En el hampa sinaloense son conocidos como ‘Los Volteados’ aquellos personajes que desertaron de las filas de ‘Los Chapitos’ para sumarse a las de ‘Los Mayos’ o sus aliados.

El secuestro y entrega a autoridades estadounidenses de Ismael El Mayo Zambada hizo estallar al Cártel de Sinaloa. Desde hace casi dos años, la guerra desatada entre Mayos y Chapitos en el estado ha alcanzado a miembros de alto, mediano y bajo rango de ambas facciones, incluyendo a aquellos que, de frente al conflicto, optaron por cambiar de bando.
Si bien los también llamados “volteados” desertaron de las filas de los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán para sumarse a las de Ismael Zambada Sicairos -El Mayito Flaco- a través de sus aliados del Cártel de Guasave, en lo que va de 2026 se han convertido en objetivos prioritarios tanto de sus rivales como de las diligencias de autoridades federales en México.
Abatidos, arrestados o perseguidos, aquellos personajes que han revitalizado la ‘narcoguerra’ que se libra en el estado se encuentran en la mira no sólo por su controversial decisión de incorporarse a filas rivales sino también por sus alcances operativos y longeva pertenencia a lo que algún día fue conocido como el Cártel de Sinaloa.
La cacería de El Yuko
Fredy Angulo Soto, mejor conocido como El Yuko, es un operador de Los Mayos en Sinaloa | Redes Sociales @crux1469
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Al inicio del conflicto entre los hijos del Chapo Guzmán y el heredero del Mayo Zambada pocas eran las certezas que se tenían sobre El Yuko. Más allá de la constante mención de su alias en narcocorridos y un grupo de pistoleros que se autodenominaba como Fuerzas Especiales Yuko, la identidad de dicho actor criminal en Sinaloa era un misterio.
Pese a la discreción que procuró guardar, poco a poco la notoriedad que fue ganando en el conflicto terminó por sacarlo del anonimato. De acuerdo con información difundida por Vivienne Hearst -antigua colaboradora del medio especializado Borderland Beat- detrás de dicho alias se encuentra Fredy Angulo Soto, un operador que pertenece a un viejo clan familiar vinculado al Cártel de Sinaloa.
A El Yuko se le identifica como hijo de Fidel Angulo Cazarez -alias El Fidelon- quien, a su vez, era uno de los pistoleros al servicio de Joaquín Guzmán Loera. De este modo Fredy, junto a sus hermanos José Luis, Fidel y Rosario se vinculó primero con la facción de la familia Guzmán sin imaginar que años más tarde terminarían por decantar su lealtad a los Zambada.
Múltiples han sido las ‘narcomantas’ que han señalado tanto El Yuko como a Ceferino Espinoza Angulo alias El Koy -quien se presume es su primo- como “volteados”, no obstante, desde meses antes al estallido del conflicto múltiples narcocorridos ubicaban a Fredy Angulo Soto como miembro de Los Mayos.
Al tiempo que consolidaba su afinidad con el Mayito Flaco, El Yuko se convirtió en objetivo no sólo de rivales sino también de autoridades que el pasado sábado 11 de julio siguieron su rastro hasta la comunidad serrana de El Zapote de los Cázares en Mocorito, Sinaloa. De acuerdo con reportes de medios de comunicación locales, fue alrededor de las 8:00 horas cuando el sobrevuelo de helicópteros y el despliegue terrestre de elementos de la Secretaría de Marina (Semar) alertaron a los habitantes de la zona.
Aunque se reportaron intercambios de detonaciones de fuego, las autoridades federales no emitieron pronunciamiento alguno o saldo de dicha diligencia que, se presume, tenía como objetivo uno de los ranchos de El Yuko.
El asesinato de El Chuta
Jesús Omar Ibarra Félix, alias El Chuta, perteneció al Cártel de Sinaloa durante al menos una década | Redes sociales @crux1469
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Hasta el pasado 10 de junio, Jesús Omar Ibarra Félix había forjado una trayectoria de más de una década en el Cártel de Sinaloa. El Chuta, como era mejor conocido fue acusado formalmente ante una corte federal del Distrito Norte de Illinois por delitos relacionados al tráfico de drogas, posesión de armas y apoyo material al terrorismo.
Autoridades estadounidenses lo identificaron como el líder de un grupo de pistoleros autodenominados como Fuerzas Especiales Chuta (FECH) los cuales habían estado al servicio de la facción de los hijos del Chapo Guzmán, no obstante y al igual que otros personajes, la acusación que pesaba en su contra describe cómo Jesús Omar Ibarra Félix optó por poner dichos recursos al servicio de Fausto Isidro Meza Flores, líder del Cártel de Guasave y aliado de Los Mayos.
Lo descrito en el documento judicial sobre la colaboración del Chuta con el también llamado Chapo Isidro le valió a dicho operador no sólo ser tildado de “volteado” sino también el resentimiento de sus rivales, quienes lo alcanzaron durante los primeros días de junio.
De acuerdo con reportes del medio local Noroeste, Jesús Omar Ibarra Félix fue localizado sin vida y con visibles huellas de violencia junto a las letras de bienvenida de la comunidad de Charay en el municipio de El Fuerte. El hallazgo se suscitó alrededor de la 1:00 am por automovilistas que circulaban por la carretera estatal Los Mochis – Choix.
Aunque se desconoce quién o quiénes fueron los responsables del asesinato de El Chuta, su caída se convirtió en el claro ejemplo de que ningún actor criminal está libre de violencia en Sinaloa.
El arresto de El Mantecas
El Mantecas fue detenido junto con siete integrantes más de su grupo delictivo. (Especial)
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El 19 de enero, a través de su cuenta verificada de X, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, informó sobre el arresto de Iván Valerio Sainz Salazar, alias El Mantecas. Si bien el Gabinete de Seguridad en México lo identificó como miembro del Cártel de los Beltrán Leyva -o sea del Cártel de Guasave-, autoridades estadounidenses previamente lo habían vinculado a Los Chapitos.
La discrepancia entre la información entre autoridades mexicanas y sus homólogos estadounidenses pudo estar motivada a un cambio de bando por parte de El Mantecas, a quien reportes extraoficiales también identificaron como un colaborador cercano de Ceferino Espinoza Angulo, alias El Koy. De este modo, su arresto se sumó al listado de “volteados” que han sido neutralizados durante el conflicto que Mayos y Chapitos libran en Sinaloa.
Con el destino de El Yuko y otros personajes que optaron por cambiar de bando aún en el aire, se confirma que el despliegue de fuerzas federales mantiene en la mira a eslabones clave de la guerra intestina del Cártel de Sinaloa. Mientras la disputa entre las facciones de los Guzmán y los Zambada se recrudece, la cacería de los llamados “volteados” se perfila como frente de batalla más volátil en el estado, donde cada baja reconfigura el mapa de la violencia.
Con información de Milenio

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