{"id":3704,"date":"2021-09-28T16:00:03","date_gmt":"2021-09-28T22:00:03","guid":{"rendered":"https:\/\/ovelanalista.com\/?p=3704"},"modified":"2021-09-28T13:50:16","modified_gmt":"2021-09-28T19:50:16","slug":"prospera-ansiosa-y-casi-normal-un-viaje-por-la-alemania-de-merkel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ovelanalista.com\/?p=3704","title":{"rendered":"Pr\u00f3spera, ansiosa y casi normal: un viaje por la Alemania de Merkel"},"content":{"rendered":"<p class=\"css-1kg93su e1wiw3jv0\">Ahora que la canciller se prepara para dejar su cargo tras 16 a\u00f1os al mando de Alemania, deja atr\u00e1s un pa\u00eds que ha cambiado profundamente, y que est\u00e1 ansioso por cambiar a\u00fan m\u00e1s.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">STUTTGART, Alemania \u2014 La peque\u00f1a estrella plateada en la punta del Mercedes de Aleksandar Djordjevic brilla. La pule cada semana.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Djordjevic fabrica motores de combusti\u00f3n para Daimler, uno de los principales fabricantes de autom\u00f3viles de Alemania. Tiene un sueldo de unos 60.000 euros (alrededor de 70.000 d\u00f3lares), ocho semanas de vacaciones y una garant\u00eda negociada por el sindicato de que no puede ser despedido hasta 2030. Tiene una casa de dos pisos y ese Mercedes clase E 250 en su entrada.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Por todo eso, Djordjevic pule la estrella de su carro.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">\u201cLa estrella es algo estable y fuerte: significa Hecho en\u00a0<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2021\/09\/26\/world\/germany-voting-results.html\">Alemania<\/a>\u201d, dijo.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Pero en 2030 ya no habr\u00e1 motores de combusti\u00f3n en Daimler, ni personas que fabriquen motores de combusti\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">\u201cEstoy orgulloso de lo que hago\u201d, dijo Djordjevic. \u201cEs inquietante saber que dentro de diez a\u00f1os mi trabajo ya no existir\u00e1\u201d.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Djordjevic es la imagen de un nuevo orgullo y prosperidad\u00a0<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/live\/2021\/09\/27\/world\/german-election-results\">alemanes<\/a>. Y tambi\u00e9n de la ansiedad alemana.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Mientras\u00a0<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/live\/2021\/09\/27\/world\/german-election-result\">la canciller Angela Merkel<\/a>\u00a0se prepara para dejar su cargo despu\u00e9s de 16 a\u00f1os, su pa\u00eds se encuentra entre los m\u00e1s ricos del mundo. Una clase media amplia y satisfecha es una de las facetas de la\u00a0<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/live\/2021\/09\/27\/world\/german-election-results\">Alemania de Merkel<\/a>\u00a0que ha sido fundamental para su longevidad y su capacidad de cumplir una promesa fundamental de estabilidad. Pero su impacto ha sido mucho mayor.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Viajar por el pa\u00eds que deja la canciller hace patente las profundas transformaciones que ha tenido.<\/p>\n<p>Ah\u00ed est\u00e1 el padre disfrutando de un\u00a0<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2010\/01\/18\/world\/europe\/18iht-womenside.html\">permiso parental<\/a>\u00a0pagado en la cat\u00f3lica Baviera. La pareja gay que cr\u00eda a sus dos hijos en las afueras de Berl\u00edn. La mujer con hiyab que ense\u00f1a matem\u00e1ticas en una secundaria cerca de Fr\u00e1ncfort, donde la mayor\u00eda de los alumnos tienen pasaporte alem\u00e1n, pero pocos tienen padres alemanes.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">El trabajador del carb\u00f3n en el antiguo Este comunista que vota por un partido de extrema derecha que no exist\u00eda cuando Merkel lleg\u00f3 al poder. Y unos hermanos j\u00f3venes de una isla del Mar del Norte amenazada por la subida del nivel del mar que no recuerdan una \u00e9poca en la que Merkel no fuera canciller y no ven la hora de que se vaya.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">\u201cElla conoce el peligro del cambio clim\u00e1tico desde antes de que nosotros naci\u00e9ramos\u201d, me dijo uno de los hermanos mientras se encontraba en el dique cubierto de hierba que protege la peque\u00f1a isla, Pellworm, de las inundaciones. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no hizo nada al respecto?\u201d.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Mientras Merkel dirig\u00eda su pa\u00eds a trav\u00e9s de\u00a0<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2018\/12\/05\/world\/europe\/merkel-legacy-germany.html\">sucesivas crisis<\/a>\u00a0y dejaba otras sin atender, hubo cambios que lider\u00f3 y cambios que permiti\u00f3.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Decidi\u00f3\u00a0<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2011\/08\/13\/world\/europe\/13iht-germany.html\">eliminar gradualmente la energ\u00eda nuclear<\/a>\u00a0en Alemania.