Primero soy mexicano, que militante de cualquier ideología…
Héctor Calderón Hallal
Hoy que, desde el poder, desde el gobierno formal de la República y
de muchos Estados y municipios, se han privilegiado acciones que
tiendan a conservar -y no arriesgar- los privilegios ganados mezquina
y temporalmente por la clase política que hoy gobierna…
A contrario sensu, se busca afanosamente ‘cerrarle el paso’ a
cualquier idea proveniente de la oposición, como si esta no existiera.
Una circunstancia de partida que nos debe obligar a reconocer, que en
México se les ha hecho a los opositores un gran daño, casi
irreversible; sobre todo a aquellas familias integradas por ‘ciudadanos
de bien’, que luchan también con honestidad, en el ‘día a día’ de la
vida y que comparten otras ideologías políticas. Familias que producen
ciudadanos… que votan… y aspiran a ser votados. ¿Por qué no?…
Aunque en este país, la clase política no se reproduce al margen de
los “establos” de Morena.
Lo que ha contribuido a despertar el encono social entre los que se
dicen de “izquierda” en el gobierno… y todo el conglomerado restante
que no comparte el ideario ni el accionar político del gobierno, pero
que no necesariamente es de derecha o de centro…. Hay izquierdas
genuinas en ese movimiento en contra de la 4 T.
Ese encono político se ha agudizado en los últimos días, gracias a la
petulante y persistente actitud de la titular del Ejecutivo, quien se ha
empeñado en defender “cual si fuera parte del patrimonio histórico y
cultural de nuestro país, al exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha
Moya, de extracción morenista y a otros nueve colaboradores suyos
que están siendo también requeridos -junto a Rocha- por el gobierno
del vecino país de los Estados Unidos de América, para ser
procesados en la justicia de allá por delitos graves inherentes al
narcotráfico asociado (con niveles de terrorismo por su asociación al
Cártel de Sinaloa/CDS).
Hay que señalar que, tras argumentos pretendidamente nacionalistas
y soberanistas, autoridades de los tres niveles de gobierno – no solo la
señora presidenta- han pretendido prohijar y hasta proteger -a como
dé lugar- al inefable exmiembro del Partido Comunista Mexicano, el
profesor normalista rural, Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa
hasta hace unos días, gracias al ‘tsunami’ de cambio en que se
constituyó la llegada intempestiva y largamente esperada de Andrés
Manuel López Obrador, hoy ya expresidente de México, en el 2018 y
que influyó notablemente en el resto de autoridades que se
empoderaron en casi todas las entidades del país, en años
subsecuentes, como Rocha en Sinaloa, en el 2021.
A este último, singular personaje de la política mexicana, el gobierno
del vecino país de los Estados Unidos de América, principal socio
comercial y geopolítico de nuestro país, le acaba de endilgar a través
de una acusación de reemplazo indirecta (allá denominada
‘Indictment’) la probable responsabilidad en la participación de por lo
menos cinco cargos penales de naturaleza grave, en documento
suscrito por la Corte del Sur de Manhattan, desde el pasado 23 de
abril del presente año. Destacan la acusación de: 1) Asociación
delictuosa para la importación de narcóticos; 2) Posesión de
ametralladoras y dispositivos destructivos; y 3) Asociación
delictuosa para poseer ametralladoras y dispositivos
destructivos; 4) Secuestro y muerte de un informante de la DEA; y
5) Asociación delictuosa para cometer secuestro con resultados
de muerte. El hoy “gobernador con licencia” resultó acusado por el
gobierno estadounidense junto con 9 integrantes del gobierno
mexicano, entre los que destacan un senador de la República y un
alcalde de senda ciudad mexicana (Culiacán) ambos en funciones,
además de algunos colaboradores de la administración estatal de
Rocha Moya.
La naturaleza de los cargos apunta a una gravedad insospechada, tan
o más grave que los cargos imputados a Genaro García Luna en
tribunales estadounidenses, el “villano favorito” de la narrativa
discursiva de la 4 T, por cierto.
Cabe señalar que las acusaciones las hace el país de los Estados
Unidos de América (EUA), en el marco de un Tratado formal de
Extradición suscrito por nuestros dos Estados en el año 1978 y que
entró en vigor desde 1980, en el siglo pasado.
