De matar nazis a traficar para el Cártel de Sinaloa: la historia de Leo Sharp, “El Tata”, que inspiró una película de Clint Eastwood
A los 77 años el veterano y horticultor empezó a traficar cocaína para el cártel de “El Chapo” Guzmán y “El Mayo” Zambada.
Nadie sospechaba del anciano que cruzaba Arizona al volante de su camioneta Lincoln. Esa era, según el propio Sharp, toda su estrategia: “La policía no se va a molestar en parar a un viejo que atraviesa Arizona en coche”, dijo en una entrevista con la cadena ABC de Estados Unidos.
Cuando la jardinería dejó de alcanzar

El hombre que “inundó” Detroit con la cocaína del Cártel de Sinaloa.
Sharp nació el 7 de mayo de 1924 en Michigan City, Indiana. Combatió a los nazis en la Segunda Guerra Mundial y recibió una Estrella de Bronce por su servicio. Al regresar, se instaló en una granja en su ciudad natal, donde vivió y trabajó durante décadas, y se dedicó al cultivo de lirios de día, una especialidad en la que llegó a destacar a nivel internacional.
La American Hemerocallis Society tiene registradas aproximadamente 180 especies de esa planta con su nombre. En 1986 bautizó una nueva variedad como Siolam Leo Sharp. Era un hombre de tierra, de temporadas y de paciencia. Nada en su trayectoria anticipaba lo que vendría después.
Con el paso de los años, el negocio de las flores se fue a pique. La venta de semillas por internet desplazó a los cultivadores tradicionales y Sharp acumuló deudas. Fue entonces cuando el Cártel de Sinaloa llegó a su vida.
Según Darryl Goldberg, su abogado defensor, fue un empleado de Sharp, de origen mexicano, quien lo contactó con la organización. “Tiene sentido que un campesino de ascendencia mexicana lo haya presentado”, declaró Goldberg. Al principio, Sharp trasladaba dinero de Estados Unidos a México. Pronto el flujo se invirtió: de regreso cruzaba cocaína.
Sus viajes se volvieron rutina. Conducía su camioneta Lincoln por la interestatal sin llamar la atención, un anciano más en la carretera. Los narcotraficantes mexicanos lo llamaban “El Tata” y lo consideraban uno de sus transportistas más confiables. Por viaje llegaba a mover entre 100 y 300 kilogramos. Solo entre febrero y junio de 2010 introdujo a Detroit aproximadamente una tonelada de cocaína.
Lo que más sorprendió a los agentes no fue el volumen, sino que una sola persona fuera responsable de moverlo.
Cuando quiso salirse, el cártel respondió con amenazas. “Amenazaron a Sharp y dijeron que matarían a su familia”, declaró Goldberg ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Este de Míchigan.
La DEA lo siguió durante meses antes de detenerlo

detención de Leo Sharp ocurrió en octubre de 2011 (Foto: AP)
La captura no fue casual. Agentes de la DEA habían intervenido su teléfono y rastreado sus movimientos durante meses. Lo que encontraron los sorprendió: una sola persona, de casi 80 años, era responsable de mover cantidades de droga que habrían requerido una red de varios operadores.
El 21 de octubre de 2011, Sharp conducía por la interestatal 94 rumbo a Detroit cuando un patrullero del estado de Míchigan lo detuvo con el pretexto de una infracción menor.
Sharp se mostró ofendido cuando el agente le preguntó si llevaba armas. Se negó a que revisaran su vehículo. Un perro detector de narcóticos ya estaba en el lugar. En la parte trasera de la camioneta había 104 ladrillos de cocaína, 200 kilogramos en total.
La investigación, coordinada por el fiscal adjunto Chris Graveline en el Distrito Este de Míchigan, culminó con cargos contra 25 personas, incluido Sharp.
Tres años de condena, uno en prisión
El 7 de mayo de 2014, día en que cumplía 90 años, Sharp fue sentenciado a tres años de prisión tras declararse culpable de transportar más de una tonelada de cocaína. Como parte del acuerdo con la fiscalía, entregó su propiedad en Florida y 500,000 dólares al gobierno de Estados Unidos.

Ante el juez, dijo: “Estoy realmente desconsolado por haber hecho lo que hice, pero ya está hecho”.
Su abogado había pedido clemencia. “El señor Sharp ya estaba matando nazis en las montañas antes de que nosotros hubiésemos nacido. Y así no es como debemos honrar a nuestros héroes, aunque hayan caído en desgracia”, argumentó Goldberg. La condena fue menor a la que enfrentaba, pero Sharp entró a prisión.
Cumplió aproximadamente un año en el FMC Rochester, el centro médico federal en Minnesota donde fue enviado por sus problemas de salud y una de las prisiones donde hoy el cofundador del Cártel de Sinaloa, Ismael “El Mayo” Zambada pide cumplir su condena.
En 2015, con una enfermedad terminal diagnosticada, fue liberado por razones humanitarias. Vivió los últimos 16 meses de su vida en libertad. Murió el 12 de diciembre de 2016 en Míchigan, por causas naturales, a los 92 años.
Clint Eastwood llevó su historia al cine

Clint Eastwood dirigió y protaginizó “The Mule”. REUTERS/Mario Anzuoni/File Photo
En 2014, el periodista Sam Dolnick publicó en The New York Times el perfil “The Sinaloa Cartel’s 90-Year-Old Drug Mule”. Los derechos del texto fueron adquiridos ese mismo año por Imperative Entertainment. Cuatro años después, Clint Eastwood dirigió y protagonizó The Mule, adaptación libre de la historia de Sharp estrenada el 14 de diciembre de 2018.
En la película, el personaje se llama Earl Stone, es veterano de la Guerra de Corea y trabaja como mensajero para un cártel mexicano. Fue el primer papel protagónico de Eastwood en una película dirigida por él mismo desde 2008.
Bradley Cooper interpreta al agente de la DEA que lo persigue, basado en el agente real Jeff Moore, quien arrestó a Sharp en 2011. Completan el elenco Laurence Fishburne, Michael Peña, Dianne Wiest y Andy García.
The Mule recaudó 173,600,000 dólares en taquilla mundial, frente a un presupuesto de producción de 50,000,000 dólares. En Rotten Tomatoes obtuvo una aprobación del 70%.
Con información de Infobae

