Yo Campesino / ¿Privilegios?
- Ahorros pírricos frente a gastos y subsidios insultantes de 4T
Miguel A. Rocha Valencia
La insistencia de recortar legisladores o al menos rebajar los salarios y gastos de operación de diputados locales y federales, así como a senadores, no muestran sino el desprecio del Ejecutivo por esos “servidores” que se convirtieron en uno de sus apéndices, en una simple ventanilla de recibo de iniciativas presidenciales que deben aprobarse tal cual llegan, sin cambiarle puntos ni comas.
De hecho, el llamado Plan B viene a confirmar que para el Ejecutivo federal, diputados, gobernadores y municipales están o deben estar bajo su férula y que de ahí como los programas sociales, deben salir directrices y la asignación de presupuestos ya no de gestiones propias o ajenas a la voluntad de palacio Nacional.
Lo de reducir privilegios, se traduce en incapacidad de gestión, de autonomía de la célula política del pacto federal, incluyendo los congresos locales y gobiernos municipales que no tienen por qué tener independencia de gestión ni cierta autonomía de lo que decida el Ejecutivo federal, donde se definen presupuestos y se determina cuánto pueden gastar las entidades y en qué.
La planeación de obras y gastos, llegan desde el centro, de Palacio Nacional y los congresos, son las oficialías de partes que sólo dan trámite a la instrucción presidencial como ha ocurrido hasta ahora, incluyendo el fingido rechazo a la reforma electoral ordenada desde La Chingada.
Peor si se trata de dizque gobiernos, legisladores, partidos o congresos opositores a quienes bajo el pretexto de quitarles privilegios, es decir dinero, se les quiere y si se descuidan les van a imponer camisas de fuerza que los obliguen a doblarse ante un gobierno que ya es unívoco y autoritario.
Además, si el propio oficialismo desprecia hasta a sus rémoras aliadas, que pueden esperar los despreciados opositores que ni siquiera merecen que se les voltee a ver o se les de una audiencia en más de siete años de la 4T en el poder.
Es la forma de cerrar la pinza, uno de los recursos que disminuyan aún más las capacidades de una oposición que resulta de cartón y es simbólica, porque si realmente el fondo sería reducir los 18 mil millones de pesos anuales que cuestan congreso federal y estatales, entonces con el simple subsidio al Tren Maya que alcanzarán este año los 30 mil millones de pesos, sería suficiente.
Bueno hasta de desperdicios, subsidios podrían subsistir los legisladores que no consumen por sí mismos o de manera personal los miles de millones de que se habla pues si realizaran un trabajo profesional, requieren de asesores, investigadores, especialistas y hasta escribanos para cumplir una responsabilidad profesional. Claro, si se partiera del supuesto que trabajan y no sólo reciben instrucciones de alzar el dedo.
El plan A, nacido y heredado por el habitante de La Chingada y el B que se supone sería de la autoría de la presidenta formal, en el fondo tienen como fin minimizar riesgos de que las minorías puedan, juntas hacer mayoría, de disminuir al mínimo la oposición que vaquetona, se conforma con las migajas de dinero, que no de poder que les arrojan despreciativamente desde palacio Nacional, para el cual, no existen salvo para justificar triunfos con olor a fraude.
Podría decirse entonces que es un desperdicio, pero al fin y al cabo parte de un remedo de democracia, mientras que por otro lado se tiran a la basura pérdidas por tres mil 500 millones de pesos y otros dos mil 800 millones de pesos por instalaciones que no funcionan, pero ambos, si son fuente de ingreso para una élite militar asociada en una empresa perdedora llamada “Grupo Mundo Maya”.
Claro, se trata de un ejemplo de los muchos frentes donde se dilapidan los dineros presupuestales y crean privilegios para unos cuantos entre divisionarios y almirantes a los que se deben agregar aeropuertos, contratos de obra, trenes, hoteles, aduanas, huachicol y todo lo que se le quiera sumar incluso el cobro de donde nómina y pensiones de escándalo. ¿O qué, los de verde y blanco se van con salario mínimo?
Esos sí son privilegios y muy costosos, pero el plan es tenerlos del lado oficialista, es el muro donde se cuida la espalda ¿verdad? Por eso lo del huachicol con Rafael Ojeda a la cabeza no avanza como tampoco los crímenes del cartel de Los López con Adán Augusto y Andrés Manuel a la cabeza. Esos si son millones, pero ahí, nadie se mete.
Como dice Antonio Navalón, la presidenta debe decidir pronto si gobierna para el pueblo o para quien la designó…porque este gobierno no gobierna a México.

