Con la 4T regresamos al Siglo XIX
ÍNDICE POLÍTICO
FRANCISCO RODRÍGUEZ
¿Recuerda usted a Andrés Manuel López Obrador caminando al paso del cansado jamelgo –“motor”, le dijo–, dando vueltas en torno a un trapiche y cantando loas a “la verdadera economía popular”?
Durante una gira por La Huasteca hidalguense durante su primer sexenio, AMLO mostró el gran avance tecnológico que para “el pueblo” significaba el rudimentario aparato mecánico hecho con madera.
A partir de ello, tendríamos que releer a Víctor L. Urquidi para entender cuál es el futuro que le espera a nuestro país, tras el destructor paso del régimen de Cuarta… Transformación.
En Otro siglo perdido: las políticas de desarrollo en América Latina, 1930-2005 quien encabezara el Colegio de México hizo énfasis en el retraso tecnológico de nuestro país, lo que en el periodo por él analizado retrotraía a México y a la región del subcontinente por lo menos hasta finales del siglo XIX.
De 2005 a la fecha, poco o nada es lo que en ese rubro hemos avanzado en nuestro país, donde la mayoría de la población inoculada con el maligno germen de la 4T coincide con el patriarca tabasqueño: ¡el trapiche es un gran adelanto tecnológico!
Nuestro retraso con respecto a naciones de Asia y Europa es enorme, incluso de la América septentrional.
Mientras que aquí el sistema público de salud, por ejemplo, carece de medicamentos, insumos y hasta de camas suficientes para atender a decenas de miles de pacientes, en China ya hay instalaciones hospitalarias casi totalmente robotizadas. ¿Las tendrá México algún día? Sí. Tal vez en el siglo XXII y seguro serán usadas, de segunda mano.
Habrá que advertir que, a pesar del huracán que viene del Lejano Oriente y que tan felices nos hace cuando lo admiramos, México sigue estancado y que, a pesar de las comodidades y perfeccionamientos de nuestra gran aldea global, en México seguimos a la intemperie.
Sin capacidades tecnológicas
Al término de la Revolución de 1910 las tres cuartas partes de la población eran analfabetas. Hoy, el 90% de los mexicanos son analfabetas funcionales. Pueden unir las letras y pronunciar las palabras, pero no las entienden. El nivel de la lectura de comprensión es mínimo. Y no se necesita de una prueba PISA para comprobarlo, basta con leer los posts y los comentarios de los usuarios de las redes sociales.
Pocos se preocupan por conocer ya no las matemáticas, sino la simple aritmética. ¿Para qué, si pueden obtener resultados en la calculadora de sus teléfonos celulares?
Ahora que está de moda vale decir que la enseñanza pública es el talón de Aquiles de la República mexicana. La privada, de otra parte, está más o menos igual.
Políticamente estamos reviviendo el episodio dictatorial en el que Porfirio Díaz entregó temporalmente el poder a su compadre Manuel González. Ahora, en esta que también es una dictadura de la 4T, Andrés Manuel López Obrador le encargó temporalmente la Presidencia de la República –no con todas sus facultades– a su pupila Claudia Sheinbaum, en lo que la familia la retoma, ya sea en 2027 o hasta 2030.
Y así, del latifundismo porfirista, pasamos a la socialización cardenista y, luego, al desarrollo estabilizador. Aún así llevamos un siglo perdido en crecimiento económico y, para ponernos a tiro se necesitaría sumar capacidades tecnológicas y gerenciales en un entorno que propicie la innovación, de acuerdo con el economista jefe del Banco Mundial (BM) para la región, William Maloney, entrevistado a finales de 2024 por la AFP.
Y agregó que la región arrastra un problema de bajo crecimiento económico desde la Segunda Revolución Industrial.
En la IP “no saben que no saben”
En muchos medios nacionales y latinoamericanos se publicó la entrevista con el alto funcionario del Banco Mundial, quien también dijo que “Argentina, Chile y Uruguay en 1900 estaban al nivel de Francia y Alemania. Eran estrellas. Después había un grupo de países latinoamericanos mucho más pobres. Lo que pasó en las décadas siguientes es que las estrellas perdieron brillo”.
Puso como ejemplo el caso de Chile, que en 1860 era el mayor exportador de cobre del mundo, seguido de Japón. Pero mientras que para 1910 el sector estaba muerto en Chile, hasta que lo reactivaron los norteamericanos, en Japón, el desarrollo del cobre dio origen a tres grandes empresas de alta tecnología: Hitachi, Sumitomo y Fujitsu.
