{"id":129241,"date":"2025-09-04T14:10:34","date_gmt":"2025-09-04T20:10:34","guid":{"rendered":"https:\/\/ovelanalista.com\/?p=129241"},"modified":"2025-09-04T14:10:34","modified_gmt":"2025-09-04T20:10:34","slug":"la-escuela-que-no-llega-a-la-casa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ovelanalista.com\/?p=129241","title":{"rendered":"LA ESCUELA QUE NO LLEGA A LA CASA"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jes\u00fas Octavio Mil\u00e1n Gil<\/strong><\/p>\n<p>\u201cQueremos que todas y todos los ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes tengan un espacio cercano donde estudiar. La educaci\u00f3n es un derecho.\u201d Claudia Sheinbaum.<\/p>\n<p>Contexto constitucional<br \/>\nEl Art\u00edculo 3\u00b0 de la Constituci\u00f3n mexicana establece el derecho universal a la educaci\u00f3n, que debe ser impartido y garantizado por el Estado de forma obligatoria, universal, inclusiva, p\u00fablica, gratuita y laica.<\/p>\n<p>Datos clave sobre el rezago educativo<br \/>\nEn 2024, el 10.6% de la poblaci\u00f3n entre 3 y 17 a\u00f1os ten\u00eda rezago educativo, seg\u00fan el informe Pobreza Multidimensional 2018\u20132024 de INEGI. Eso equivale a 3.4 millones de ni\u00f1os y adolescentes que no asist\u00edan a la escuela ni contaban con la educaci\u00f3n obligatoria ese a\u00f1o. Entre 2018 y 2024, el porcentaje de rezago educativo se redujo apenas 0.1 puntos porcentuales, al pasar de 10.7% a 10.6%. En el mismo periodo, el n\u00famero de personas de 3 a 17 a\u00f1os con rezago cay\u00f3 de 3.7 millones a 3.4 millones.<\/p>\n<p>Definici\u00f3n y alcance<br \/>\nEl rezago educativo describe la situaci\u00f3n de quien no ha logrado completar la educaci\u00f3n correspondiente a su edad y grado, o ha abandonado prematuramente la trayectoria escolar. En M\u00e9xico, se utiliza para medir brechas entre la educaci\u00f3n alcanzada y la esperada para la edad, as\u00ed como para identificar a quienes no han concluido los niveles b\u00e1sicos o medios.<\/p>\n<p>Situaci\u00f3n actual y retos regionales<br \/>\nSeg\u00fan Coneval, entre 2018 y 2024 la reducci\u00f3n del rezago fue m\u00ednima: una ca\u00edda de 0.6 puntos porcentuales. En 2018, el rezago educativo afectaba al 19% de la poblaci\u00f3n nacional; para 2024, esa cifra se ubic\u00f3 en 18.6%.<\/p>\n<p>Datos preocupantes (segmentados)<br \/>\n&#8211; 24.2 millones de personas no cuentan con educaci\u00f3n obligatoria seg\u00fan su edad.<br \/>\n&#8211; 4 millones de mexicanos no saben leer ni escribir.<br \/>\n&#8211; 6 millones de personas entre 3 y 21 a\u00f1os no asisten a la escuela y no tienen educaci\u00f3n obligatoria.<br \/>\n&#8211; 3.4 millones de personas nacidas a partir de 1998 no completan la educaci\u00f3n media superior.<br \/>\n&#8211; 4.5 millones de mexicanos nacidos entre 1982 y 1997 no concluyen la secundaria.<br \/>\n&#8211; 10.3 millones de personas nacidas antes de 1982 no han terminado la primaria.<br \/>\n&#8211; Entre 12 y 15 de cada 100 estudiantes que ingresan a la educaci\u00f3n de secundaria abandonan antes de completar.<br \/>\n&#8211; 15.1 millones de mexicanos con rezago viven en \u00e1reas urbanas; 9.2 millones, en zonas rurales.<\/p>\n<p>Causas y desigualdades<br \/>\nLa falta de oportunidades educativas se explica por m\u00faltiples factores: pobreza, ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica, pertenencia \u00e9tnica, g\u00e9nero y otras circunstancias sociales que influyen en la decisi\u00f3n de las familias. En muchos casos, los padres no perciben los beneficios de la educaci\u00f3n. La accesibilidad en los centros escolares tambi\u00e9n es un desaf\u00edo para personas con discapacidad. Otros grupos vulnerables incluyen ni\u00f1os en situaci\u00f3n de calle, hospitalizados, internos en centros penitenciarios, trabajadores, madres j\u00f3venes y embarazadas, y migrantes. Para muchos de estos ni\u00f1os y adolescentes, la educaci\u00f3n resulta inaccesible o inexistente.