\u00a0<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2010\/09\/28\/world\/europe\/28iht-germany.html\">Puso fin al servicio militar obligatorio<\/a>. Fue la primera canciller en afirmar que el islam \u201cpertenece\u201d a Alemania. Cuando se trat\u00f3 de romper los paradigmas de los valores familiares conservadores de su pa\u00eds y de su partido, fue m\u00e1s t\u00edmida, pero finalmente no se interpuso.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">\u201cVio hacia d\u00f3nde se dirig\u00eda el pa\u00eds y le permiti\u00f3 ir hacia ah\u00ed\u201d, dijo Roland Mittermayer, un arquitecto que se cas\u00f3 con su esposo poco despu\u00e9s de que Merkel invitara a los legisladores conservadores a aprobar una ley que permitiera el matrimonio igualitario, aunque ella misma votara en contra.<\/p>\n<div class=\"css-s99gbd StoryBodyCompanionColumn\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Ning\u00fan otro l\u00edder democr\u00e1tico en Europa ha durado m\u00e1s tiempo. Y Merkel deja su cargo como la pol\u00edtica m\u00e1s popular de Alemania.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Muchos de sus predecesores de la posguerra ten\u00edan legados muy definidos.\u00a0<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/1967\/04\/20\/archives\/konrad-adenauer-18761967.html\">Konrad Adenauer<\/a>\u00a0ancl\u00f3 a Alemania en Occidente.\u00a0<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/1992\/10\/09\/world\/willy-brandt-dead-at-78-forged-west-germany-s-reconciliation-with-the-east.html\">Willy Brandt<\/a>\u00a0cruz\u00f3 el Tel\u00f3n de Acero.\u00a0<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2017\/06\/16\/world\/europe\/helmut-kohl-german-chancellor-dead.html\">Helmut Kohl<\/a>, su antiguo mentor, se convirti\u00f3 en el s\u00edmbolo de la unidad alemana. Gerhard Schr\u00f6der allan\u00f3 el camino para el \u00e9xito econ\u00f3mico del pa\u00eds.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">El legado de Merkel es menos tangible, pero igualmente transformador. Convirti\u00f3 a Alemania en una sociedad moderna y en un pa\u00eds menos definido por su historia.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Es posible que se la recuerde sobre todo por su decisi\u00f3n de acoger a m\u00e1s de un mill\u00f3n de refugiados en 2015-16, cuando la mayor\u00eda de las dem\u00e1s naciones occidentales los rechazaban. Fue un breve momento de redenci\u00f3n para el pa\u00eds que hab\u00eda hecho el Holocausto y la convirti\u00f3 en un \u00edcono de la democracia liberal.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">\u201cFue una especie de curaci\u00f3n\u201d, dijo Karin Marr\u00e9-Harrak, directora de una secundaria en la ciudad multicultural de Offenbach. \u201cDe alguna manera, nos hemos convertido en un pa\u00eds m\u00e1s normal\u201d.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Que te llamen un pa\u00eds normal puede parecer decepcionante en otros lugares. Pero para Alemania, una naci\u00f3n atormentada por su pasado nazi y cuatro d\u00e9cadas de divisi\u00f3n entre el Este y el Oeste, la normalidad era lo que todas las generaciones de la posguerra hab\u00edan aspirado.<\/p>\n<\/div>\n<aside class=\"css-ew4tgv\" aria-label=\"companion column\"><\/aside>\n<\/div>\n<div id=\"story-ad-4-wrapper\" class=\"css-qlhgae\">\n<div id=\"story-ad-4-slug\" class=\"css-l9onyx\">\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Sin embargo, en casi todas partes exist\u00edan tambi\u00e9n la persistente sensaci\u00f3n de que la nueva normalidad se ve\u00eda amenazada por desaf\u00edos \u00e9picos, que las cosas no pod\u00edan seguir como estaban.<\/p>\n<h5 id=\"link-3a94113d\" class=\"css-1aoo5yy eoo0vm40\">El sue\u00f1o alem\u00e1n<\/h5>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Djordjevic vive cerca de Stuttgart, la capital de la poderosa industria automovil\u00edstica alemana. En 1886, en este lugar, Gottlieb Daimler invent\u00f3 uno de los primeros autom\u00f3viles en su jard\u00edn. En estos d\u00edas, la ciudad es sede de Daimler, Porsche y Bosch, el mayor fabricante de piezas de carros del mundo.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Al llegar a casa despu\u00e9s de su turno una tarde reciente, Djordjevic todav\u00eda llevaba su uniforme de la f\u00e1brica, y junto al logotipo de Mercedes, el pin rojo del sindicato de obreros metal\u00fargicos.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">La mayor\u00eda de los empleados de Daimler pertenecen est\u00e1n sindicados. Los representantes de los trabajadores ocupan la mitad de los puestos en el consejo de administraci\u00f3n de la empresa.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">\u201cLa historia del \u00e9xito de la industria alemana es tambi\u00e9n la historia de una fuerte representaci\u00f3n de los trabajadores\u201d, dijo. La estabilidad, los beneficios, las oportunidades para desarrollar habilidades, todo ello sustenta \u201cla lealtad que los trabajadores sienten hacia el producto y la empresa\u201d.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Si el sue\u00f1o americano es hacerse rico, el sue\u00f1o alem\u00e1n es la seguridad laboral de por vida.