Todo Estado moderno, como el nuestro, inmerso en una multiplicidad
de rubros que nos hacen interdependientes en el marco de una
relación rica en intercambio, está obligada, desde el momento en que
suscribe tratados internacionales como este, a acatar puntualmente lo
dispuesto por todos y cada uno de sus ordenamientos…y a brindar la
colaboración suficiente y necesaria; está acordado por las dos partes
que suscriben, la de ellos y la nuestra.
Por lo que se infiere que habrá, el Gobierno de México, de sustraerse
a brindar la colaboración necesaria a los requerimientos y los términos
en que viene suscrito el ‘indictment’, para una eficaz acción de la
justicia. Lo que implica que:
Nuestro gobierno debió haber colaborado acatando la petición de
detención preventiva, tanto de Rubén Rocha Moya, como del resto
del listado solicitado… a quienes, por alguna razón o criterio, según
los lineamientos y protocolos del vecino país y sus sistemas de
inteligencia, son susceptibles de intentar la evasión de la justicia o
poseen un grado de peligrosidad tal… o su influencia en la sociedad
es capaz de desencadenar turbulencia social, que por tales, es
requerida la colaboración de nosotros como país asociado o
contratante, en los términos en que está suscrito el documento
(indictment); así, cuando se nos ofrezca a nosotros solicitar la
colaboración, tendremos argumentos para pedir la correspondiente a
los Estados Unidos.
Por la práctica, se infiere que no está el país solicitante en situación de
revelar pruebas… aunque por lo que significan los Estados Unidos de
América en nuestra civilización, el país paradigma del orden, la
eficiencia y el método, es altamente probable que cuenten con
pruebas sobradas que impliquen la responsabilidad plena de los
imputados.
Pruebas de carácter pericial, documental (vídeos, audios, documentos
en físico) médica, biológica, nuclear, química, mecánica, genética,
testimonial, confesional… pero que están bajo resguardo de las
principales agencias de investigación de aquel país… por algo tienen
como gobierno, la presunción de la comisión delictiva de los sujetos
imputados o requeridos.
EUA es el país de la planeación, de la no improvisación.
Aunque ciertamente y como una simple formalidad, su sistema de
justicia penal, sustentado en el Common Law, un sistema en base a
‘precedentes’… no codificado como en el sistema influenciado por
los Códigos de Napoleón de nosotros. Que tiende a privilegiar el
valor del testimonio, del llamado “Derecho Común” (no escrito) y
que juzga a través de un jurado… el Juez solo administra el sentido y
el orden del pronunciamiento del Jurado, las más de las veces
‘popular’ o ciudadano.
De tal forma, que no obstante todas las pruebas recopiladas por el
gobierno estadounidense, en su mayoría de ‘alta gama´, obran en
poder de las agencias de investigación, para ‘lo que se ofrezca’ , pero
en las formalidades del juicio, con sus protocolos muy propios -se
reitera- una acusación de un miembro del Jurado (que en el caso de
los temas del narcotráfico y donde se involucra a mexicanos) puede
ser otro imputado por narcotráfico o por corrupción, como ha sido el
caso en otros juicios de gran resonancia recientes.
De tal forma que no se explica cómo es que no haya ni una sola área
del Gobierno federal, ni siquiera la tan pomposamente publicitada
Coordinación General Jurídica de la Presidencia de la República, que
encabeza desde hace algunos días la hija de doña Bertha Luján, le
pasen alguna tarjeta, corrigiendo a la doctora Sheinbaum (o
previniéndola) para que no haga el ridículo ante la opinión pública…
Y diga desde la “mañanera” con singular ironía: “…
¡Pruebas…Pruebas…Pruebas!… ¿Cómo creen que vamos a soltarles
al ínclito mexicano badiraguatense Rubén Rocha, sin que nos
presenten ‘pruebas’?” …
Pues por todo lo antes expuesto aquí en este modesto texto,
doctora…
¡Ni es el momento de que el gobierno americano le ofrezca ‘pruebas’ a
la Fiscalía General de la República (por lo menos no transcurren los
60 días que establece el Convenio de Colaboración) … y en ese
terreno yo no desafiaría a los estadounidenses. Téngalo por seguro
que sí tienen pruebas y muy abundantes, que sustentan sus
pretensiones; desafortunadamente para el paisano Rubén Rocha y
sus colaboradores.