<\/p>\n<p>Hacia una ruta de transformaci\u00f3n<br \/>\nEs urgente abordar estas desigualdades para garantizar una educaci\u00f3n de calidad y promover la igualdad de oportunidades. Entre las medidas necesarias figuran ampliar la cobertura educativa obligatoria, mejorar la calidad y pertinencia de los curricula, y hacer m\u00e1s accesibles las escuelas para diversos contextos (urbanos, rurales, comunidades ind\u00edgenas, poblaci\u00f3n en situaci\u00f3n de calle y personas con discapacidad). Tambi\u00e9n es clave fortalecer la participaci\u00f3n de familias y comunidades en la toma de decisiones y crear estrategias espec\u00edficas para grupos en mayor vulnerabilidad.<\/p>\n<p>De 2018 a 2024, la poblaci\u00f3n en pobreza pas\u00f3 de representar el 41.9% de la poblaci\u00f3n a 29.5%, el nivel m\u00e1s bajo desde hace por lo menos cuarenta a\u00f1os.&#8221; Pero la pobreza en el rezago educativo no es la ausencia de dinero, es la ausencia de oportunidades que la educaci\u00f3n deber\u00eda llevar a la puerta de cada familia.<\/p>\n<p>En M\u00e9xico, el rezago educativo no es una carencia aislada: es un f\u00f3sforo en la mecha de un pa\u00eds que presume de potencial mientras deja a millones al margen de la alfabetizaci\u00f3n, la formaci\u00f3n y la posibilidad de decidir su propio destino. Es un problema que se teje en la sombra de desigualdades sembradas por d\u00e9cadas, y que, cuando estalla, lo hace en el rostro de ni\u00f1os y j\u00f3venes para quienes la educaci\u00f3n podr\u00eda ser la \u00fanica ruta de escape real.<\/p>\n<p>La historia comienza con una pregunta inc\u00f3moda: \u00bfqu\u00e9 pa\u00eds permite el lujo de abandonar a su gente en la mitad del camino? El rezago educativo es la evidencia de que el desarrollo no es solo un porcentaje en una gr\u00e1fica, sino la vida real de quienes no logran terminar la primaria, la secundaria o el bachillerato. Es la promesa no cumplida de una plaza laboral, de un cr\u00e9dito, de una oportunidad de movilidad social. Es tambi\u00e9n la consecuencia de decisiones que parecieron prudentes en un tablero macroecon\u00f3mico y terminaron siendo crueles cuando llegan a los patios de escuelas alejadas, a las mesas de madres y padres que deben decidir entre pagar una clase extra o alimentar a sus hijos.<\/p>\n<p>El problema econ\u00f3mico revela su rostro cuando analizamos el costo de la inercia. El rezago educativo es una carga silenciosa para el crecimiento productivo: menor productividad, menor innovaci\u00f3n y, por lo tanto, menos capacidad para competir en una econom\u00eda global cada vez m\u00e1s basada en el conocimiento. Cada estudiante que no llega al final de su trayectoria educativa es una oportunidad perdida para una empresa que podr\u00eda haber sido catalizadora de desarrollo regional, un proyecto que podr\u00eda haber formado a la siguiente generaci\u00f3n de t\u00e9cnicos, ingenieros, docentes y emprendedores. Las cifras, en su conjunto, dibujan una curva que no baja: zonas rurales, comunidades ind\u00edgenas y ciudades con alta vulnerabilidad econ\u00f3mica concentran el rezago y, con ello, las limitaciones para romper con ciclos de pobreza. El costo social se encierra en la econom\u00eda del c\u00edrculo vicioso: menos educaci\u00f3n restringe empleos mejor remunerados, los salarios se estancan, la demanda interna se debilita, y el Estado recorta recursos que podr\u00edan invertir en infraestructura educativa, servicios de apoyo y becas. Es una inversi\u00f3n que, a la larga, genera rendimientos que nadie podr\u00e1 negar, salvo quien prefiera mirar hacia otro lado.