Su sentencia cerrará una historia de cinco décadas marcada por sobornos, guerras entre cárteles y crímenes documentados.

Por Luis Fernando Ortiz Delgado

El Mayo Zambada, el cofundador del Cártel de Sinaloa que eludió durante más de tres décadas a todas las autoridades del mundo, acumuló a lo largo de su carrera criminal un rastro de masacres, corrupción institucional y ejecuciones ordenadas a sangre fría que los tribunales estadounidenses documentaron con precisión. Hoy enfrenta cadena perpetua en Nueva York tras ser engañado y entregado por su propio ahijado.

Su historia abarca cinco décadas de narcotráfico, dos entrevistas clandestinas con periodistas mexicanos y una guerra interna que, tras su caída, dejó más de mil 600 muertos en Sinaloa en menos de un año.

Los inicios: del Cártel de Guadalajara al imperio sinaloense

Ismael Zambada García nació en El Álamo, Culiacán, Sinaloa. Según su propia declaración ante un tribunal federal en agosto de 2025, entró al mundo del narcotráfico a los 19 años, en 1969, cuando un amigo lo llevó a las montañas de Sinaloa para sembrar marihuana oculta entre cultivos de maíz. Aquella primera cosecha produjo aproximadamente 60 libras, que vendió a unos 15 dólares el kilogramo.

Su primera estructura criminal fue el Cártel de Guadalajara, la organización pionera del tráfico de drogas en México, liderada por Rafael Caro Quintero y Miguel Ángel Félix Gallardo. Fue en ese entorno donde Zambada aprendió las reglas del negocio: la logística, la corrupción y el silencio.

Se exhibe una fotografía del exlíder del Cártel de Sinaloa, Ismael "El Mayo" Zambada, siendo detenido por agentes federales, junto a una aeronave Beechcraft King Air —utilizada en julio de 2024 para trasladar a Estados Unidos a Zambada y a Joaquín Guzmán López, hijo del notorio narcotraficante "El Chapo" Guzmán— en el War Eagles Air Museum de Santa Teresa, Nuevo México (EE. UU.), el 9 de julio de 2026; el avión se encuentra allí en calidad de préstamo del FBI. REUTERS/Paul Ratje

Se exhibe una fotografía del exlíder del Cártel de Sinaloa, Ismael “El Mayo” Zambada, siendo detenido por agentes federales, junto a una aeronave Beechcraft King Air —utilizada en julio de 2024 para trasladar a Estados Unidos a Zambada y a Joaquín Guzmán López, hijo del notorio narcotraficante “El Chapo” Guzmán— en el War Eagles Air Museum de Santa Teresa, Nuevo México (EE. UU.), el 9 de julio de 2026; el avión se encuentra allí en calidad de préstamo del FBI. REUTERS/Paul Ratje

Cuando esa organización se desintegró tras el asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena en 1985, Zambada no cayó con ella. Emergió fortalecido. A finales de los años 80, junto a Joaquín “El Chapo” Guzmán y Juan José “El Azul” Esparragoza, cofundó el Cártel de Sinaloa. Según la fiscalía federal de Estados Unidos, desde sus primeros años la organización estableció vínculos directos con el Cártel de Medellín de Colombia para abastecer el mercado estadounidense.

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