Productores reconocen disposición al diálogo, pero los pagos pendientes del maíz y las dificultades financieras mantienen la preocupación en el agro.
Ana Sofía Pineda
El Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo abrió posiciones contrapuestas entre representantes del agro de Sinaloa: mientras una parte del sector reconoce avances y disposición del Gobierno Federal para atender sus demandas, otros productores advierten que continúan pendientes pagos de cosechas y apoyos, al tiempo que aumentan las dificultades para cumplir con los créditos. La situación resulta especialmente sensible para una de las principales regiones agrícolas de México, donde la falta de liquidez condiciona la capacidad de los establecimientos para sostener su actividad y afrontar nuevos ciclos productivos.

Una de las principales críticas llegó desde la rama de producción de frijol de la Confederación Nacional Campesina (CNC). Su presidente, Alfredo Rosales Gámez, cuestionó que el respaldo al campo expresado durante el informe presidencial refleje completamente la situación que atraviesan los agricultores sinaloenses. Según el dirigente, todavía existen productores que no cobraron sus cosechas de maíz, además de apoyos cuya situación permanece sin resolver.

El retraso de esos recursos tiene consecuencias que exceden el cobro de una campaña. La falta de liquidez comienza a trasladarse al sistema financiero, debido a que algunos agricultores tienen dificultades para cumplir con sus obligaciones crediticias. Rosales Gámez señaló que existen casos de productores que ingresaron en cartera vencida y enfrentan mayores intereses, una combinación que puede deteriorar su capacidad financiera y limitar el acceso a recursos necesarios para continuar produciendo.

Pagos pendientes y crédito concentran los principales reclamos

La discusión sobre el respaldo al agro adquiere así un componente económico inmediato. Para los establecimientos agrícolas, cobrar una cosecha permite cancelar compromisos asumidos durante el ciclo, adquirir insumos y preparar la siguiente siembra. Cuando esos pagos se demoran, el productor puede quedar obligado a refinanciar deudas o asumir costos financieros adicionales. De acuerdo con los cuestionamientos planteados desde la CNC, esa realidad contrasta con la evaluación positiva sobre el apoyo directo al campo presentada por el Gobierno Federal.

Rosales Gámez utilizó términos especialmente críticos para describir la situación y sostuvo que no puede hablarse de un respaldo suficiente mientras haya agricultores que todavía esperan el pago del maíz. Más allá de la confrontación política, el punto central del reclamo está puesto sobre la liquidez de las explotaciones y el encarecimiento de sus compromisos financieros, dos variables decisivas para determinar la capacidad de los productores de mantenerse dentro de la actividad.

El campo de Sinaloa reclama pagos y crédito tras el informe de Sheinbaum

Sin embargo, la evaluación dentro del agro sinaloense no es uniforme. Ignacio Leal García, presidente de la Organización Agropecuaria Sustentable para el Desarrollo de Sinaloa, realizó una lectura más favorable del trabajo de la administración federal. Consideró positivo lo realizado hasta ahora, aunque reconoció que todavía existen asuntos pendientes y margen para mejorar las políticas destinadas al sector agropecuario.

Esa posición apuesta principalmente por mantener abiertos los canales de negociación. Según Leal García, una vez concluido el informe existe el compromiso de mantener una reunión con la presidenta para presentar propuestas destinadas a fortalecer la actividad. El encuentro permitiría trasladar directamente al Gobierno Federal algunos de los planteamientos que las organizaciones consideran necesarios para mejorar las condiciones productivas del estado.

Semillas e investigación aparecen entre las demandas para producir más

Entre las propuestas que el sector busca llevar a la administración federal aparece una mayor inversión en investigación para reproducción y mejoramiento de semillas. Leal García aseguró que el planteamiento ya fue presentado ante autoridades agrícolas y ante la propia presidenta. Para una región de fuerte especialización agrícola como Sinaloa, el desarrollo de materiales adaptados a las condiciones productivas constituye una herramienta vinculada directamente con rendimientos, costos y competitividad.

Las diferentes posiciones surgidas después del informe muestran que la discusión no se limita a evaluar si hubo o no avances. Una parte de los representantes agrícolas reclama soluciones inmediatas para pagos atrasados, financiamiento y deudas, mientras otros dirigentes consideran que existe una oportunidad de avanzar mediante el diálogo y plantear políticas de mayor alcance relacionadas con investigación y desarrollo tecnológico.

El escenario deja al financiamiento como uno de los puntos más sensibles para los próximos meses. Los productores que todavía esperan recursos de cosechas anteriores deben afrontar compromisos financieros mientras preparan sus siguientes decisiones productivas, y aquellos que ingresaron en cartera vencida pueden enfrentar mayores costos por intereses. Al mismo tiempo, las organizaciones que mantienen diálogo con el Gobierno Federal buscarán que la próxima agenda incluya investigación, mejoramiento de semillas y medidas para fortalecer la producción agrícola de Sinaloa.

 

 

Con información de Agrolatam

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *