Recortes dejan al temporal al borde del colapso en Sinaloa
Julio César Caro
Culiacán, Sinaloa. – Con apenas 17 mil bolsas de semilla disponibles para atender una superficie estimada de más de 200 mil hectáreas de sorgo gavatero, productores de temporal de Sinaloa enfrentan una de las peores crisis de apoyo agrícola de los últimos años. El secretario general de la Coordinación Organizadora de la Unidad Campesina (COUC), Agustín Espinoza Laguna, lanzó un llamado urgente para evitar que miles de familias campesinas queden prácticamente abandonadas ante el inicio de la temporada de lluvias 2026.
El dirigente campesino advirtió que mientras el debate público continúa concentrado en la comercialización del maíz y los productores de riego, en las zonas serranas y temporaleras del estado crece la desesperación por la falta de respaldo institucional. Señaló que existen comunidades donde las cosechas se perdieron, las deudas aumentaron y muchas familias ya no saben cómo volverán a sembrar este año.
“Mucha gente está enfrentando una situación mucho más grave y mucho menos visible”, expresó.
Espinoza Laguna explicó que los compromisos financieros relacionados con el maíz obligaron al Gobierno del Estado a realizar recortes presupuestales que terminaron afectando programas destinados al temporal, particularmente el de semilla para sorgo gavatero. Recordó que en 2024 se distribuyeron alrededor de 50 mil bolsas; en 2025 la cifra cayó a 29 mil y para este 2026 apenas alcanzarían 17 mil, lo que representa una reducción cercana al 40 por ciento anual. Alertó que, de continuar esta tendencia, podría generarse un brote social entre familias campesinas ante el creciente abandono del campo.
El líder de la COUC sostuvo que miles de productores tendrán que enfrentar solos la próxima temporada agrícola, absorbiendo costos cada vez más elevados y dependiendo únicamente de las lluvias para sobrevivir. Advirtió que la crisis ya golpea la economía familiar, la alimentación y la permanencia de las personas en sus comunidades rurales. “Mientras una parte del estado discute rentabilidad, en otra parte lo que se está perdiendo es la posibilidad misma de seguir viviendo de la tierra”, concluyó.
Con información de ADN Noticias