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Djordjevic, de 38 a\u00f1os, siempre supo que quer\u00eda trabajar para Daimler. Su padre trabaj\u00f3 all\u00ed hasta que muri\u00f3. \u201cFue como una herencia\u201d, dice.<\/p>\n<div class=\"css-s99gbd StoryBodyCompanionColumn\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Cuando consigui\u00f3 su primer trabajo, a los 16 a\u00f1os, pens\u00f3 que lo hab\u00eda logrado. \u201cPens\u00e9: \u2018Ya est\u00e1\u2019\u201d, recuerda, \u201caqu\u00ed me jubilar\u00e9\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<aside class=\"css-ew4tgv\" aria-label=\"companion column\"><\/aside>\n<\/div>\n<div class=\"css-79elbk\" data-testid=\"photoviewer-wrapper\">\n<div class=\"css-z3e15g\" data-testid=\"photoviewer-wrapper-hidden\"><\/div>\n<div class=\"css-1e9nm2k ehw59r12\" data-testid=\"photoviewer-children\">\n<div class=\"css-tux0zj ehw59r13\" data-testid=\"photoviewer-overlay\">\n<div class=\"css-smpoi3 ehw59r11\" data-testid=\"photoviewer-captionblock\"><\/div>\n<div class=\"css-1v6va28 ehw59r14\">\n<div>\n<div class=\"css-8h527k\" data-testid=\"lazy-image\">\n<div data-testid=\"lazyimage-container\"><picture class=\"css-1j5kxti\"><source srcset=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-7\/26germany-identity5-mobileMasterAt3x.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale&amp;width=600\" media=\"(max-width: 599px) and (min-device-pixel-ratio: 3),(max-width: 599px) and (-webkit-min-device-pixel-ratio: 3),(max-width: 599px) and (min-resolution: 3dppx),(max-width: 599px) and (min-resolution: 288dpi)\" \/><source srcset=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-7\/26germany-identity5-mobileMasterAt3x.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale&amp;width=1200\" media=\"(max-width: 599px) and (min-device-pixel-ratio: 2),(max-width: 599px) and (-webkit-min-device-pixel-ratio: 2),(max-width: 599px) and (min-resolution: 2dppx),(max-width: 599px) and (min-resolution: 192dpi)\" \/><source srcset=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-7\/26germany-identity5-mobileMasterAt3x.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale&amp;width=1800\" media=\"(max-width: 599px) and (min-device-pixel-ratio: 1),(max-width: 599px) and (-webkit-min-device-pixel-ratio: 1),(max-width: 599px) and (min-resolution: 1dppx),(max-width: 599px) and (min-resolution: 96dpi)\" \/><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-7\/merlin_194748201_db61b428-6be0-41b1-aa76-91a99ab87d2f-articleLarge.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale\" sizes=\"((min-width: 600px) and (max-width: 1004px)) 84vw, (min-width: 1005px) 80vw, 100vw\" srcset=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-7\/merlin_194748201_db61b428-6be0-41b1-aa76-91a99ab87d2f-articleLarge.jpg?quality=90&amp;auto=webp 600w,https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-7\/merlin_194748201_db61b428-6be0-41b1-aa76-91a99ab87d2f-jumbo.jpg?quality=90&amp;auto=webp 1024w,https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-7\/merlin_194748201_db61b428-6be0-41b1-aa76-91a99ab87d2f-superJumbo.jpg?quality=90&amp;auto=webp 2048w\" alt=\"\" \/><\/picture><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div data-testid=\"lazyimage-container\">\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Ahora est\u00e1 menos seguro. Al igual que otros fabricantes de autom\u00f3viles alemanes, Daimler tard\u00f3 en iniciar su transici\u00f3n a los carros el\u00e9ctricos. Su primer modelo puramente el\u00e9ctrico se lanz\u00f3 reci\u00e9n este a\u00f1o.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">El objetivo de Daimler es eliminar los motores de combusti\u00f3n antes de 2030. Nadie sabe lo que eso significa exactamente para los puestos de trabajo, pero Djordjevic hizo las cuentas.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">\u201cHay 1200 piezas en un motor de combusti\u00f3n\u201d, dijo. \u201cSolo hay 200 en un carro el\u00e9ctrico\u201d.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">\u201cLos carros sostenibles son fant\u00e1sticos, pero tambi\u00e9n necesitamos empleos sostenibles\u201d, coment\u00f3.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Daimler sigue creciendo. Pero gran parte del crecimiento del empleo est\u00e1 en China, dijo Michael H\u00e4berle, uno de los representantes de los trabajadores en el consejo de administraci\u00f3n de la empresa.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">H\u00e4berle tambi\u00e9n ha estado en la empresa los 35 a\u00f1os de su vida laboral. Empez\u00f3 como mec\u00e1nico y fue ascendiendo hasta obtener un t\u00edtulo en negocios y, finalmente, un puesto en el consejo de administraci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">De pie en una de las f\u00e1bricas que ahora producen bater\u00edas para la nueva l\u00ednea de carros el\u00e9ctricos EQS, H\u00e4berle dijo que esperaba que la empresa no solo sobreviviera a esta transformaci\u00f3n, sino que saliera fortalecida.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">La cuesti\u00f3n principal, dijo, es: \u00bfAlemania lo har\u00e1?