“¿Por qué esas empresas surgieron en el contexto japonés y no en Chile? Por falta de capacidad de adaptarse a las nuevas tecnologías”, opinó Maloney.
“Mi tesis es que América Latina entró en la Segunda Revolución Industrial desarmada. Suecia, Dinamarca, Argentina, Chile y Uruguay tenían más o menos el mismo nivel de ingresos en 1900. Pero Suecia y Dinamarca tenían niveles de alfabetismo de casi 100%, mientras que Argentina y Chile tenían 50%, y Uruguay, 60%”, explicó.
“Y si uno mide el número de ingenieros per cápita, Suecia y Dinamarca tenían cinco veces más que América Latina, España y Portugal”, agregó.
México y América Latina deben mejorar el capital empresarial. Es absolutamente clave, porque si no se tiene gente capaz de ver una oportunidad, de armar un proyecto e implementarlo, y de manejar todo el riesgo que está asociado, no importa cuántos subsidios haya, o cuán bueno sea su sistema universitario.
Y aquí y ahora la 4T ve al empresariado como enemigo. A los inversionistas extranjeros, como infiltrados. Al tiempo que derrumba instituciones que, como el Poder Judicial y los órganos constitucionales autónomos ya desaparecidos, brindaban certeza de imparcialidad a quienes arriesgaban su capital para crear empleos y riqueza.
Aunque, como dijo Maloney en aquella entrevista, lo preocupante es que los empresarios en Latinoamérica no son conscientes del problema: “No saben lo que no saben”.
Echar del poder a la 4T
Pero ¿qué se requiere para salir de nuestro atraso, superlativizado por la 4T?
Para empezar, volver a ganar la confianza de los dueños del dinero. Luego, eliminar trabas burocráticas, que exista competencia y no monopolios, que se pueda acceder a financiamiento, que las regulaciones laborales protejan a los trabajadores, pero sean lo suficientemente flexibles como para que las empresas innoven, y que se pueda conseguir los insumos externos necesarios para trabajar.
El Banco Mundial considera que México y, en general, Latinoamérica es, después de África, la región más costosa del mundo para crear una empresa.
Lo anterior por lo que hace al capital, pero por lo que hace a la fuerza laboral también hay que mejorar la calidad del capital humano, pues casi el 25% de las empresas en América Latina dicen que no se pueden expandir por falta de mano de obra calificada.
Se trata de generar una “institucionalidad del conocimiento”.
Y es que, si la educación básica ha sido un problema por décadas, la educación superior tampoco ha sabido o podido estrechar lazos con el sector privado, un modelo que resultó exitoso en Estados Unidos, Europa y Asia.
Hay mucho por hacer.
Pero sólo se podrá conseguir cuando el gobiernito de Cuarta… Transformación sea echado del poder.
La tarea es doblemente grande.
Poner a México al corriente del siglo XX y, después de ello, empezar a alcanzar los niveles de bienestar que promete el siglo XXI.
¿Podremos?
Indicios
El gigantesco apagón que sufrió el sureste mexicano (Tabasco, Campeche, Yucatán, Quintana Roo) la tarde-noche de este lunes da muestra del atraso tecnológico de la ineficiente y cara CFE que, ¡bendito sea Dios!, ya es otra vez “del pueblo”. * * * Y a propósito de tecnología: Quieren revivir la Cédula Nacional de Identidad, aunque ya no con todos los datos biométricos, iris, huellas decadactilares y datos del ADN. Todos recordamos que Felipe Calderón erogó del presupuesto 3 mil millones de pesos para ese fin. Incluso desde el sexenio de Ernesto Zedillo se ha intentado establecer la mentada cédula y se han despilfarrado muchos más miles de millones en los fallidos intentos. Ahora sería el CURP con huella dactilar y fotografía. ¿Para qué si la credencial del INE ya tiene esos y más datos? ¿Para qué, si los desaparecidos tenían esta credencial y ello no evitó que fueran engañados, secuestrados, adiestrados, asesinados e incinerados? ¿Será que el CURP con foto funcionaría como aquel “detente” con el que AMLO quería conjurar la pandemia de Covid? * * * Por hoy es todo. Le reconozco que haya leído este Índice Político y le deseo, como siempre, que tenga ¡buenas gracias y muchos, muchos días!
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