El día que Rocha Moya y el resto de la lista estén frente a un Juez en
el sur de Manhattan, ya sea por medio de un procedimiento de
extracción, como sucedió con Nicolás Maduro de su residencia de
Miraflores, en Caracas… desde el Campo Berlín, en Navolato, con ‘El
Mayo’ Zambada, es porque estarán siendo, por mero protocolo,
examinados por un Juez que ya se nutrió de lo recopilado por las
agencias federales de investigación estadounidenses… y bueno…
también, digámoslo así, por la ‘acusación que recogió de algún o
algunos ‘testigos protegidos’ o miembros del Jurado, que están presos
en Estados Unidos.
“El valor de la verdad en el testimonio”, es algo casi sagrado para
los seguidores de Jean Calvin y Martín Lutero desde el siglo XVI …
Los procedimientos cívicos tienen un fuerte “tufo” a esas “tradiciones”
en los países de origen anglosajón.
Rocha Moya, que fue un beneficiario del ‘voto de hartazgo’ del
electorado mexicano para con los partidos tradicionales, en el 2018,
por sí mismo, con sus atributos de personalidad, quizá no hubiera
podido acceder a algún cabildo municipal ni en calidad de regidor, si
no ha sido por la marca que lo impulsó en la boleta electoral y su
circunstancia política de cercanía con AMLO; pero en medio de una
generación que no acababa de consolidarse, pues mientras los
miembros de la “gerontocracia” de los setentas y ochentas no acababa
de irse… los nuevos cuadros de la izquierda transformadora, ilustrada
y con grados académicos… no terminaba de llegar y acomodarse en
su sitial, en la historia de la nueva composición política nacional y al
interior del nuevo partido denominado ‘Morena’.
A lo que habría de agregar, su ‘enorme e inexplicable’ capacidad para
aglutinar y concitar a los grandes capitales financieros -por lo regular
in cash- de muy dudosos orígenes, pero siempre dispuestos a
‘respaldar a las candidaturas más rentables y prometedoras para
cubrir el ciclo de recuperación financiera’… un aspecto siempre
procurado por todo inversionista.
Aunque la explicación es fácilmente invocada por sus historiadores y
biógrafos… y hasta orgullosamente, por él mismo: “es originario de
Badiraguato”.
Así que, por favor, presidenta Sheinbaum, humilde y
respetuosamente la convoco desde este espacio a que no se aferre a
lo que es una causa perdida desde ahorita.
El caso de Rocha Moya y los otros nueve señalados por la justicia
estadounidense, son indefectiblemente casos que tendrán que
deslindarse en el tribunal estadounidense que los requiere.
Ya verá que Rocha encontrará una estrategia, ya sea como “testigo
protegido” o algo así… como la encuentran la mayoría de los
mexicanos que “cuentan con abundante información” siempre.
¡No sufra usted calenturas ajenas … y menos sobre temas que no son
definitivamente “Asuntos de Estado”!
¡Rubén Rocha no es un “Asunto de Estado”!… por favor.
O lo que es decir algo peor… Rocha Moya no es Sinaloa… mucho
menos México…
Es indignante que, desde un espacio público, como lo es la
‘conferencia mañanera’, usted se dedique a defender la integridad
jurídica y la mala fama pública de este ciudadano mexicano… no es el
único en problemas jurídicos…. Y hay millones de temas en todo caso
a los que hay que darles atención y que lo merecen tanto … o más
que Rocha.
No… no está haciendo usted con esto una defensa de la “soberanía”
…
Porque no puede ni debe decretarse una transformación nacional
plena… ni concelebrarse liberación política genuina de todos los males
que nos aquejan y que históricamente nos han detenido, si no se
gobierna con un espíritu limpio de toda pasión bastarda… si no se han
abandonado los intereses mezquinos y transitorios de la pasión
política para poner, por encima de todo, una consideración
palpitante… hoy más que nunca, México necesita que los mexicanos
nos pongamos de acuerdo en una sola cosa: En que primero somos
mexicanos…y después militantes o fanáticos de cualquier
ideología política; lo que resultará fundamental para reconstruir el
diálogo y empezar a restaurar el tejido social de una vez por todas.
Así mismo, este proceso reviste fundamental importancia para volver a
la senda del progreso material y humano del país, privilegiando el
amor a la patria, por encima de cualquier otro espejismo pasional o
de interés sectario y mezquino, como las militancias y las
ideologías.
Autor: Héctor Calderón Hallal
@pequenialdo; @CalderonHallal1