<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Hubo un tiempo en el que daba por sentada la capacidad exportadora de su pa\u00eds. Pero ahora, dijo, \u201cAlemania est\u00e1 a la defensiva\u201d.<\/p>\n<h5 id=\"link-26649670\" class=\"css-1aoo5yy eoo0vm40\">Un hiyab alem\u00e1n<\/h5>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-9\/merlin_194747820_af4c26b2-6a38-4f98-8455-002dff86b4fc-articleLarge.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale\" alt=\"Ikbal Soysal, de 30 a\u00f1os, da una clase de matem\u00e1ticas de sexto grado en la secundaria Schiller de Offenbach.\" \/><\/p>\n<\/div>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">La industria automovil\u00edstica alemana contribuy\u00f3 a impulsar el milagro econ\u00f3mico de la posguerra. Y los inmigrantes impulsaron la industria del autom\u00f3vil. Pero no aparecen realmente en esa historia.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Se les conoc\u00eda como \u201ctrabajadores invitados\u201d y se esperaba que vinieran, trabajaran y se fueran. Hasta hace dos d\u00e9cadas, no ten\u00edan un camino oficial hacia la ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Entre ellos estaban los abuelos de Ikbal Soysal, una joven profesora de secundaria de la ciudad de Offenbach, cerca de Fr\u00e1ncfort, cuyo padre trabaj\u00f3 en una f\u00e1brica de piezas de autom\u00f3vil para Mercedes.<\/p>\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">La generaci\u00f3n de inmigrantes alemanes de Soysal s\u00ed figura en la historia de la Alemania actual. No solo tienen pasaporte alem\u00e1n, sino que muchos tienen t\u00edtulos universitarios. Son m\u00e9dicos, empresarios, periodistas y profesores.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">La poblaci\u00f3n inmigrante de Alemania se ha convertido en la segunda mayor del mundo, por detr\u00e1s de la de Estados Unidos. Cuando Merkel lleg\u00f3 al poder en 2005, el 18 por ciento de los alemanes ten\u00eda al menos un progenitor nacido fuera del pa\u00eds. Ahora es uno de cada cuatro. En la escuela de Soysal, en Offenbach, nueve de cada diez ni\u00f1os tienen al menos un progenitor que emigr\u00f3 a Alemania.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Muchos de los profesores tambi\u00e9n.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">\u201cCuando empec\u00e9 a dar clases aqu\u00ed, todos los profesores eran alemanes con ra\u00edces alemanas\u201d, dijo la directora, Karin Marr\u00e9-Harrak. \u201cAhora, casi la mitad de ellos tienen ra\u00edces diversas\u201d.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-11\/merlin_194756427_6aedb4d8-6cf7-4f8f-bc0e-4ccc9ebd693e-articleLarge.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale\" alt=\"Romaissa Elbaghdadi, de 15 a\u00f1os, entrenando con Angelo Raimon, de 13 a\u00f1os, en un club de boxeo en Offenbach.\" \/><\/p>\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Soysal, musulmana, siempre quiso ser profesora, pero sab\u00eda que era un riesgo. En su estado, nunca hab\u00eda habido una profesora de secundaria que usara velo en la cabeza.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">As\u00ed que cuando la invitaron a su primera entrevista de trabajo, llam\u00f3 con antelaci\u00f3n para avisar a la escuela.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Era 2018. Una persona lo consult\u00f3 con la direcci\u00f3n, que r\u00e1pidamente la tranquiliz\u00f3: \u201cLo que importa es lo que tienes en la cabeza, no lo que tienes sobre la cabeza\u201d.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Consigui\u00f3 ese trabajo y otros desde entonces.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">No siempre fue f\u00e1cil. \u201cLos alumnos se olvidan del velo en la cabeza muy r\u00e1pido\u201d, dijo Soysal. Pero algunos padres se quejaron con la direcci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Una vez, una alumna pidi\u00f3 consejo a Soysal. La ni\u00f1a llevaba un pa\u00f1uelo en la cabeza, pero no estaba segura. \u201cSi no te sientes bien, tienes que quit\u00e1rtelo\u201d, le dijo Soysal.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Para ella, en eso consiste la libertad de religi\u00f3n, consagrada en la Constituci\u00f3n alemana. \u201cEl asunto es que\u00a0<em class=\"css-2fg4z9 e1gzwzxm0\">soy<\/em>\u00a0alemana\u201d, dijo, \u201cas\u00ed que mi velo tambi\u00e9n es alem\u00e1n\u201d.<\/p>\n<div class=\"css-s99gbd StoryBodyCompanionColumn\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<h5 id=\"link-3e280831\" class=\"css-1aoo5yy eoo0vm40\">La alternativa a Merkel<\/h5>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"css-79elbk\" data-testid=\"photoviewer-wrapper\">\n<div class=\"css-1a48zt4 ehw59r15\" data-testid=\"photoviewer-children\">\n<figure class=\"img-sz-large css-1ef8w8q e1g7ppur0\" role=\"group\" aria-label=\"media\">\n<div class=\"css-1xdhyk6 erfvjey0\">\n<div class=\"css-8h527k\" data-testid=\"lazy-image\">\n<div data-testid=\"lazyimage-container\"><picture class=\"css-1j5kxti\"><source srcset=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-12\/26germany-identity10-mobileMasterAt3x.