* Lo anterior es lo que buscan, y lo intentarán por todos los métodos y recursos, como lo hicieron con la reforma judicial. Dejémonos de contemplaciones, falta saber cómo y qué medios usarán para defenderse aquellos que se sientan afectados en su propiedad, en sus bienes raíces. ¿En qué terminará la propiedad privada?

Gregorio Ortega Molina

 

La propiedad como idea o deseo cumplido determina el comportamiento humano. Es necesario poseer, tener, hacer suyo. A fin de cuentas, el adjetivo es posesivo -incluso en el prefijo- “su”. Su casa, su coche, sus hijos, su esposo o esposa, su trabajo o su empresa o negocio o puesto en el mercado. Necesitan ser dueños, de lo pequeño o lo grande.

La satisfacción de ese deseo de poseer determina conductas, decisiones, yerros, crímenes e incluso la pasividad. Ya trascendimos ese supuesto de que el tiempo lo cura todo, y confirmo lo dicho en la siguiente reflexión de Louise Penny: “… Sabía que el tiempo curaba, pero también podía causar más daño. Si duraba demasiado, un incendio forestal acaba consumiéndolo todo”, y lo mismo sucede con las ideas y/o proyectos políticos. La 4T amenaza con dejar en cenizas a la República, con todo lo que el proyecto de nación significó, hoy imposible de restablecer.

Aspiran a desaparecer lo que ellos consideran una antigualla: la propiedad privada, salvo las “dachas” de los dignatarios, como en las que habitan Raúl Castro, Miguel Díaz-Canel, o Daniel Ortega y Rosario Murillo. Se supone que los que mandan deben vivir a lo grande porque representan a los gobernados. Por eso mismo Martín Lutero propició el cisma en el catolicismo. ¿Quién vive de manera humilde? Sólo los obligados por su circunstancia.

Las señales que envían los que mandan son inequívocas. ¿A qué aspiran? Veamos: “Predial más alto: pasaría a calcularse con el valor comercial del inmueble, en lugar del valor catastral; Venta forzosa: predios considerados subutilizados tendrían de dos a cuatro años para construir, y de no hacerlo podrían ir a subasta pública; y, Recuperación de predios: un nuevo organismo identificaría inmuebles vacantes, abandonados, deshabitados o subutilizados para incorporarlos a un banco de suelo”. Es decir, en materia de bienes raíces, ya no podrás hacer con lo tuyo lo que te venga en gana, sino lo que decida el gobierno, “tu” gobierno, para que no te desencantes.

Lo anterior es lo que buscan, y lo intentarán por todos los métodos y recursos, como lo hicieron con la reforma judicial. Dejémonos de contemplaciones, falta saber cómo y qué medios usarán para defenderse aquellos que se sientan afectados en su propiedad, en sus bienes raíces. ¿En qué terminará la propiedad privada?

@OrtegaGregorio

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