DOMINGRILLA

FRANCISCO CHIQUETE

Formalmente no hubo novedades en la sentencia de Ismael Zambada García, El Mayo Zambada, a quien se le hizo efectiva la cadena perpetua de que tanto se habló en los dos años de su reclusión.
Lo verdaderamente nuevo fue la aseveración de su abogado, en el sentido de que no delató a políticos, funcionariosk ni policías que fueron coptados por el capo a lo largo de su carrera delictiva. Muchos, sobre todo opositores al gobierno, esperaban ansiosamente las confesiones con que Zambada hubiese negociado condiciones de reclusión ventajosas, pero formalmente no hubo.
Por el contrario, deben haber sido muchos los funcionarios, jefes policíacos, empresarios que respiraron aliviados al saber que no hubo nombres. No es para menos. La justicia gringa, aunque
territorialmente lejana, es más pesada que la justicia mexicana.
Hay sin embargo un apunte técnco que parece dar autoridad a Estados Unidos para seguir con su cruzada anti funcionarios mexicsnos corruptos: en su declaración, Zambada sí dijo, de manera genérica, que sobornó a muchos políticos, funcionarios, empresarios y policías.
Como quiera, el sospechosismo lleva a muchos estudiosos de la materia a considerar que Zambada si dio información sensible, útil para la causa estadounidense, y que permitiría aportar las pruebas que tan insistentemente reclama la presidenta Claudis Sheinbaum.
Puede que sí. En principio muchos daban por descontado que el capo sinaloense sería sometido a la pena de muerte, como escarmiento y sello de la mano dura trumpista. Pero no ocurrió así, como tampoco pasó que de inmediato se le confinase a una cárcel de muy alta seguridad e incluso el juez anunciase su recomendación de llevarlo a recibir atención médica.
Segín los que dicen saber cómo opera la justicia dee aquel país, nada de eso pudo conseguirse sólo con generalidades y reconocimiento de culpas sino que puede haber acuerdos “underground” que garanticen buenos resultados a la cacería que seguramente se intensificará de aquí a noviembre, mes de las elecciones legislativas.
Sin embargo, no está de más recordar que hasta el momento, el único que ha divulgado verdades en torno a su caso, es el propio Zambada. Los demás, es decir, los gobiernos de Estados Unidos y de México, han mentido en algún momento de este proceso.
Estados Unidos se dijo totalmente ajeno al secuestro o extracción del Mayo, y sin embargo hay muchos indicios de que al menos estaban de acuerdo con Joaquín Guzmán hijo, para la entrega del capo. La presencia de corporacipnes policíacas en el lugar del aterrizaje, la exhibición del avión, la liberación del piloto sin más trámite qu el de una deportación, sin cargos al menos por violar el espacio aéreo gringo, entre otros;
El gobierno mexicano dijo ignorar absolutamente todo sobre el caso y hasta ubicó el despegue en Hermosillo, atribuyendo la responsabilidad a alguien que resultó ser inocente. Tuvo en sus manos al piloto y en lugar de investigarlo, lo reenvio a los EEUU.
El único que dio datos verdaderos fue Zambada, y no sólo sobre su propio secuestro, sino sobre el asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda, el exrector de la UAS, ex aliado de Morena, y diputado federal electo al momento de su muerte.
DOS AÑOS Y UNA
VIL MENTIRA
También el gobierno sinaloense mintió. Dijo que Cuén Ojeda fue asesinado en una gasolinera por alguien que pretendio robar su camioneta Raptor. No sólo lo dijo, sino que presentó un video absurdo en que un joven inidentificable dispara cntra el copilorto de la camioneta en lugar de abordar al piloto para apoderarse del vehículo.
La Fiscalía Geeral del Estado dio por bueno el dictamen médico de una clínica particular.
Tiempo después Zambada envió a través de su abogado una carta donde aseveraba que Cuén fue asesinado en el lugar donde supuestamente se ibana reunir Joaquín Guzmán jr, el gobernador Rocha, él mismo, y Cuén, por supuesto. La narración ubicaba el crimen en horas de la mañana, de modo que los datos clínicos no podían corresponder a la realidad.
Todo esto fue descubierto oficialmente por la Fiscalía General de la República, cuya versión propició la caída de la fiscal estatal, Sara Bruna Quiñónez Estrada. Pero fue la única consecuencia.Ni se profundizó sobre el video, ni se requirió a quienes tuvieron que ver con el caso, ni mucho menos se deruvo a los responsables.
La FGR dijo recientemente que el caso de Cuén no está cerrado, que se sigue investigando, pero en dos años no se ha podido dar un paso, elemental, al menos, Por el contrario, en un tiempo corrió el rumor de una supuesta orden para que la Fiscalía de Gertz abandonase el asunto.
HAY AUSENCIAS
QUE TRIUNFAN
Recién llegada a la Presidencia, la doctora Sheinbaum instruyó a su secretario de seguridad, Omar García Harfuch, para que se trasladase a Sinaloa y desde aquí combatiera los efectos de la guerra desatada entre la chapiza y la mayiza. Vino, se paseó por calles emblemáticas de Culiacán, en compañía del resto del gabinete de seguridad, y los resultados fueron dsastrosos. Apenas se fueron de regreso, ese mismo día, los grupos se soltaron como nunca.
Después volvió y dijo que los asesinatos se habían disminuido sensiblemente. Por supuesto, a su regreso se desataron de nuevo las balaceras; en alguna nueva visita nos dio la buena noticia de que los grupos ya estaban muy debilitados, porque los decomisos eran frecuentemente de armas viejas o detrioradas, lo que significaba que ya no estabanen posibilidades de reponer su parque. Nada de eso se nota aún.
Hemos llegado a dos años con altibajos, pero más altos (números) que bajos y ya el secretario de Seguridad no ha vuelto. Quzás sea mejor, porque nos ahorramos el disgusto de escuchar estadísticas fantástics mientras nuestras calles se siguen tiñiendo de sangre, y también porque nos ahorramos las reaccines de los grupos delincuenciales, que insisten en demostrar quién manda.
PÓNGANSE
A CHAMBEAR
Doña Claudia hizo un llamado muy pertinente a gobernadores y alcaldes: pónganse a trabajar en el fortalecimiento de sus policías para que puedan atender los casos del fuero común, como son los asesinatos.
Sería muy bueno, sólo que en el sexenio anterior, el gobierno federal les quitó todos los recursos con que apoyaban a las policías locales. Desaparecieron el Fortamun y concentraron todo el dinero de seguridad para crear la Guardia Nacional, porque, centralistas como son, consideraron que fuera de CDMX todo es corruptitlán.
Nadie quiere ser policía local porque pagan muy mal, se corren muchos riesgos y los que mandan son los narcos. Las escuelas de policías desfallecen sin alumnado y sin dinero,
Mazatán tiene más de cinco mil elementos militares vigilando y ni así se puede frenar la racha criminal.
LOS MALOSOS
Un amigo metiche se acercó a los patrulleros militares comentándoles la pesada carga del calor dentro de esos uniformes y esos pesos que debían cargar con la impedimenta. Aquí andamos, señor, dijo el chamaco, haciéndole toda la lucha, pero los malosos saben cómo esconderse cuando pasan nuestros convoys y luego salen cuando ya saben que andamos lejos, pero ni modo, aquí andamos.
¿Y la tan prometida labor de inteligencia?

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