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale&amp;width=600\" media=\"(max-width: 599px) and (min-device-pixel-ratio: 3),(max-width: 599px) and (-webkit-min-device-pixel-ratio: 3),(max-width: 599px) and (min-resolution: 3dppx),(max-width: 599px) and (min-resolution: 288dpi)\" \/><source srcset=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-12\/26germany-identity10-mobileMasterAt3x.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale&amp;width=1200\" media=\"(max-width: 599px) and (min-device-pixel-ratio: 2),(max-width: 599px) and (-webkit-min-device-pixel-ratio: 2),(max-width: 599px) and (min-resolution: 2dppx),(max-width: 599px) and (min-resolution: 192dpi)\" \/><source srcset=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-12\/26germany-identity10-mobileMasterAt3x.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale&amp;width=1800\" media=\"(max-width: 599px) and (min-device-pixel-ratio: 1),(max-width: 599px) and (-webkit-min-device-pixel-ratio: 1),(max-width: 599px) and (min-resolution: 1dppx),(max-width: 599px) and (min-resolution: 96dpi)\" \/><img decoding=\"async\" class=\"css-1m50asq\" src=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-12\/merlin_194990247_ab87ce84-df08-4644-bbb9-172597bcd614-articleLarge.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale\" sizes=\"((min-width: 600px) and (max-width: 1004px)) 84vw, (min-width: 1005px) 80vw, 100vw\" srcset=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-12\/merlin_194990247_ab87ce84-df08-4644-bbb9-172597bcd614-articleLarge.jpg?quality=90&amp;auto=webp 600w,https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-12\/merlin_194990247_ab87ce84-df08-4644-bbb9-172597bcd614-jumbo.jpg?quality=90&amp;auto=webp 1024w,https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-12\/merlin_194990247_ab87ce84-df08-4644-bbb9-172597bcd614-superJumbo.jpg?quality=90&amp;auto=webp 2048w\" alt=\"Mike Balzke junto con su esposa y sus dos hijas en Drewitz, donde su familia ha vivido por siete generaciones. \u201cNo queremos dinero, queremos un futuro\u201d, dijo.\" \/><\/picture><\/div>\n<\/div>\n<\/div><figcaption class=\"css-18crmh6 ewdxa0s0\"><span class=\"css-16f3y1r e13ogyst0\" aria-hidden=\"true\">Mike Balzke junto con su esposa y sus dos hijas en Drewitz, donde su familia ha vivido por siete generaciones. \u201cNo queremos dinero, queremos un futuro\u201d, dijo.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"css-s99gbd StoryBodyCompanionColumn\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Despu\u00e9s de Offenbach, la siguiente parada es Hanau. Fue en este lugar donde, en febrero del a\u00f1o pasado, un atacante de extrema derecha entr\u00f3 en varios bares y dispar\u00f3 contra nueve personas, en su mayor\u00eda j\u00f3venes, de origen migrante.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">La reacci\u00f3n contra la diversificaci\u00f3n y modernizaci\u00f3n que ha sucedido bajo el mandato de Merkel se ha vuelto cada vez m\u00e1s violenta. Alemania sufri\u00f3 tres ataques terroristas de extrema derecha en menos de tres a\u00f1os. El caldo de cultivo ideol\u00f3gico para esa violencia est\u00e1 encarnado en muchos sentidos por un partido que eligi\u00f3 su nombre en oposici\u00f3n a la canciller.<\/p>\n<div class=\"css-s99gbd StoryBodyCompanionColumn\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">A menudo, Merkel justificaba pol\u00edticas impopulares llam\u00e1ndolas \u201calternativlos\u201d, sin alternativa.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">La Alternativa para Alemania (AfD) se fund\u00f3 en 2013 en oposici\u00f3n al rescate de Grecia que el gobierno de Merkel dise\u00f1\u00f3 durante la crisis de la deuda soberana en Europa. Cuando el pa\u00eds recibi\u00f3 a m\u00e1s de un mill\u00f3n de refugiados en 2015 y 2016, el partido adopt\u00f3 una postura antiinmigrante beligerante que le dio impulso y lo llev\u00f3 al Parlamento alem\u00e1n.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">La AfD est\u00e1 aislada en el oeste del pa\u00eds. Pero se ha convertido en el segundo partido m\u00e1s fuerte de la antigua Alemania del Este, que era comunista, el lugar donde creci\u00f3 Merkel.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">La Alemania de Merkel est\u00e1 m\u00e1s dividida entre el Este y el Oeste \u2014al menos pol\u00edticamente\u2014 que en cualquier otro momento desde la reunificaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">En Forst, un centro textil en la frontera polaca que sol\u00eda ser pr\u00f3spero pero perdi\u00f3 miles de puestos de trabajo y un tercio de su poblaci\u00f3n despu\u00e9s de la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, la AfD obtuvo el primer lugar en las \u00faltimas elecciones. El centro, las f\u00e1bricas cerradas y las chimeneas a\u00fan salpican el horizonte.<\/p>\n<\/div>\n<aside class=\"css-ew4tgv\" aria-label=\"companion column\"><\/aside>\n<\/div>\n<div class=\"css-79elbk\" data-testid=\"photoviewer-wrapper\">\n<div class=\"css-z3e15g\" data-testid=\"photoviewer-wrapper-hidden\"><\/div>\n<div class=\"css-1a48zt4 ehw59r15\" data-testid=\"photoviewer-children\">\n<figure class=\"img-sz-large css-1ef8w8q e1g7ppur0\" role=\"group\" aria-label=\"media\">\n<div class=\"css-1xdhyk6 erfvjey0\">\n<div class=\"css-8h527k\" data-testid=\"lazy-image\">\n<div data-testid=\"lazyimage-container\"><picture class=\"css-1j5kxti\"><source srcset=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-13\/26germany-identity11-mobileMasterAt3x.