Cártel de Sinaloa: quiénes han sido los líderes del grupo criminal además de “El Chapo” y “El Mayo”
A lo largo de la historia de Cártel de Sinaloa, esta organización criminal ha tenido otros líderes, además de El Chapo Guzmán y El Mayo Zambada.
Por Miguel Flores
Desde hace varios meses, en Sinaloa se vive una guerra que inició luego de la captura de Ismael El Mayo Zambada en Estados Unidos. Y es que dicha captura se dio luego de que Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente lo entregara a las autoridades estadounidenses en 2024.
Luego de esto, se acusó de traición dentro del Cártel de Sinaloa. Y es que El Mayo Zambada es uno de los fundadores y era uno de los líderes de dicho cártel, al igual que El Chapo Guzmán, quien desde hace algunos años se encuentra detenido en Estados Unidos. En la actualidad, estos dos capos de la droga se encuentran detenidos en el país vecino del norte.
Esta guerra ha dejado centenares de muertos y una ola de violencia en la entidad que hasta la fecha no ha parado.
Historia del Cártel de Sinaloa
El Cártel de Sinaloa tiene una historia muy amplia, que comenzó hace varias décadas en la entidad que lleva su nombre.

El estado de Sinaloa ha sido, durante varios años, un epicentro para el cultivo de cannabis y amapola, así como un punto de partida para el tráfico de marihuana y heroína hacia Estados Unidos.
Muchas de las organizaciones de narcotraficantes del país se originaron en la región como pequeños grupos de humildes familias campesinas que vivían en zonas rurales del estado. En las décadas de 1960 y 1970 esas familias incursionaron en el tráfico de drogas, en particular, marihuana.
Uno de los primeros sujetos en traficar marihuana en grandes cantidades fue Pedro Avilés, quien invitó al negocio de las drogas a Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo, quien era amigo de su hijo. Avilés murió en 1978 durante un tiroteo con la policía.
Para finales de la década de los años 70, las familias diversificaron sus actividades. Comenzaron a transportar cocaína para traficantes colombianos y centroamericanos y trasladaron sus actividades delictivas a la ciudad de Guadalajara, capital del estado de Jalisco. Entre los líderes se encontraban Rafael Caro Quintero, Miguel Ángel Félix Gallardo y Ernesto Fonseca Carrillo.
Todos ellos, ayudados por un narcotraficante hondureño llamado Juan Ramón Matta Ballesteros, empezaron a trabajar con el Cártel de Medellín, oriundo de Colombia.

Pedro Áviles “El León de la Sierra” fue el primer narcotraficante mexicano que llevó su actividad ilícita a otros países.
Matta Ballesteros vivía medio tiempo en Colombia, donde operaba como principal intermediario entre los traficantes colombianos y mexicanos, que establecieron los patrones del narcotráfico que siguen presentes hasta el día de hoy: el movimiento de cargamentos de cocaína por aire y mar hacia Centroamérica y México y luego por tierra para Estados Unidos.
En 1985, traficantes mexicanos asesinaron a Enrique Camarena, un agente encubierto de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA). La muerte de Camarena representó el principio del fin del Cártel de Guadalajara. La presión de Estados Unidos obligó a las autoridades mexicanas a actuar y sus líderes huyeron del país. Las facciones restantes establecieron bases en diversas partes de México. Por ejemplo, los hermanos Arellano Félix establecieron su base de operaciones en Tijuana, mientras que la familia Carrillo Fuentes se trasladó a Ciudad Juárez. Por su parte, El Chapo y su socio, Héctor Luis Palma Salazar permanecieron en el estado de Sinaloa.
Durante ese tiempo, el Cártel de Sinaloa estableció una alianza con la familia Valencia en Michoacán, que formó una organización conocida como El Cártel del Milenio. Esta colaboración no solo les pemitió seguir ejerciendo poder sobre sus rivales, sino también acceder a puertos clave del Pacífico y recibir precursores químicos de China para entrar en el lucrativo negocio de las metanfetaminas.
Las batallas entre estas organizaciones comenzaron de inmediato. En el mes de noviembre de 1992 Guzmán envió a 40 hombres armados a irrumpir en una fiesta del Cártel de Tijuana en Puerto Vallarta, asesinando a nueve personas. El Cártel de Tijuana respondió, tratando de asesinar a Guzmán en el aeropuerto de Guadalajara en 1993, sin embargo, en su lugar asesinó a un cárdenal católico mexicano. Guzmán huyó hacia Guatemala, donde fue detenido dos semanas después. Palma Salazar fue detenido en 1995.
Quiénes han sido líderes del CDS
Arturo Guzmán Loera, hermano de El Chapo, y los hermanos Héctor, Alfredo y Arturo Beltrán Leyva siguieron dirigiendo las operaciones del Cártel de Sinaloa, aunque El Chapo mantuvo cierto control desde la cárcel, pasando mensajes a través de sus abogados. En 2001, Guzmán escapó de prisión antes de que se dictara una orden de extradición a Estados Unidos y recuperó rápidamente el control total de la organización.

Juan José Esparragoza, “El Azul”, uno de los hombres de confianza de “El Chapo”
Para el año 2008, la alianza entre Guzmán y los Beltrán Leyva se rompió después de que los hermanos sospecharan que Guzmán había entregado a Alfredo a las autoridades, lo que desencadenó una sangrienta guerra en la que los hermanos Bentrán Leyva asesinaron al hijo de Guzmán, Edgar, mientras se libraban batallas por todo Sinaloa y partes de Chihuahua y Durango, que provocaron el desplazamiento forzoso de cientos de personas.
En ese periodo, El Chapo se convirtió en el jefe más visible del Cártel de Sinaloa, junto con Ismael Zambada García, El Mayo, así como Juan José Esparragoza Moreno, alias El Azul.
A principios de 2010, autoridades mexicanas asesinaron a Ignácio Nacho Coronel en un tiroteo, cortando así el vínculo del Cártel de Sinaloa con el Cártel del Milenio. Posteriormente, estas fracturas en el seno del Cártel del Milenio acabaron dando origen al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que se convirtió en uno de los principales rivales del Cártel de Sinaloa.
Guzmán fue detenido de nuevo en México en febrero de 2014, dejando el liderazgo en manos de El Azul y El Mayo. El Azul, al parecer, murió de un ataque al corazón en junio de 2014. Mientras tanto, Guzmán cimentó su estatus como la mayor leyenda criminal de México tras volver a escapar de prisión en julio de 2015.
En 2017 volvió a ser capturado y posteriormente llevado a Estados Unidos, lo que desató una lucha interna por el control de la organización criminal. Entre 2017 y 2021, se produjeron varios enfrentamientos entre grupos armados vinculados a El Mayo y los hijos de El Chapo, algunos de los cuales fueron presuntamente orquestados por la antigua mano derecha de El Chapo, Dámaso López Núñez, alias El Licenciado. El Licenciado y su hijo, Dámaso López Serrano, alias Mini Lic, fueron detenidos posteriormente y extraditados a Estados Unidos. Ellos permanecen bajo custodia estadounidense.

