El Rey hace un gesto de acercamiento a México en su visita a una exposición sobre la mujer en las culturas prehispánicas junto al embajador de Sheinbaum en Madrid.

Miguel González

Felipe VI ha reconocido en la mañana de este lunes, durante una visita a la exposición La mitad del mundo. La mujer en el México indígena, organizada conjuntamente por el Ministerio de Asuntos Exteriores español y la Secretaría de Cultura del Gobierno mexicano, que se exhibe en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, que “hubo mucho abuso” y “controversias éticas” en la colonización de América por parte de los conquistadores españoles.

“Hay cosas que, cuando las estudiamos, las conocemos, dices: bueno, en nuestro criterio de hoy en día, con nuestros valores, pues obviamente no pueden hacernos sentir orgullosos, pero hay que conocerlo y en su justo contexto, no con excesivo presentismo moral, sino con un análisis objetivo y riguroso”, ha dicho el Rey en conversación informal con el embajador de México en España, Quirino Ordaz, y otras autoridades, según se escucha en un vídeo difundido por la Casa Real a través de las redes sociales.

El Rey ha proseguido asegurando que hay que “sacar lecciones porque también ha habido luchas, controversias morales y éticas en cuanto a cómo se ejerce el poder, desde el primer día. Es decir, los propios Reyes Católicos, la reina Isabel, con sus directrices, las Leyes de Indias, por el proceso legislativo… hay un afán de protección [de los pueblos indígenas], que luego la realidad hace que no se cumpla como se pretende y hay mucha… mucho abuso”, ha reconocido. A continuación ha animado a “valorar el hecho de que de ahí, de ese conocimiento, pues nos apreciaremos más” los dos países.
“Ha sido una feliz historia poder traer este testimonio del México antiguo, de las culturas que son lo que hoy es México. En realidad México es producto de todas ellas, incluso del propio encuentro con españoles”, ha añadido más tarde el Monarca, felicitando a los organizadores de la exposición.
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En un acto que no figuraba en su agenda pública, el Rey ha visitado por sorpresa esta muestra, que destaca el papel de la mujer en las culturas prehispánicas e incluye cerca de 250 piezas, muchas de las cuales nunca habían sido expuestas fuera de México.

La visita de Felipe VI, de alto valor simbólico, constituye un gesto de reconciliación entre los dos países después de que en 2019 el entonces presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador exigiera por carta al Rey que pidiese perdón por los desmanes cometidos durante la Conquista de América y el Monarca, de acuerdo con el Gobierno, dejara aquella misiva sin respuesta. El silencio de Felipe VI fue interpretado como un desaire por López Obrador, lo que abrió una crisis diplomática. El desencuentro se agravó cuando la nueva presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, decidió no invitar al Rey a su toma de posesión y, en consecuencia, el Gobierno español optó por no tener ninguna representación en la ceremonia, en octubre de 2024.

La inauguración de esta misma muestra sirvió de escenario en noviembre pasado para que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, diese un primer paso hacia el acercamiento. “La historia compartida entre España y México, como toda historia humana, tiene claroscuros. Ha habido dolor e injusticia hacia los pueblos originarios. Hubo injusticia, justo es reconocerlo y lamentarlo. Esa es parte de nuestra historia compartida, no podemos negarla ni olvidarla”, aseguró entonces.

La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, recogió inmediatamente el guante. “Enhorabuena por este primer paso, canciller español”, afirmó horas después, recordando que era la primera vez que una autoridad de España hablaba de lamentar las injusticias cometidas por los conquistadores. “El perdón engrandece a los pueblos, no es humillante. Al contrario. Reconocer la historia, reconocer los agravios, pedir perdón o lamentar y recuperarlo como parte de la historia engrandece a los gobiernos”, añadió. Pese a estas palabras, faltaba, en opinión de las autoridades mexicanas, un gesto de Felipe VI para cerrar definitivamente una crisis que el presidente López Obrador había personificado en el heredero de la Corona española.

 

El gesto de Felipe VI llega menos de ocho meses antes de que, los próximos días 4 y 5 de noviembre, se celebre en Madrid la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno. El Rey será el anfitrión de un encuentro al que están invitados los mandatarios de los 22 países de la Comunidad Iberoamericana, incluida la mexicana Claudia Sheinbaum. Aunque el esperado cierre de la crisis diplomática que se prolonga desde hace ya siete años no garantiza su asistencia, sí restablece la normalidad con el país como más población hispanohablante del mundo, más de 130 millones de habitantes.

El eurodiputado de Vox Hermann Terstch se ha mostrado “estupefacto” por las palabras de Felipe VI, a quien ha reprochado su “formal y casi habitual adhesión a las tesis de quienes solo buscan daño y desprecio para la historia de España y el presente de los españoles”, según un mensaje en la red social X recogido por Europa Press.

Fuentes de la Casa Real han subrayado que la exposición visitada por el jefe del Estado “forma parte de un proyecto binacional que nace con la aspiración de reforzar los vínculos entre ambos países a través del reconocimiento de la importancia histórica de las culturas originarias y del papel fundamental de las mujeres en las comunidades indígenas de México precisamente en este año 2025 en el que se conmemora su figura en ese país”.

Durante la visita, el Rey ha estado acompañado por el director de la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo), Antón Leis García; el embajador de México en España, Quirino Ordaz Coppel; el catedrático de Antropología de la Universidad Complutense, Andrés Ciudad, que forma parte del comité científico de la exposición, y la directora del Museo Arqueológico Nacional, Isabel Izquierdo. Entre otras piezas, Felipe VI pudo contemplar la pareja de guerrera águila y guerrero jaguar de Tehuacán (Puebla); las pequeñas terracotas olmecas que representan ancianas de la Costa del Golfo; la sacerdotisa de Palenque; un portaincensario maya o la poderosa joven de Amajac, una escultura hallada hace pocos años en Veracruz.

La exhibición forma parte del ambicioso programa expositivo que arrancó el pasado noviembre en varias sedes de Madrid para mostrar la riqueza de las culturas originarias de México y el papel de las mujeres en las comunidades indígenas, en una operación cultural de primer orden, enmarcada en una fase de deshielo en las relaciones diplomáticas entre los dos países.

Con información de El País

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