{"id":154120,"date":"2026-09-29T11:33:04","date_gmt":"2026-09-29T18:33:04","guid":{"rendered":"https:\/\/ovelanalista.com\/?p=154120"},"modified":"2026-09-29T11:33:04","modified_gmt":"2026-09-29T18:33:04","slug":"las-presas-medio-llenas-y-la-memoria-casi-vacia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ovelanalista.com\/?p=154120","title":{"rendered":"LAS PRESAS MEDIO LLENAS Y LA MEMORIA CASI VAC\u00cdA"},"content":{"rendered":"<div><strong>BIT\u00c1CORA INQUIETA<\/strong><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Sinaloa cerr\u00f3 el 24 de septiembre con 8,864.2 millones de metros c\u00fabicos almacenados, equivalentes al 52.7% de su capacidad de conservaci\u00f3n. Es una recuperaci\u00f3n que merece celebrarse, pero no una licencia para olvidar que el agua contin\u00faa distribuida de manera desigual y que cada litro de hoy ya tiene comprometido su ma\u00f1ana.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong>Jes\u00fas Octavio Mil\u00e1n Gil<\/strong><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>En Sinaloa hemos aprendido a mirar el cielo como quien espera una respuesta.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Durante meses levantamos la vista buscando nubes, seguimos la trayectoria de cada tormenta y convertimos el nivel de las presas en una conversaci\u00f3n cotidiana. El agua dej\u00f3 de ser un asunto exclusivo de t\u00e9cnicos, agricultores o funcionarios: entr\u00f3 a las casas, las escuelas, los mercados y la preocupaci\u00f3n de las familias. Cuando escasea, descubrimos de golpe que casi todo lo que somos depende de ella.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El reporte correspondiente al 24 de septiembre de 2026 ofrece, por fin, una imagen menos angustiosa. Las trece presas consideradas en los sistemas Sinaloa y Baluarte-Presidio almacenaban en conjunto 8,864.2 hect\u00f3metros c\u00fabicos \u2014la misma cantidad en millones de metros c\u00fabicos\u2014, equivalentes al 52.7% de su capacidad al Nivel de Aguas M\u00e1ximas Ordinarias.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Los datos proceden del reporte de la Comisi\u00f3n Nacional del Agua, presentado y sistematizado por el Dr. Jes\u00fas Enrique L\u00f3pez Avenda\u00f1o, de la Facultad de Agronom\u00eda de la Universidad Aut\u00f3noma de Sinaloa, con informaci\u00f3n disponible al 24 de septiembre.<\/div>\n<div>La cifra es alentadora. Despu\u00e9s de temporadas en que vimos retroceder los embalses hasta descubrir tierras agrietadas, antiguos caminos y restos de poblaciones que el agua hab\u00eda ocultado, superar la mitad de la capacidad parece un respiro. Y lo es. Pero un respiro no es todav\u00eda la curaci\u00f3n.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El promedio, como sucede tantas veces, cuenta una verdad y al mismo tiempo esconde varias.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El sistema de presas de Sinaloa propiamente dicho se encontraba al 49.8%, con 7,809.7 millones de metros c\u00fabicos. En cambio, Baluarte-Presidio alcanzaba 93.1%, con 1,054.5 millones. Es decir, mientras el sur del estado presenta vasos muy recuperados, las grandes reservas que sostienen buena parte de la agricultura sinaloense contin\u00faan alrededor de la mitad de su capacidad.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Picachos aparec\u00eda al 101% de su NAMO, lo cual significa que rebasaba ligeramente su nivel ordinario de conservaci\u00f3n, sin que ese porcentaje, por s\u00ed solo, permita concluir que exist\u00eda una situaci\u00f3n de emergencia. Santa Mar\u00eda se encontraba al 89.9%; Eustaquio Buelna, tambi\u00e9n al 89.9%, y El Salto, al 85%. Son datos que hablan de lluvias generosas en determinadas cuencas. Sin embargo, en el otro extremo, la Josefa Ortiz de Dom\u00ednguez apenas registraba 15.3%; Miguel Hidalgo, 27.3%, y Juan Guerrero Alcocer, 33.3%.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Entre una presa que rebasa su nivel ordinario y otra que no alcanza siquiera una tercera parte cabe toda la geograf\u00eda del agua en Sinaloa.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Tambi\u00e9n est\u00e1n los gigantes, cuya situaci\u00f3n merece una lectura cuidadosa. Huites almacenaba 2,329 millones de metros c\u00fabicos, el 72.7%. Bacurato llegaba al 60.7%. El Varejonal se ubicaba en 40.6%; El Comedero, en 47.2%, y Sanalona, en 70.3%. Cada porcentaje tiene detr\u00e1s un territorio diferente, una cuenca, una superficie de riego, comunidades, cultivos y decisiones que no pueden resolverse con una sola cifra estatal.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Por eso ser\u00eda un error anunciar que el problema del agua est\u00e1 resuelto. Las presas no son vasos colocados sobre una mesa que puedan comunicarse a voluntad. El agua acumulada en una regi\u00f3n no necesariamente puede trasladarse hacia otra donde hace falta. Una presa llena en el sur no elimina autom\u00e1ticamente las restricciones agr\u00edcolas del norte ni garantiza por s\u00ed sola el abastecimiento futuro del centro del estado.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Adem\u00e1s, el agua almacenada no es agua disponible en su totalidad. Deben considerarse los vol\u00famenes destinados al consumo humano, al riego, al equilibrio ambiental, a la generaci\u00f3n de energ\u00eda y a la seguridad de las propias obras. Tambi\u00e9n cuentan la evaporaci\u00f3n, la sedimentaci\u00f3n, las p\u00e9rdidas en los canales y la incertidumbre de la pr\u00f3xima temporada de lluvias. La aritm\u00e9tica hidr\u00e1ulica nunca es tan sencilla como restar lo que sale de lo que entra.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Sinaloa conoce bien esta lecci\u00f3n. Nuestra grandeza agr\u00edcola fue construida alrededor de r\u00edos, presas, canales y distritos de riego. El agua transform\u00f3 los valles y permiti\u00f3 que una tierra de lluvias irregulares se convirtiera en uno de los principales graneros y proveedores de alimentos de M\u00e9xico. Lo que ocurra con las presas sinaloenses no se queda en Sinaloa: termina reflej\u00e1ndose en la superficie sembrada, el empleo rural, la disponibilidad de granos y hortalizas y, finalmente, en los precios que pagan las familias mexicanas. Pero aquel modelo naci\u00f3 en otra \u00e9poca, bajo condiciones demogr\u00e1ficas y clim\u00e1ticas diferentes. Hoy necesita eficiencia, medici\u00f3n y responsabilidad.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>No basta con pedirle m\u00e1s agua al cielo si seguimos perdi\u00e9ndola en la tierra.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Hay canales que requieren rehabilitaci\u00f3n y tecnificaci\u00f3n; parcelas donde todav\u00eda puede mejorarse el riego; redes urbanas con fugas persistentes; cultivos cuya rentabilidad debe evaluarse tambi\u00e9n por su demanda h\u00eddrica, y ciudades que act\u00faan como si abrir la llave fuera un derecho desligado de cualquier obligaci\u00f3n. La cultura del agua suele aparecer durante la sequ\u00eda y desaparecer con la primera tormenta. Ese olvido es otra forma de desperdicio.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>A eso me refiero cuando hablo de una memoria casi vac\u00eda. No es la memoria de las presas, sino la nuestra: durante la sequ\u00eda aprendemos a cuidar cada litro, pero apenas regresan las lluvias comenzamos a olvidar las fugas, el desperdicio y las decisiones aplazadas. Los embalses pueden recuperar su nivel en una temporada; la conciencia colectiva, en cambio, parece vaciarse con una rapidez preocupante.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Tampoco se trata de enfrentar a la ciudad con el campo. El consumo humano es prioritario y la agricultura es indispensable. Sin agua en los hogares no hay vida digna; sin agua para producir alimentos tampoco hay seguridad alimentaria ni econom\u00eda. El verdadero desaf\u00edo consiste en asignarla mediante reglas claras, informaci\u00f3n p\u00fablica, criterios t\u00e9cnicos y vigilancia social, sin convertir cada ciclo agr\u00edcola en una negociaci\u00f3n de emergencia.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Las autoridades deben explicar cu\u00e1nto volumen es realmente utilizable, qu\u00e9 superficie puede sembrarse sin comprometer el abasto, qu\u00e9 cultivos son sostenibles en cada distrito y cu\u00e1nto l\u00edquido se pierde antes de llegar a las parcelas.