Acusaciones de autoritarismo y “venta de votos” incendian el Congreso de Sinaloa
La discusión sobre la presunta detención de Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, por parte del gobierno de Estados Unidos detonó un enfrentamiento frontal entre diputados del Congreso del Estado de Sinaloa, dejando al descubierto la profunda polarización política que domina la sexagésima quinta Legislatura.
El debate escaló cuando el diputado de Morena, Serapio Vargas, lanzó una acusación directa contra los legisladores de oposición, a quienes señaló de “vender su voto”, desatando reclamos inmediatos en tribuna y elevando la tensión del pleno.
El primer posicionamiento corrió a cargo de la diputada del PRI, Iveth Gárate Valenzuela, quien abordó el tema de la democracia en América Latina y estableció un paralelismo entre el régimen de Nicolás Maduro y los gobiernos de Morena en México, desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador hasta la actual administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Gárate advirtió que las reformas impulsadas por Morena representan un riesgo para el sistema democrático, en particular la aprobada en septiembre de 2024 que permite la elección popular de jueces y magistrados del Poder Judicial, así como la reforma en materia de transparencia que derivó en la desaparición de órganos autónomos. A su juicio, ambas decisiones debilitan los contrapesos del Estado.
“Advertimos a los mexicanos sobre el gravísimo peligro que representa debilitar al Poder Judicial, a los órganos autónomos, perseguir a la oposición y a la prensa libre; eso es lo que hoy impulsa Morena”, sentenció.
A la confrontación se sumó el diputado del PAN, Jorge González, quien centró su intervención en la crisis venezolana. Calificó al gobierno de Maduro como un régimen autoritario que viola de forma sistemática los derechos humanos y se sostiene mediante procesos electorales sin garantías reales.
El legislador panista recordó que más de ocho millones de personas han huido de Venezuela, convirtiéndola en la segunda mayor crisis migratoria del mundo, solo detrás de Siria. Además, denunció miles de detenciones arbitrarias de opositores, activistas y jóvenes, especialmente tras las elecciones de 2024, así como la criminalización de la libre expresión.
“Venezuela no es un caso aislado; es un patrón. Cuba lleva más de 60 años en una dictadura y Nicaragua elimina a sus opositores”, afirmó.
La respuesta de Morena llegó nuevamente por voz de Serapio Vargas, quien, con tono sarcástico, rechazó las acusaciones de autoritarismo y sostuvo que debe respetarse la soberanía de las naciones, criticando que las potencias impongan sus intereses a otros países. Para reforzar su argumento, hizo un recuento de intervenciones extranjeras en México, incluida la francesa en San Pedro Navolato en 1864, y reprochó que durante los gobiernos del PRI no hubiera pronunciamientos contra las dictaduras de Chile y Argentina.
“Van por el mundo llorando cariño, recordando a un hombre y atando a un niño. Esa es nuestra pobre oposición, una oposición que le das una feria y vota a favor; una oposición que no tiene dignidad, que tiene precio”, lanzó desde tribuna.
Las declaraciones encendieron aún más el pleno. La coordinadora del Grupo Parlamentario del PAN, Roxana Rubio Valdez, exigió de manera inmediata que el diputado morenista ofreciera disculpas o presentara pruebas que sustenten sus dichos sobre la supuesta compra de votos, al considerar que se trata de acusaciones graves que desacreditan el trabajo legislativo.
El intercambio dejó claro que, más allá del tema internacional, el Congreso de Sinaloa se ha convertido en un escenario de confrontación abierta, donde los señalamientos de autoritarismo, corrupción y falta de legitimidad dominan el debate político.

