Nicole Pardo Molina, conocida como “La Nicholette”, reveló en el podcast de Gusgri que ella misma editó en CapCut el video en que aparece autoincriminándose.
“Me dio una muy mala espina”, dijo. Ese día cerró el local de inmediato, pidió a su amiga salir en Uber y ella misma salió por la parte trasera hacia su rancho en El Salado. Después de ese incidente redujo sus visitas al local, pero no lo cerró definitivamente.

Vale precisar que la cafetería no era de Nicole. Era socia inversionista en ese negocio, no la dueña. Ese detalle contrasta con la imagen que se construyó de ella como empresaria independiente con múltiples locales propios en Culiacán.

“Puro plebillo”, dijo el conductor del podcast. “Ajá, pero supe hablar con ellos”, respondió Nicole. Desde el principio mantuvo la calma, no intentó resistirse ni gritar, y con el tiempo los captores le dijeron entre ellos: “La morra es buena onda”. Nunca la agredieron físicamente ni le faltaron el respeto.

Cada pregunta que le hacían —sobre su familia, sus ingresos, quién la patrocinaba, si tenía novio en “el ambiente”— era consultada por teléfono con un mando superior antes de formulársela. “Ellos eran mensajeros”, dijo.

Con información de Infobae

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