<\/p>\n<p>Pol\u00edticamente, el rezago educativo funciona como un espejo que refleja la fragilidad de la gobernanza. Es la fisura entre la ret\u00f3rica de universalidad y la realidad de la cobertura desigual. Se vuelve arma arrojadiza para quienes ven en la educaci\u00f3n un derecho universal o, para otros, un instrumento de legitimaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas. Aqu\u00ed, el problema se expresa en fallas de dise\u00f1o, de implementaci\u00f3n y de seguimiento: falta de coordinaci\u00f3n entre niveles de gobierno, inconsistencias en la asignaci\u00f3n de recursos, y una burocracia que a menudo privilegia proyectos rel\u00e1mpagos sobre impactos sostenidos. Cuando la educaci\u00f3n se mide por metas que no llegan a la mesa real de cada escuela, se compromete la confianza p\u00fablica. Los docentes, escudo y herramienta al mismo tiempo, cargan con la presi\u00f3n de adaptar planes de estudio a contextos heterog\u00e9neos sin el apoyo necesario: infraestructuras deterioradas, materiales did\u00e1cticos desactualizados, y la ausencia de acompa\u00f1amiento psicopedag\u00f3gico para estudiantes que traen heridas sociales que dificultan su rendimiento. En el tablero pol\u00edtico, el rezago educativo se instrumentaliza: se se\u00f1ala como problema t\u00e9cnico, se prometen soluciones inmediatas, pero las pol\u00edticas a largo plazo requieren consistencia, continuidad y presupuesto protegido frente a cambios de color en el poder.<\/p>\n<p>Lo social es la ra\u00edz que alimenta los frutos amargos del rezago. La educaci\u00f3n no es solo un edificio con pizarras; es un territorio de derechos, identidades y aspiraciones. Cuando las comunidades marginadas se enfrentan a rezagos, el primer da\u00f1o no es meramente acad\u00e9mico: es la erosi\u00f3n de la autoestima, la percepci\u00f3n de que el futuro es un territorio ajeno. El rezago educativo refuerza estigmas: a menudo se asocia con pobreza, origen \u00e9tnico, g\u00e9nero y geograf\u00eda. Las brechas de acceso\u2014transporte, horarios extendidos, costos de materiales y tiempo disponible para estudiar entre responsabilidades laborales y familiares\u2014no son simples obst\u00e1culos, son barreras estructurales que consolidan jerarqu\u00edas sociales. A la larga, esa separaci\u00f3n de oportunidades se traduce en una desafecci\u00f3n que alimenta narrativas de resignaci\u00f3n: \u201cno es para m\u00ed\u201d, \u201cno puedo\u201d. Y aqu\u00ed la pol\u00edtica p\u00fablica queda atrapada en la tentaci\u00f3n de soluciones aisladas: un programa de becas aqu\u00ed, una campa\u00f1a de sensibilizaci\u00f3n all\u00e1, siempre sin abordar los sistemas que perpet\u00faan el rezago.<\/p>\n<p>Sin embargo, no todo est\u00e1 perdido ni todo es sin esperanza. La narrativa debe volverse acci\u00f3n: un plan que combine inversi\u00f3n, cohesi\u00f3n social y participaci\u00f3n comunitaria. En lo econ\u00f3mico, es imprescindible incrementar la inversi\u00f3n educativa de modo previsible y transparente, con un enfoque en calidad y no solo en cobertura. Eso implica invertir en infraestructura escolar adecuada, en materiales actualizados, en tecnolog\u00eda educativa que conecte aulas remotas con recursos de alta calidad, y en servicios de apoyo que atiendan necesidades b\u00e1sicas y emocionales de los estudiantes. Tambi\u00e9n es crucial vincular la educaci\u00f3n con el mundo laboral de forma veros\u00edmil: programas de pr\u00e1cticas, alianzas con empresas y universidades, formaci\u00f3n para docentes en metodolog\u00edas incluyentes y uso de tecnolog\u00edas adaptativas.<\/p>\n<p>Pol\u00edticamente, la soluci\u00f3n exige reformas institucionales que garanticen continuidad de pol\u00edticas, evaluaci\u00f3n independiente y rendici\u00f3n de cuentas. Se requieren mecanismos de coordinaci\u00f3n entre SEP, gobiernos estatales y municipales, y un marco claro para el seguimiento de metas de rezago educativo por regi\u00f3n, edad y grupo demogr\u00e1fico. La participaci\u00f3n comunitaria debe ser centro: comit\u00e9s escolares, asociaciones de padres, organizaciones de la sociedad civil y docentes en mesas de co-creaci\u00f3n para dise\u00f1ar respuestas contextuales que realmente funcionen. La educaci\u00f3n debe entenderse como una inversi\u00f3n colectiva: una deducci\u00f3n social que rinde a trav\u00e9s de generaciones, no como gasto ef\u00edmero de un ciclo electoral.