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale&amp;width=600\" media=\"(max-width: 599px) and (min-device-pixel-ratio: 3),(max-width: 599px) and (-webkit-min-device-pixel-ratio: 3),(max-width: 599px) and 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\/><\/picture><\/div>\n<\/div>\n<\/div><figcaption class=\"css-18crmh6 ewdxa0s0\"><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"css-79elbk\" data-testid=\"photoviewer-wrapper\">\n<div class=\"css-z3e15g\" data-testid=\"photoviewer-wrapper-hidden\"><\/div>\n<div class=\"css-1e9nm2k ehw59r12\" data-testid=\"photoviewer-children\">\n<div class=\"css-tux0zj ehw59r13\" data-testid=\"photoviewer-overlay\">\n<div class=\"css-smpoi3 ehw59r11\" data-testid=\"photoviewer-captionblock\"><\/div>\n<div class=\"css-1v6va28 ehw59r14\">\n<div>\n<div class=\"css-8h527k\" data-testid=\"lazy-image\">\n<div data-testid=\"lazyimage-container\"><picture class=\"css-1j5kxti\"><source srcset=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-14\/26germany-identity12-mobileMasterAt3x.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale&amp;width=600\" media=\"(max-width: 599px) and (min-device-pixel-ratio: 3),(max-width: 599px) and (-webkit-min-device-pixel-ratio: 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data-testid=\"photoviewer-children\">\n<figure class=\"img-sz-large css-1ef8w8q e1g7ppur0\" role=\"group\" aria-label=\"media\">\n<div class=\"css-1xdhyk6 erfvjey0\">\n<div class=\"css-8h527k\" data-testid=\"lazy-image\">\n<div data-testid=\"lazyimage-container\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div><figcaption class=\"css-18crmh6 ewdxa0s0\"><span class=\"css-16f3y1r e13ogyst0\" aria-hidden=\"true\">Una de las muchas f\u00e1bricas abandonadas en Forst, un centro textil en la frontera polaca que alguna vez fue pr\u00f3spero. El nuevo propietario de esta antigua f\u00e1brica textil quiere transformarla en un espacio cultural.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"css-s99gbd StoryBodyCompanionColumn\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">La<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2018\/11\/05\/world\/europe\/merkel-east-germany-nationalists-populism.html\">\u00a0desigualdad persistente<\/a>\u00a0entre el Este y Oeste sigue siendo evidente tres d\u00e9cadas despu\u00e9s de la reunificaci\u00f3n, a pesar de que el dinero de los contribuyentes ha fluido hacia el Este y su situaci\u00f3n ha mejorado con el tiempo. Dado que el gobierno planea eliminar de manera gradual la producci\u00f3n de carb\u00f3n para 2038, se prometen miles de millones de euros m\u00e1s en fondos para ayudar a compensar la p\u00e9rdida de puestos de trabajo.<\/p>\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Pero como dijo Mike Balzke, un trabajador de una planta de carb\u00f3n cercana en J\u00e4nschwalde: \u201cno queremos dinero, queremos un futuro\u201d.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Balzke record\u00f3 su optimismo cuando Merkel se convirti\u00f3 en canciller por primera vez. Como era nativa del Este y cient\u00edfica, esperaba que fuera una embajadora de esa parte de Alemania y del carb\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">En cambio, su aldea perdi\u00f3 una cuarta parte de su poblaci\u00f3n durante su mandato. Nunca se construy\u00f3 una l\u00ednea de tren que hab\u00eda sido prometida de Forst a Berl\u00edn. La oficina de correos cerr\u00f3.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">A Balzke, de 41 a\u00f1os, le preocupa que la regi\u00f3n se convierta en un desierto.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Esa ansiedad es honda. Y se profundiz\u00f3 con la llegada de refugiados en 2015.<\/p>\n<h5 id=\"link-56fdc893\" class=\"css-1aoo5yy eoo0vm40\">Dos padres y dos hijos<\/h5>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">La decisi\u00f3n de Merkel de dar la bienvenida a los refugiados fue una de las razones por las que Balzke dej\u00f3 de votar por ella. Pero para muchas otras personas, sucedi\u00f3 lo contrario.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Mathis Winkler, un trabajador de cooperaci\u00f3n para el desarrollo en Berl\u00edn, nunca hab\u00eda votado por el partido de Merkel. Como hombre gay, estaba consternado por su definici\u00f3n conservadora y limitada de familia, que hasta hace solo unos a\u00f1os lo exclu\u00eda a \u00e9l, a su pareja de mucho tiempo y a los dos hijos que adoptaron.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Pero despu\u00e9s de que Merkel se convirti\u00f3 en el objeto de la ira de la extrema derecha durante la crisis de refugiados, respald\u00f3 en solidaridad a su partido.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Merkel impuls\u00f3 su propia base en varios frentes. Durante su tiempo como canciller, se aprob\u00f3 una legislaci\u00f3n que permite a las madres y los padres compartir 14 meses de licencia parental remunerada. El ala conservadora de su partido<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2010\/01\/18\/world\/europe\/18iht-womenside.html\">\u00a0se indign\u00f3<\/a>, pero solo una d\u00e9cada despu\u00e9s se considera ya la nueva normalidad.