La Costumbre del Poder: Sheinbaum Pardo obedeció
* Con el presente totalmente desarticulado por el laissez faire, laissez-passer debido a la carencia de preparación y la desvirtuada imaginación que se afectó durante sus años universitarios, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo debe asumir la responsabilidad del desastre económico, social y anímico en el que dejan al México que prometieron transformar. El costo social arrasará toda previsión y sueño de empatía y entendimiento entre mexicanos, la confrontación atizada por Andrés Manuel López Obrador consumirá, al menos, a una generación
Gregorio Ortega Molina
Bien conoce el juego de pelota Andrés Manuel López Obrador. A nosotros, el pueblo, su México fiel, corresponde desentrañar las señales y distinguir quién manda sobre la señora que está en el montículo: ¿el cátcher, el mánager? El receptor decide el tipo de lanzamiento, y la pitcher debe obedecer.
Lo que hoy atestiguamos, desde el domingo 31 de mayo, es que el habitante de La Chingada reúne en él mismo al cátcher y al mánager y, hasta el momento, a su lanzadora estrella únicamente le corresponde obedecer las señales, o la bajan del montículo y piden un relevista, lo que, dadas las circunstancias históricas, a la única que no le conviene es a ella, aunque buena parte de la afición ya berrea por el cambio.
Pero, ¿de quién es la responsabilidad? ¿Quién ordena los lanzamientos porque debe conocer a los bateadores, hasta por el modo en que entran al terreno de juego y pisan la caja de bateo? Se requiere algo más que el supuesto conocimiento técnico y el fair play de Javier El Vasco Aguirre, tan idolatrado por José Ramón Fernández, quien se cansó de engañar a Ricardo Benjamín Salinas Pliego.
En asuntos de poder, como en el beis, se requiere algo más que el llamado savoir faire, porque sin amaño, sin cierta fiereza a la hora de tomar decisiones y hacerse de complicidades para quedarse con todo, no se avanza. El besamanos a la doña María del Consuelo Loera Pérez no fue gratuito. Deseaba, AMLO, hacer público su nivel de compromiso y agradecimiento.
De que hay factura, la presentaron, sólo es necesario constatar las estadísticas no amañadas y refrescarse la memoria con las lágrimas vertidas por las madres buscadoras, para entender el costo de una disciplinada obediencia de la presidente de la República, porque el desastre económico se anuncia con bombo y platillo. El costo social arrasará toda previsión y sueño de empatía y entendimiento entre mexicanos, la confrontación atizada por Andrés Manuel López Obrador consumirá, al menos, a una generación.
Con el presente totalmente desarticulado por el laissez faire, laissez-passer debido a la carencia de preparación y la desvirtuada imaginación que se afecto durante sus años universitarios, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo debe asumir la responsabilidad del desastre económico, social y anímico en el que dejan al México que prometieron mejorar.
@OrtegaGregorio

