Y si Claudia “trabaja” honorariamente
La Espinita
Andy S. K. Brown
- Y si Claudia “trabaja” honorariamente
- Su Real Majestad Guadalupe Taddei
- Obras atrasadas por Bernardo Gómez
Hablemos de privilegios, como demanda la señora Claudia Sheinbaum.
Para empezar, ella es la privilegiada número uno de la República.
Y eso no solamente porque tuvo el privilegio de haber sido “destapada” como “corcholata” favorita dendenantes por su antecesor. Ser inquilina de AMLO en Palacio Nacional es el mayor de todos sus privilegios.
Otros son que, con nuestros impuestos, la mantengamos.
Le pagamos vestuario –aunque mucha de la ropa folclórica que usa se la regalan durante sus giras de fin de semana: un privilegio–, así como alimentación para ella y su prole, pues hasta donde se sabe su hubbie no le da “para el gasto”.
Su transportación en vehículos y en aeronaves de privilegio también corre por nuestra cuenta. De la carísima gasolina y de gasavión no le emiten factura para que pueda deducir su adquisición de su declaración de impuestos… si es que la presenta.
Obvio, todos esos autos –algunos blindados–, helicópteros y aviones también han salido del erario.
De su monedero tampoco sale algo para pagar teléfonos, consumo de electricidad, de internet, de televisión por cable, de plataformas de streaming, como hacemos todos los que no disfrutamos de los privilegios que a ella sí la benefician.
¿Renta? No. No creo. AMLO se la cobra pidiéndole que le haga a diario dos que tres mandados.
Su privilegio es no gastar ni un centavo de lo que le pagamos por aparentemente servir a los mejores intereses ¿de México? No. A los que le pida el Orange Trump y, claro, los de los cubanos.
Si de ahorrar se trata, ella ya no debería percibir ningún salario. Tiene cubiertas todas, absolutamente todas sus necesidades, lo cual es un mayor privilegio.
¿No cree usted que, tras todo ello, lo mejor sería que “trabajara” sin percibir ingresos, de manera honoraria… para ahorrar y quitarle privilegios?
* * *
El INE ya funciona como una monarquía en la que Guadalupe Taddei “reina y gobierna”.
En nuestro léxico: ¡Hace lo que le da su reverenda gana!
Dotada por la 4T de poderes que ninguno de sus antecesores en el cargo, Taddei ya desplazó al Consejo y es ella quien desde su trono otorga nombramientos a sus cortesanos… y contratistas.
Su carruaje real es blindado, y sus opiniones son las que valen pues ya no se toma siquiera la molestia de consensarlas con el resto de los consejeros.
En su feudo, además, nunca se pone el sol.
La extensa familia de la autócrata ocupa marquesados y condados en prácticamente todas las nóminas del reino. Son todoabarcantes, los marqueses y conde(nados) Taddei.
Paradójico que tal suceda en el organismo que, supuestamente, promueve y vigila la democracia electoral.
Aunque eso de democracia ya nos queda grande, toda vez que el instituto sueco V-Dem ya nos rebajó a categoría de “autocracia electoral”.

¿Sufre usted las consecuencias del retraso en las obras que al troche y moche lleva a cabo el gobiernito de Clara Brugada con vistas al Mundial de Futbol?
Prácticamente todos quienes caminamos o circulamos en Ciudad de México somos víctimas de la dilación de esas construcciones y remodelaciones.
Le compadezco, eso sí, en caso de que por necesidad deba transitar por la siempre congestionada Calzada de Tlalpan, donde los trayectos que habitualmente duraban 40’ tortuosos minutos, ahora se prolongan hasta las dos o hasta dos horas y media de embotellamientos.
Peor si usted es de quienes “gustan y aman el futbol” y adquirió boletos para acudir este sábado a la reinauguración del estadio que originalmente iba a llevar el nombre de su constructor, Emilio Azcárraga, pero que por presiones de su padre, don Emilio Azcárraga Vidaurreta, se lo cambió a Estadio Azteca (con sus mismas iniciales) y que ahora el tercero del mismo nombre ya vendió a Banorte.
Las obras no están concluidas en el llamado “coloso de Santa Úrsula”. Lo que debería ser estacionamiento está lleno de vehículos de carga, revolvedoras de concreto, maquinaria pesada para la construcción.
Que el gobiernito trabaje con retrasos, no es novedad.
Pero que la llamada iniciativa privada lo haga sí que lo es.
¿Y sabe usted por qué?
Pues porque según cuentan en los centros de poder político, el virtual dueño de Televisa y de la constructora ICA, Bernardo Gómez, no quiso empezar las obras sino hasta que la 4T le pagara, por aquello de no te entumas y porque la Administración Sheinbaum ya le debe mucha lana.
Agradézcales, pues, a Gómez y a Brugada.
@AndySKBrown1
*Pseudónimo bajo el que se redactan informaciones comprobadas que son enviadas por lectores y colaboradores del portal Índice Político.