<\/p>\n<p>Socialmente, el camino se construye desde el suelo de cada escuela: fortalecer la educaci\u00f3n Inclusiva, biling\u00fce y con pertinencia cultural donde corresponda; adaptar horarios para trabajadores; brindar apoyos alimentarios y de transporte; y promover la valoraci\u00f3n social de la educaci\u00f3n como un bien com\u00fan. Es necesaria una mirada intersectorial que conecte educaci\u00f3n con servicios de salud, vivienda, empleo y desarrollo comunitario. El rezago no es un problema aislado de la escuela; es una se\u00f1al de que la sociedad no ha garantizado las condiciones m\u00ednimas para que cualquier persona, sin importar su origen, pueda aspirar, de forma realista, a un futuro digno.<\/p>\n<p>En lo dram\u00e1tico, cada ni\u00f1o o joven que abandona la escuela es una historia que podr\u00eda haber sido distinta: talentos que no hallan su cauce, proyectos que se quedar\u00e1n en la Cisterna de lo posible, voces que se apagan antes de ser escuchadas. Pero en lo propositivo, la conversaci\u00f3n debe virar hacia la acci\u00f3n sostenida: metas claras, financiamiento estable, y un compromiso p\u00fablico que no cese ante sombr\u00edos indicadores. La contracara de la desesperanza es una visi\u00f3n de cambio tangible: escuelas con maestros respaldados y formados, rutas claras de educaci\u00f3n para j\u00f3venes en situaci\u00f3n de vulnerabilidad, y un sistema que abra puertas en vez de cerrarlas por miedo a la complejidad.<\/p>\n<p>El rezago educativo en M\u00e9xico no es un capricho estad\u00edstico. Es una decisi\u00f3n de pa\u00eds: seguir permitiendo que millones permanezcan fuera del alcance de la educaci\u00f3n que deber\u00edan haber recibido, o asumir la responsabilidad de construir un sistema que, aun en medio de crisis, ofrezca rutas de salida dignas. La batalla no es solamente acad\u00e9mica; es moral, pol\u00edtica y econ\u00f3mica. Y la victoria, si llega, no ser\u00e1 de un sector, ni de un municipio, ni de una generaci\u00f3n aislada. Ser\u00e1 una victoria colectiva: la de un M\u00e9xico que aprovecha su promesa educativa para convertir potencial en progreso, para convertir rezago en avance, y para convertir la voz de cada joven en un futuro que merece ser vivido.<br \/>\n&#8220;El conocimiento no termina aqu\u00ed, contin\u00faa con cada lectura.&#8221; Nos vemos en la siguiente columna.<br \/>\n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Jes\u00fas Octavio Mil\u00e1n Gil \u201cQueremos que todas y todos los ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes tengan un espacio cercano donde estudiar. La educaci\u00f3n es un derecho.\u201d Claudia Sheinbaum. Contexto constitucional El Art\u00edculo 3\u00b0 de la Constituci\u00f3n mexicana establece el derecho universal a la educaci\u00f3n, que debe ser impartido y garantizado por el Estado de forma obligatoria, universal, inclusiva, p\u00fablica, gratuita y laica. Datos clave sobre el rezago educativo En 2024, el 10.6% de la poblaci\u00f3n entre 3 y 17 a\u00f1os ten\u00eda rezago educativo, seg\u00fan el informe Pobreza Multidimensional 2018\u20132024 de INEGI. Eso equivale a 3.4 millones de ni\u00f1os y adolescentes [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":120052,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-129241","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnistas-estatales","post--single"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/ovelanalista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/WhatsApp-Image-2025-05-12-at-10.17.27-AM.jpeg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/129241","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=129241"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/129241\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":129242,"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/129241\/revisions\/129242"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/120052"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=129241"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=129241"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=129241"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}