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Merkel<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2017\/07\/02\/opinion\/germany-same-sex-marriage.html\">\u00a0nunca apoy\u00f3 de manera decisiva<\/a>\u00a0el matrimonio igualitario, pero permiti\u00f3 que los legisladores votaran, sabiendo que se aprobar\u00eda.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-16\/merlin_194748645_c3131625-7642-4737-8259-3a3d1eecc494-articleLarge.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale\" \/><\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Winkler abandon\u00f3 su apoyo al partido en 2019, despu\u00e9s de que la sucesora de Merkel como l\u00edder conservadora, Annegret Kramp-Karrenbauer, menospreciara el matrimonio entre personas del mismo sexo. Pero reconoci\u00f3 su deuda con la canciller.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">El 30 de junio de 2017, el d\u00eda de la votaci\u00f3n, le escribi\u00f3 una carta.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">\u201cEs una pena que no pudieras apoyar con apertura el matrimonio entre parejas del mismo sexo\u201d, escribi\u00f3. \u201cAun as\u00ed, te agradezco por haber hecho posible la decisi\u00f3n de hoy\u201d.<\/p>\n<div class=\"css-s99gbd StoryBodyCompanionColumn\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Luego la invit\u00f3 a visitar a su familia \u201cpara verla por ti misma\u201d.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Ella nunca respondi\u00f3. Pero \u00e9l y su familia viv\u00edan a la vuelta de la esquina del domicilio de Merkel, quien nunca dej\u00f3 su departamento en el centro de Berl\u00edn. La ve\u00edan de vez en cuando en la fila para pagar en el supermercado.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">\u201cAll\u00ed estaba ella, con papel higi\u00e9nico en su canastilla de compras, yendo al supermercado como todos los dem\u00e1s\u201d, record\u00f3 la pareja de Winkler, Roland Mittermayer. Incluso despu\u00e9s de 16 a\u00f1os, todav\u00eda est\u00e1n tratando de descifrar a la canciller.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">\u201cEs un enigma\u201d, dijo Winkler. \u201cElla es un poco como la reina, alguien que ha existido durante mucho tiempo, pero nunca sientes que realmente la conoces\u201d.<\/p>\n<h5 id=\"link-653f6e17\" class=\"css-1aoo5yy eoo0vm40\">La generaci\u00f3n pos-Merkel<\/h5>\n<\/div>\n<aside class=\"css-ew4tgv\" aria-label=\"companion column\"><\/aside>\n<\/div>\n<div class=\"css-79elbk\" data-testid=\"photoviewer-wrapper\">\n<div class=\"css-z3e15g\" data-testid=\"photoviewer-wrapper-hidden\"><img decoding=\"async\" style=\"font-size: 1.21429rem;\" src=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-18\/merlin_194748309_c13487cc-cf6b-4694-a451-f4306b78daf6-articleLarge.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale\" sizes=\"((min-width: 600px) and (max-width: 1004px)) 84vw, (min-width: 1005px) 80vw, 100vw\" srcset=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-18\/merlin_194748309_c13487cc-cf6b-4694-a451-f4306b78daf6-articleLarge.jpg?quality=90&amp;auto=webp 600w,https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-18\/merlin_194748309_c13487cc-cf6b-4694-a451-f4306b78daf6-jumbo.jpg?quality=90&amp;auto=webp 1024w,https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-18\/merlin_194748309_c13487cc-cf6b-4694-a451-f4306b78daf6-superJumbo.jpg?quality=90&amp;auto=webp 2048w\" alt=\"\" \/><\/div>\n<div class=\"css-1a48zt4 ehw59r15\" data-testid=\"photoviewer-children\">\n<figure class=\"img-sz-large css-1ef8w8q e1g7ppur0\" role=\"group\" aria-label=\"media\">\n<div class=\"css-1xdhyk6 erfvjey0\">\n<div class=\"css-8h527k\" data-testid=\"lazy-image\">\n<div data-testid=\"lazyimage-container\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Seis horas al noroeste de Berl\u00edn, pasando por manchas interminables de campos verdes salpicados de parques e\u00f3licos y despu\u00e9s de un viaje en ferry de 40 minutos desde la costa del Mar del Norte, se encuentra Pellworm, una isla tranquila donde la familia Backsen ha estado cultivando desde 1703.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Hace dos a\u00f1os, llevaron al gobierno de Merkel a los tribunales por abandonar sus objetivos de emisi\u00f3n de di\u00f3xido de carbono establecidos en el Acuerdo de Par\u00eds. Perdieron, pero luego volvieron a intentarlo y presentaron una denuncia ante el tribunal constitucional.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Esta vez ganaron.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">\u201cSe trata de libertad\u201d, dijo Sophie Backsen, de 23 a\u00f1os, a quien le gustar\u00eda hacerse cargo de la granja de su padre alg\u00fan d\u00eda.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Los hermanos menores de Sophie, Hannes, de 19 a\u00f1os, y Paul, de 21, votaron por primera vez el domingo. Como el estimado del 42 por ciento de los votantes que lo har\u00e1n por primera vez, votar\u00e1n por los Verdes.