Sinaloa cumple dos años de guerra: la barbarie se niega a terminar
El conflicto iniciado el 9 de septiembre de 2024 mantiene al estado entre homicidios, desapariciones, feminicidios, niñez asesinada y ataques contra quienes buscan a los suyos
Dheyna Brito / El Sol de Sinaloa
Culiacán, Sin.- Dos años después, la violencia sigue marcando la rutina de Sinaloa. Los mensajes para saber si alguien llegó a casa, las escuelas que modifican horarios, las familias que buscan a quien falta y el miedo a un nuevo reporte de balaceras forman parte de una guerra que parece no encontrar final.
La confrontación estalló semanas después de la captura de Ismael “El Mayo” Zambada en Estados Unidos, ocurrida el 25 de julio de 2024. El 9 de septiembre comenzaron los enfrentamientos entre Los Chapitos y la facción identificada como La Mayiza, con balaceras, bloqueos, despojos de vehículos y suspensión de actividades.
Las primeras jornadas cambiaron la ciudad. Hubo clases canceladas, comercios que cerraron antes de tiempo y familias que dejaron de circular por ciertas zonas. Dos años después, las medidas de precaución siguen marcando horarios, trayectos y decisiones cotidianas.
El impacto también alcanzó a la economía. Coparmex reportó que, hasta agosto de 2026, más de 5 mil empresas habían cerrado en Sinaloa y se habían perdido 27 mil empleos formales desde el inicio de la crisis.

Una crisis que alcanzó al gobierno
La guerra coincidió además con una crisis política. En mayo de 2026, autoridades de Estados Unidos señalaron al gobernador Rubén Rocha Moya, al presidente municipal de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, y al senador Enrique Inzunza Cázarez por presuntos vínculos con Los Chapitos. Rocha y Gámez solicitaron licencia a sus cargos.
Desde entonces, el Poder Ejecutivo estatal ha pasado por tres titulares: Rocha Moya, la gobernadora interina Yeraldine Bonilla y la actual interina, Graciela Domínguez Nava. En Culiacán, Ana Miriam Ramos Villarreal asumió la alcaldía sustituta. Los relevos ocurrieron mientras continuaban los operativos y las mesas de seguridad, sin un desenlace visible en la disputa entre las facciones.
El saldo de la violencia
Recuentos periodísticos y registros oficiales dan cuenta de más de 3 mil 800 homicidios dolosos desde el 9 de septiembre de 2024 y hasta los primeros días de este mes. En su estadística, la Fiscalía General del Estado reportó 651 homicidios en los últimos meses de 2024, mil 654 durante 2025 y 870 de enero a agosto de este año, para un acumulado oficial de 3 mil 175 casos.
Son 162 los feminicidios acumulados por la Fiscalía en este periodo: 14 en el cierre de 2024, 72 en 2025 y 76 en los primeros ocho meses de 2026. Tan sólo agosto concentró 20 casos, el registro mensual más alto de este año.
Mexicanos Primero Sinaloa documentó 173 menores asesinados desde septiembre de 2024 y hasta mayo de 2026. Entre ellos están Gael, de 12 años, y Alexander, de 9, quienes murieron junto con su padre Antonio de Jesús tras un ataque en el sector Los Ángeles, en enero de 2025. Su asesinato llevó a miles de personas a marchar por la paz en Culiacán.
Un año después, Ricardo Mizael, de 15 años, fue atacado cuando había salido a comprar un biberón para alimentar a unos gatitos que había rescatado. A ese saldo se sumaron nuevos casos en los meses posteriores, entre ellos Juan Alejandro, el bebé de un año y cuatro meses que murió tras un ataque armado en Culiacán.

Las ausencias y la búsqueda
En el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas aparecían 2 mil 811 personas reportadas desde el inicio de la crisis y hasta el 21 de julio; mil 743 seguían desaparecidas. En contraste, María Isabel Cruz Bernal, dirigente de Sabuesos Guerreras, estimó a finales de agosto entre 7 mil y 8 mil casos en Sinaloa, al advertir que numerosas familias no denuncian por miedo o desconfianza. Son mediciones distintas, pero ambas retratan una búsqueda que no se detiene.
En 2026 fueron asesinadas Rubí Patricia Gómez-Tagle, en Mazatlán, y María Azucena, en Escuinapa, ambas madres buscadoras. Alma Rosa Rojo Medina, fundadora del colectivo Voces Unidas por la Vida, sobrevivió a un atentado armado a finales de agosto, mientras María de los Ángeles Valenzuela permanece desaparecida desde octubre de 2025.

Causa en Común documenta al menos 85 policías y agentes de seguridad asesinados desde septiembre de 2024; 24 de esos casos ocurrieron en lo que va de 2026.
No hay una conclusión pública sobre cuál facción domina la disputa. Lo que sí permanece es el costo: personas asesinadas, familias que buscan, negocios cerrados y una población que lleva dos años esperando que la guerra termine.
Con información de El Sol de Sinaloa


