El CEFPPS capacita a propietarios, jinetes y cuidadores para detectar heridas, miasis y señales de alerta en caballos y actuar a tiempo.

Culiacán, Sinaloa.- Una pequeña rozadura causada por la silla, el freno, una espuela o cualquier raspón puede convertirse en una puerta de entrada para el Gusano Barrenador del Ganado, por lo que el Comité Estatal de Fomento y Protección Pecuaria de Sinaloa (CEFPPS) reforzó las acciones de prevención y capacitación dirigidas a propietarios de caballos, jinetes, entrenadores y caballerangos.

Bajo la conducción de José Alfredo Sáinz Aispuro, presidente de la Unión Ganadera Regional de Sinaloa (UGRS) y del CEFPPS, el organismo amplió la estrategia sanitaria para incluir a los equinos, luego de advertir que esta plaga no se limita al ganado bovino y puede afectar a diferentes especies de animales de sangre caliente. El objetivo es que quienes conviven diariamente con los caballos puedan identificar heridas y posibles casos de miasis, conocida comúnmente como gusanera, para reportarlos y recibir atención especializada.

La médica veterinaria zootecnista Mónica Ramos Marine, coordinadora del Programa del Gusano Barrenador del Ganado del CEFPPS, explicó que la prevención comienza con una revisión cotidiana y minuciosa de los animales, particularmente después de montar o al colocar y retirar la silla y demás equipo.

Señaló que las lesiones pueden aparecer en zonas como el lomo, la boca, la cabeza y los costados, aunque recomendó revisar todo el cuerpo del caballo para detectar rozaduras, raspaduras, irritaciones o heridas que requieran atención.

“Los caballos requieren una vigilancia constante. Después de montar, de colocar o retirar la silla y el equipo, debemos revisar cuidadosamente al animal para detectar cualquier rozadura, raspón o herida y atenderla oportunamente”, indicó.

Ramos Marine destacó que incluso una lesión que parezca menor debe atenderse de inmediato, debido a que puede convertirse en un riesgo sanitario si se descuida.

“Tenemos que poner mucha atención en detalles que a veces parecen pequeños. Una rozadura provocada por la silla, una lesión ocasionada por el freno o una herida en cualquier parte del cuerpo deben atenderse de inmediato para evitar complicaciones”, puntualizó.

La higiene también constituye una herramienta fundamental para reducir riesgos, por lo que recomendó mantener limpios a los equinos y aprovechar los momentos de baño y aseo para realizar una revisión completa de la piel.

Además de las lesiones físicas, la especialista pidió observar el comportamiento de cada animal, debido a que los cambios en sus hábitos pueden ser una señal de que existe dolor, incomodidad o algún problema de salud.

“Nuestros animales nos dan señales. Si un caballo está decaído, se aparta de los demás o no quiere realizar las actividades que normalmente hace, debemos revisarlo porque puede estar sintiendo dolor o incomodidad”, explicó.

Ante una situación sospechosa, la coordinadora del programa llamó a mantener la calma y actuar con responsabilidad, mediante la revisión del animal y la solicitud de orientación profesional.

Precisó que la presencia de larvas en una herida debe reportarse oportunamente para que se determine el procedimiento correspondiente y se dé seguimiento al caso.

Las acciones de capacitación forman parte de la estrategia preventiva que mantiene el CEFPPS para acercar información y herramientas sanitarias a las personas que tienen contacto permanente con los animales, con la finalidad de fortalecer la detección temprana y proteger la salud de los equinos.

Ramos Marine subrayó que uno de los principales retos es eliminar la percepción de que el Gusano Barrenador del Ganado únicamente representa un riesgo para los bovinos.

“Muchas personas pensaban que, por llamarse Gusano Barrenador del Ganado, solamente afectaba a los bovinos. Sin embargo, puede afectar a diferentes especies de animales de sangre caliente. Por eso es tan importante informar y capacitar”, señaló.

La especialista insistió en que la vigilancia diaria es la primera línea de defensa y que propietarios, jinetes, entrenadores y caballerangos tienen un papel clave para detectar cualquier alteración antes de que evolucione.

“La prevención comienza con nosotros mismos. Revisar diariamente a nuestros animales, mantenerlos limpios, cuidar sus heridas y estar atentos a cualquier cambio en su comportamiento es la mejor manera de protegerlos”, concluyó.

Para recibir orientación o reportar casos sospechosos, el CEFPPS puso a disposición de la población los teléfonos (667) 750 12 33 y (667) 750 12 37, así como el correo electrónico sec.presidencia@cefppsinaloa.org.mx.

La recomendación central es mantener una revisión cotidiana de los equinos, atender cualquier herida sin demora y solicitar orientación especializada ante la presencia de larvas o cualquier signo que genere sospecha. En materia de sanidad animal, revisar, prevenir y actuar a tiempo puede marcar la diferencia.

 

Con información de Sector primario

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