire como una forma peculiar de dar la bienvenida al nuevo a\u00f1o. Sin embargo, esta peligrosa costumbre no s\u00f3lo ha persistido, sino que parece intensificarse con el tiempo.<\/p>\n<p>Cada vez son m\u00e1s los balazos, y esto ha provocado que rituales tradicionales como salir con una maleta para atraer viajes o jugar con fuegos artificiales hayan sido abandonados por miedo a ser alcanzados por una bala perdida. La noche de A\u00f1o Nuevo en Culiac\u00e1n se asemeja m\u00e1s a una escena de pel\u00edcula, con miles de detonaciones retumbando en toda la ciudad, creando un ambiente que mezcla celebraci\u00f3n y peligro.<\/p>\n<p>Lamentablemente, no parece que la despedida del a\u00f1o 2024 vaya a ser diferente. La incertidumbre y el temor contin\u00faan siendo parte del panorama, trasladando las tradiciones familiares a espacios interiores, mientras afuera el estruendo de los disparos domina la llegada del nuevo a\u00f1o.<\/p>\n<p>Culiac\u00e1n se ha convertido en un laboratorio sociol\u00f3gico donde la esperanza lucha por sobrevivir. Muchos sue\u00f1an con abandonar la ciudad, mientras otros se resignan a ajustar sus vidas a esta nueva normalidad. Las reuniones familiares, bodas y celebraciones se limitan al d\u00eda, mientras las noches se convierten en momentos de encierro y vigilancia.<\/p>\n<p>Como amante de los c\u00f3mics, a menudo me pregunto qu\u00e9 har\u00edan h\u00e9roes como Batman o Spiderman para enfrentar una situaci\u00f3n como esta y encontrar una soluci\u00f3n. Sin embargo, la realidad es que no necesitamos superh\u00e9roes de ficci\u00f3n para enfrentar los complejos desaf\u00edos de Culiac\u00e1n y en varias partes de Sinaloa. Tal vez esta idea cruza por mi mente porque me abruma pensar en lo dif\u00edcil que resulta hallar soluciones reales.<\/p>\n<p>No puedo evitar comparar esta situaci\u00f3n con una pandemia. Me encuentro pensando: \u201c\u00bfCu\u00e1ndo volver\u00e1 la normalidad? \u00bfCu\u00e1ndo podr\u00e9 salir con mis amigos a comer tranquilamente? \u00bfCu\u00e1ndo podr\u00e9 correr por las tardes frescas de invierno en el parque?\u201d. Son preguntas que me acompa\u00f1an.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos Narvaes Periodista Cr\u00e9dito: Estel\u00ed Meza Han pasado m\u00e1s de cien d\u00edas desde que Culiac\u00e1n entr\u00f3 a un estado de narcopandemia, un periodo en el que la ciudad ha pasado de semanas a meses negros. La guerra entre los c\u00e1rteles no s\u00f3lo ha dejado muertos, desaparecidos y enfrentamientos; tambi\u00e9n ha marcado a cada habitante con miedo, paranoia y la necesidad de construir cierta rutina o normalidad en una zona de guerra. Desde el inicio de este conflicto, el 9 de septiembre de 2024, entre septiembre y diciembre la Fiscal\u00eda General del Estado de Sinaloa report\u00f3 555 homicidios dolosos, mientras que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":112396,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[90,72],"tags":[],"class_list":["post-112393","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-estatal","category-portada","post--single"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/ovelanalista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/avl.webp","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/112393","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=112393"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/112393\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":112398,"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/112393\/revisions\/112398"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/112396"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=112393"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=112393"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=112393"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}