Empresarios desesperados
TRANSICION
El Poder de La Cruz
Si la Cruz salvó a la humanidad hace 2 mil años, en el 2027 te puede salvar de nuevo. Vota cruzado, no le des todo el poder a un solo partido. Vota por quien tú quieras pero haz la cruz de tu salvación.i
Oswaldo Villaseñor
@oswaldovillase
Los integrantes de la “Nomenclatura Empresarial” de Sinaloa andan desesperados. Muy desesperados.
Pero no por los 23 meses de narco guerra que vive Sinaloa, la creciente ola de violencia o la precaria economía de Sinaloa.
No andan desesperado porque no encuentran cómo aliarse al poder desde una posición de privilegio que les garantice seguridad para ellos y sus negocios.
Mandan señales de “alineamiento” al gobierno y a Morena, pero sin recibir la respuesta que ellos parecieran esperar. Nada les sale bien.
Primero, La Familia Coppel donde el Patriarca cambia conforme cambia el partido en el poder -Enrique con el PRI, Agustín con el PAN, buscaron con Alberto la llave de acceso a Morena- pero fallaron.
Días antes de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunciara una acusación en contra de 10 integrantes del Gobierno de Sinaloa, entre ellos el propio gobernador Rubén Rocha, Enrique Inzunza, Juan de Dios Gámez Mendivil y Enrique Díaz -socio de algunos integrantes de la familia Coppel- anunciaron junto con Jesús Vizcarra un ambicioso programa de rescate de parques infantiles en el municipio de Culiacán. No en todo Sinaloa.
El programa que estaría liderado por Alberto Coppel -el actual patriarca del grupo Coppel a través de su hijo Diego- se vio y se interpretó como la apuesta de este grupo empresarial con Rubén Rocha y con quien en ese entonces era su alfil a la gubernatura de Sinaloa, el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendivil.
Con la acusación de Rubén Rocha ante una Corte de Estados Unidos, no solo se cayó su apuesta, sino hasta se puso en riesgo su legado empresarial. La figura no sólo de Rocha o Gámez Mendivil fue la causa, sino también la cercanía en los negocios con Enrique Díaz.
Hoy esa misma nomenclatura empresarial pareciera buscar una nueva llave. Se reunieron con el diputado federal morenista Alfonso Ramírez Cuéllar.
¿Cuál fue la razón? Establecer el compromiso de reconstruir la economía y lograr la paz en Sinaloa, se comentó. Ufff. Suena muy bien.
Ahora cabe una pregunta. ¿Y será Ramírez Cuéllar el indicado para hacer y cumplir dicho compromiso o ya tan desesperados andan los empresarios por acercarse al poder gubernamental de Morena que de cualquier rama se agarran?
Se va a saber.
Ramírez Cuéllar es un diputado que “vende” su cercanía con la presidente Sheinbaum. ¿Compraron esta llave los del negocio y club de la llave? Se antoja que no sea la llave maestra.
De entrada Ramírez Cuéllar es enemigo político de Rubén Rocha y Enrique Inzunza. No ha demostrado ejercer poder sobre la presidente, ni decide gran cosa en el Congreso donde manda Ricardo Monreal.
Pero todavía más. ¿La nomenclatura empresarial de Sinaloa ya abandonó sus principios de ser un “agente ciudadano de cambio”?
Este es un programa que por muchos años impulsó el sector empresarial para orientar sobre todo a jóvenes a construir nuevos liderazgos.
Con estos nuevos líderes, denominados Agentes Ciudadanos de Cambio, se buscó generar un impacto positivo en sus comunidades y contribuir a construir un México y un Sinaloa mejor desde lo local.
Sinaloa está por cumplir 23 meses de narco guerra. Más de 5600 pequeños negocios han cerrado. Más de 20 mil personas han perdido su empleo. ¿Y los Coppel buscan cambiar Sinaloa o solo buscan cambiar su rol y buscan protegerse al aliarse con el gobierno actual?
Manuel Clouthier puso el siguiente mensaje en su cuenta de X. “Fue en agosto de 1986 cuando un grupo de empresarios sinaloenses se reunió y publicó un desplegado apoyando al candidato oficial , iban a reconstruir la economía y la paz.
Hoy 40 años después la historia se repite en un Sinaloa que se alía con el poder y se resiste a mejorar!.
Solo queda una pregunta en el aire.
¿La nomenclatura empresarial anda desesperada por alinearse a Morena?
Así parece.
Habrá que estar pendientes.

