El asesinato de un estudiante de 17 años frente a Ciudad Universitaria, ocurrido este miércoles 2 de septiembre, vuelve a poner el foco sobre la violencia que atraviesa Sinaloa, desde el inicio de la guerra de cárteles en 2024

Beatriz León

Culiacán, Sin.- La violencia que golpea a Sinaloa desde 2024, también ha alcanzado a jóvenes que estudiaban, practicaban deporte o comenzaban su vida profesional. En los últimos dos años, al menos seis estudiantes o egresados recientes de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) han sido asesinados o han perdido la vida en hechos violentos en distintos puntos de la capital sinaloense.

El caso más reciente es el de Junior Alexis N, estudiante de 17 años de la Facultad de Contaduría y Administración, quien fue atacado a balazos este miércoles 2 de septiembre en las inmediaciones de Ciudad Universitaria.

Su muerte se suma a una serie de casos que han dejado bajo el reflector la situación de los jóvenes sinaloenses, varios de ellos víctimas de ataques armados, enfrentamientos o hechos cuya investigación permanece abierta.

Uno de los episodios que más conmocionó a la comunidad universitaria ocurrió el 24 de octubre de 2024, cuando Jason Zavala Rodríguez, estudiante de Medicina, y Yukhie Adaly Lee Espinoza, alumna de Arquitectura, murieron durante una persecución a balazos que comenzó en el bulevar Agricultores y continuó por la calzada Heroico Colegio Militar. Ambos viajaban en un automóvil cuando fueron interceptados por hombres armados.

En julio de 2025Jorge Axel de 16 años, estudiante de preparatoria de la UAS fue localizado en la colonia Loma de Rodriguera, con impactos de bala y las manos atadas, después de haber sido privado de la vida.

De acuerdo con reportes periodísticos, el joven salió de su domicilio en el fraccionamiento Los Mezcales, alrededor de las 10 de la noche, con la intención de acudir a un Oxxo en la colonia Lombardo Toledano. Sin embargo, ya no regresó a casa.

La violencia volvió a cobrar la vida de un joven universitario el 13 de enero de 2026, cuando Fernando Alan Cháidez, recién egresado de Derecho de la UAS, murió al quedar atrapado en un enfrentamiento entre fuerzas de seguridad y civiles armados en la colonia Tierra Blanca, en Culiacán.

El joven viajaba en su automóvil acompañado de su novia cuando el vehículo quedó en medio de la balacera. Ambos resultaron heridos, pero Fernando Alan perdió la vida. Su familia posteriormente exigió que se esclarecieran las circunstancias de su muerte y rechazó que se le relacionara con actividades criminales.

Casi un mes después, el 11 de febrero de 2026, fue asesinado Ricardo Mizael López Cebreros, estudiante de la Preparatoria Emiliano Zapata y jugador de basquetbol de la UAS.

El adolescente, de 16 años, fue atacado a balazos mientras se dirigía a una farmacia para comprar un biberón y alimento para unos gatos que había rescatado. El ataque ocurrió en el sector Los Ángeles; Ricardo murió en el lugar.

A estos casos se suma ahora el atentado contra Junior Alexis N, cuyo asesinato frente a Ciudad Universitaria vuelve a colocar a los estudiantes en medio de una realidad marcada por la inseguridad.

Niños y jóvenes de otras escuelas, también víctimas de la violencia

Además de los casos relacionados con la Universidad Autónoma de Sinaloa, alumnos de otras instituciones educativas también han sido víctimas de la violencia en Culiacán. Gael Antonio, Alexander y Danna Sofía perdieron la vida en distintos hechos armados durante 2025.

Gael Antonio de 12 años y Alexander de 9 años, fallecieron en enero de 2025 después de recibir impactos de bala durante un ataque contra la camioneta en la que viajaban junto a su padre, en el sector Los Ángeles, en Culiacán.

Los menores estudiantes de nivel básico fueron trasladados al Hospital Pediátrico de Sinaloa, donde posteriormente fallecieron a consecuencia de las heridas.

Realizan marcha por la paz en Culiacán como muestra de indignación ante el asesinato de Gael y Alexander. (23 de enero del 2025). / Foto: Iván Medina / El Sol de Sinaloa

Otro caso fue el de Danna Sofía, de 12 años, alumna de la Secundaria General No. 4 “Pablo de Villavicencio”. La menor murió el 24 de marzo de 2025, luego de quedar en medio de un enfrentamiento armado mientras viajaba en un vehículo por la zona de Villas del Real y Stanza Torralba.

Tras su muerte, la comunidad de la Secundaria General No. 4 expresó públicamente sus condolencias y posteriormente se realizaron acciones en su memoria.

El caso de Julio César Arredondo Bojórquez, estudiante de Arquitectura de 21 años, también forma parte de este recuento. El joven desapareció el 20 de julio de 2026 y, 12 días después, fueron localizados restos humanos en bolsas de basura, en el paseo Niños Héroes, conocido como el malecón viejo, en Culiacán.

Tras realizar pruebas periciales y genéticas, el 1 de agosto se confirmó que los restos correspondían a Julio César, poniendo fin a días de búsqueda por parte de sus familiares, amigos y compañeros universitarios.

Más allá de las circunstancias particulares de cada caso, las historias tienen un punto en común: niños, niñas y jóvenes que tenían una vida ligada a las aulas, al deporte, al trabajo o a sus familias y que terminaron como víctimas de la violencia que, desde hace dos años, atraviesa Sinaloa.

 

Con información de El Sol de Sinaloa

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