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Los m\u00f3dulos de riego deben rendir cuentas. Los productores necesitan certidumbre, apoyos para tecnificar y decisiones oportunas. Los ciudadanos, por nuestra parte, debemos abandonar la c\u00f3moda costumbre de exigir eficiencia al campo mientras toleramos la fuga dom\u00e9stica, la banqueta lavada con manguera o el jard\u00edn regado a mediod\u00eda.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El dato de 52.7% debe recibirse con serenidad. No es una cat\u00e1strofe, pero tampoco representa una abundancia que permita bajar la guardia. Es una reserva valiosa despu\u00e9s de a\u00f1os dif\u00edciles; un capital natural que debe administrarse para atravesar el pr\u00f3ximo ciclo, no una invitaci\u00f3n a gastar como si la siguiente temporada estuviera garantizada.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En el laboratorio aprend\u00ed que una cifra aislada dice poco si no conocemos las condiciones en que fue obtenida. Con el agua ocurre lo mismo. El promedio estatal mejora, pero la distribuci\u00f3n revela vulnerabilidades. Hay presas vigorosas, otras a media capacidad y algunas todav\u00eda en niveles preocupantes. La fotograf\u00eda completa exige mirar cada cuenca, no solamente el n\u00famero grande colocado al pie del mapa.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Quiz\u00e1 la ense\u00f1anza m\u00e1s importante de esta temporada sea sencilla: la lluvia puede aliviar una crisis, pero no sustituye una pol\u00edtica h\u00eddrica.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Las nubes hicieron su parte. Ahora corresponde a los gobiernos, agricultores, organismos operadores y ciudadanos hacer la nuestra. Medir mejor, reparar, tecnificar, transparentar y ahorrar no son consignas reservadas para los a\u00f1os secos; son obligaciones permanentes en un estado cuya econom\u00eda y vida cotidiana dependen del agua.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Hoy las presas de Sinaloa est\u00e1n, en conjunto, un poco m\u00e1s que a la mitad.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>La pregunta no es solamente cu\u00e1nto logramos almacenar, sino cu\u00e1nto tiempo seremos capaces de conservarlo y qu\u00e9 futuro decidiremos sembrar con esa agua.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Porque una presa medio llena puede ser una buena noticia.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Lo peligroso ser\u00eda volver a tener la memoria casi vac\u00eda.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>BIT\u00c1CORA INQUIETA Sinaloa cerr\u00f3 el 24 de septiembre con 8,864.2 millones de metros c\u00fabicos almacenados, equivalentes al 52.7% de su capacidad de conservaci\u00f3n. Es una recuperaci\u00f3n que merece celebrarse, pero no una licencia para olvidar que el agua contin\u00faa distribuida de manera desigual y que cada litro de hoy ya tiene comprometido su ma\u00f1ana. Jes\u00fas Octavio Mil\u00e1n Gil En Sinaloa hemos aprendido a mirar el cielo como quien espera una respuesta. Durante meses levantamos la vista buscando nubes, seguimos la trayectoria de cada tormenta y convertimos el nivel de las presas en una conversaci\u00f3n cotidiana. El agua dej\u00f3 de ser [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":120052,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-154120","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnistas-estatales","post--single"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/ovelanalista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/WhatsApp-Image-2025-05-12-at-10.17.27-AM.jpeg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/154120","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=154120"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/154120\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":154125,"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/154120\/revisions\/154125"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/120052"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=154120"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=154120"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ovelanalista.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=154120"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}