Culiacán, Sinaloa.– En un ambiente marcado por el dolor y la indignación, trabajadores del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Culiacán (STASAC) salieron a marchar este 1 de mayo, Día del Trabajo, apenas horas después del asesinato de su dirigente electo, Homar Salas.

El crimen ocurrió el pasado 30 de abril, cuando Salas fue atacado a balazos al interior de una vivienda en la capital sinaloense, en un hecho que ha sacudido no solo al gremio sindical, sino también a la opinión pública por la violencia con la que fue perpetrado.

A pesar del luto que embarga a sus integrantes, decenas de trabajadores decidieron no suspender la tradicional movilización del Día del Trabajo. Por el contrario, la marcha se convirtió en un acto de protesta y exigencia de justicia, donde consignas, pancartas y mensajes recordaron la figura del líder asesinado.

Vestidos en su mayoría con ropa oscura y portando moños negros, los sindicalizados avanzaron por las calles con un tono solemne, pero firme, reiterando su demanda para que las autoridades esclarezcan el homicidio y castiguen a los responsables.

“El sindicato está de pie, pero está de luto”, fue una de las frases que resonó entre los manifestantes, quienes señalaron que la muerte de Homar Salas no solo representa la pérdida de un dirigente, sino un golpe directo a la organización laboral.

Hasta el momento, autoridades no han informado sobre detenciones relacionadas con el caso, lo que ha incrementado la preocupación entre los trabajadores, quienes temen que el crimen quede impune.

La conmemoración del Día del Trabajo en Culiacán, lejos de ser una jornada festiva, se transformó en una expresión de duelo colectivo y una advertencia: la exigencia de justicia para Homar Salas seguirá presente en cada movilización del STASAC.

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