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">\u201cSi ves c\u00f3mo vota nuestra generaci\u00f3n, es lo contrario de lo que se percibe en las encuestas\u201d, dijo Paul. \u201cLos Verdes estar\u00edan gobernando el pa\u00eds\u201d.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-19\/merlin_194748360_61f6dcbe-7d01-4d58-857d-2ed359571fdd-articleLarge.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale\" \/><\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Pellworm est\u00e1 al nivel del mar e incluso algunas partes est\u00e1n por debajo de \u00e9l. Sin el dique que rodea la costa, se inundar\u00eda con regularidad.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">\u201cCuando hay lluvia constante durante tres semanas, la isla se llena de agua, como una ba\u00f1era\u201d, dijo Hannes.<\/p>\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">Aqu\u00ed, la posibilidad de un aumento del nivel del mar es una amenaza existencial. \u201cEsta es una de las elecciones m\u00e1s importantes\u201d, dijo Hannes. \u201cEs la \u00faltima oportunidad de hacerlo bien\u201d.<\/p>\n<div class=\"css-s99gbd StoryBodyCompanionColumn\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-axufdj evys1bk0\">\u201cSi ni siquiera un pa\u00eds como Alemania puede manejar esto\u201d, agreg\u00f3, \u201c\u00bfqu\u00e9 posibilidades tenemos?\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"css-79elbk\" data-testid=\"photoviewer-wrapper\">\n<div class=\"css-z3e15g\" data-testid=\"photoviewer-wrapper-hidden\"><\/div>\n<div class=\"css-g93mtp ehw59r12\" data-testid=\"photoviewer-children\">\n<div class=\"css-tux0zj ehw59r13\" data-testid=\"photoviewer-overlay\">\n<div class=\"css-smpoi3 ehw59r11\" data-testid=\"photoviewer-captionblock\"><\/div>\n<div class=\"css-45beu ehw59r14\">\n<div>\n<div class=\"css-8h527k\" data-testid=\"lazy-image\">\n<div data-testid=\"lazyimage-container\"><picture class=\"css-1j5kxti\"><source srcset=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-21\/26germany-identity19-mobileMasterAt3x.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale&amp;width=600\" media=\"(max-width: 599px) and (min-device-pixel-ratio: 3),(max-width: 599px) and (-webkit-min-device-pixel-ratio: 3),(max-width: 599px) and (min-resolution: 3dppx),(max-width: 599px) and (min-resolution: 288dpi)\" \/><source srcset=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-21\/26germany-identity19-mobileMasterAt3x.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale&amp;width=1200\" media=\"(max-width: 599px) and (min-device-pixel-ratio: 2),(max-width: 599px) and (-webkit-min-device-pixel-ratio: 2),(max-width: 599px) and (min-resolution: 2dppx),(max-width: 599px) and (min-resolution: 192dpi)\" \/><source srcset=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-21\/26germany-identity19-mobileMasterAt3x.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale&amp;width=1800\" media=\"(max-width: 599px) and (min-device-pixel-ratio: 1),(max-width: 599px) and (-webkit-min-device-pixel-ratio: 1),(max-width: 599px) and (min-resolution: 1dppx),(max-width: 599px) and (min-resolution: 96dpi)\" \/><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-21\/merlin_194748336_ea3c82f4-8fd1-44b2-82d0-229297f748ac-articleLarge.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale\" sizes=\"100vw\" srcset=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-21\/merlin_194748336_ea3c82f4-8fd1-44b2-82d0-229297f748ac-articleLarge.jpg?quality=90&amp;auto=webp 600w,https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-21\/merlin_194748336_ea3c82f4-8fd1-44b2-82d0-229297f748ac-jumbo.jpg?quality=90&amp;auto=webp 1024w,https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/09\/26\/world\/27germany-portrait-ESP-21\/merlin_194748336_ea3c82f4-8fd1-44b2-82d0-229297f748ac-superJumbo.jpg?quality=90&amp;auto=webp 2048w\" alt=\"\" \/><\/picture><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div data-testid=\"lazyimage-container\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con Informaci\u00f3n de<span class=\"byline-prefix\">\u00a0<\/span><span class=\"css-1baulvz last-byline\">Katrin Bennhold<\/span><\/p>\n<p class=\"css-bi5o2z e1jsehar1\"><span class=\"byline-prefix\">Photographs de\u00a0 <\/span><span class=\"css-1baulvz last-byline\">Lena Mucha<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ahora que la canciller se prepara para dejar su cargo tras 16 a\u00f1os al mando de Alemania, deja atr\u00e1s un pa\u00eds que ha cambiado profundamente, y que est\u00e1 ansioso por cambiar a\u00fan m\u00e1s. STUTTGART, Alemania \u2014 La peque\u00f1a estrella plateada en la punta del Mercedes de Aleksandar Djordjevic brilla. La pule cada semana. Djordjevic fabrica motores de combusti\u00f3n para Daimler, uno de los principales fabricantes de autom\u00f3viles de Alemania. Tiene un sueldo de unos 60.000 euros (alrededor de 70.000 d\u00f3lares), ocho semanas de vacaciones y una garant\u00eda negociada por el sindicato de que no puede ser despedido hasta 2030. 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