México acelera resultados en el combate al crimen, por lo menos en capturas de los más buscados por el FBI
Ignacio Alzaga
En un año ha capturado a 4 de los 10 más buscados por el FBI, destacando el caso de Samuel Ramirez JR, detenido el 10 de marzo pasado.
En un contexto de creciente presión de Washington por la operación de los cárteles desde México, el gobierno de Claudia Sheinbaum ha acelerado la entrega de resultados de alto impacto a la administración Trump.
En un año ha capturado a cuatro de los 10 fugitivos más buscados por el FBI, así como a tres importantes operadores del Cártel del Golfo, en coordinación con autoridades estadounidenses.
A pesar de estos logros -a los que se suma el abatimiento de Nemesio Oseguera, “El Mencho”, el golpe más importante en el sexenio-, el reconocimiento de la Casa Blanca ha sido moderado.
Entre las acciones emprendidas por el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México, destaca la aprehensión del estadounidense Samuel Ramírez Jr., por el asesinato de dos mujeres ocurrido durante un tiroteo en un restaurante en Federal Way, Washington, el 21 de mayo de 2023.
Lo insólito de esta captura -registrada el pasado 10 de marzo en Sinaloa- es que se logró apenas una hora 13 minutos después de que el buró federal incluyó al sospechoso en el “top ten” de los más buscados.
El FBI se adelantó a informar sobre esta aprehensión la mañana del 12 de marzo y tres horas después lo hizo el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch.
Tanto en este como en otros arrestos relevantes concretados en México, el director del FBI, Kash Patel, ha otorgado el mérito principal al “liderazgo” del presidente Donald Trump, buró federal y Departamento de Justicia de EU.
El funcionario estadounidense ha privilegiado esta narrativa en medio de una campaña mediática en la que resalta que siete de los 10 más buscados por el FBI han caído durante su administración.
En segundo plano, Patel ha otorgado un reconocimiento a las autoridades mexicanas, las cuales consolidaron cuatro de esas siete capturas en lo que va de este gobierno.
Sin embargo, la detención más polémica en territorio mexicano fue la del exatleta olímpico canadiense, Ryan Wedding, difundida el 23 de enero de 2026 justo cuando el funcionario estadounidense se encontraba de visita oficial en el país.
Al respecto, el director del FBI dejó entrever una participación más activa y en campo del buró federal para consolidar la aprehensión de Wedding, identificado como uno de los principales socios de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa.
Ese mismo día se informó de la aprehensión de Alejandro Rosales Castillo, por quien se ofrecía una recompensa de 250 mil dólares, tras haber sido acusado de asesinar a una mujer.
El 17 de marzo autoridades mexicanas arrestaron en Veracruz a Francisco Javier Román Bardales, miembro de alto rango de la MS-13, una de las pandillas salvadoreñas más violentas.
En este caso, el director del FBI realizó un reconocimiento más directo a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
Además de las detenciones de estos cuatro sujetos que se encontraban en el “top ten” del FBI, el gobierno de la presidenta Sheinbaum logró la aprehensión en febrero de 2026 de Antonio Guadalupe Pérez, “Lexus”, un importante miembro de Los Ciclones del Cártel del Golfo, quien es requerido por EU.
La noche del pasado 6 de marzo, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) anunció la aprehensión en Salamanca, Guanajuato, de Roberto Bazán Salinas, miembro relevante del Cártel del Golfo.
El gobierno de México y la Fiscalía General de la República (FGR) no informaron oficialmente sobre este caso, aunque el embajador estadounidense Ronald Johnson felicitó a las autoridades mexicanas, dando crédito al liderazgo de Trump y Sheinbaum.
Otra captura relevante fue la de Manuel González Carrizales, “El Cherrys”, de la facción Los Metros del Cártel del Golfo, la cual también fue celebrada por el embajador Jhonson.
Con información de Aurora

