La Espinita

Andy S. K. Brown

  • CSP y la soberanía del Reino Unido
  • Arraigo de Marx Arriaga no es único
  • La responsabilidad ¿de los padres?

 

El lunes, la señora Claudia Sheinbaum se lanzó al ruedo sin capote. Sin auxilio ni consejo de su inexistente canciller Juan Ramón de la Fuente.

A pregunta expresa, manifestó que su gobiernito ya estaba alistando una ¡apelación! dirigida al gobierno del premier Keir Stamer por haber concedido asilo político a Karime Macías, excónyuge de Javier Duarte quien fuera gobernador de Veracruz.

¿Cómo que una apelación? ¿A una decisión soberana del país que la concedió? ¿Intromisión en su política interna? ¿Y la tan mentada –y poco respetada Doctrina Estrada, señora?

Luego, ¿quién “apelaría”?

¿Ya recibieron en la Corte de Saint James las cartas que acreditan al impresentable Alejandro Gertz como nuevo embajador del Poder Ejecutivo Federal mexicano? ¿Ya llegó a sufrir el frío de Londres el controvertido exfiscal?

La gaffe de Sheinbaum, por fortuna, le fue enmendada después de su mentiñera por algún experto del vapuleado Servicio Exterior Mexicano, porque nadie daría crédito a que el corrector hubiese sido De la Fuente.

No se puede apelar la decisión soberana de un país, le habrán dicho.

En todo lo caso, lo que diplomáticamente sí puede hacerse es presentar un extrañamiento.

Y nada más.

Obvio que los flemáticos británicos, cuidadosos de las formas, ni siquiera van a tomar en cuenta el extrañamiento de la Administración cuatrotera.

Su destino será el archivo… y la memoria, para futuros escándalos a los que son tan dados los políticos improvisados como diplomáticos de la 4T.

¿Verdad, Josefa?

* * *

En otro reino europeo, ahora el español, se dio un triste espectáculo como el que ha protagonizado el ya tristemente célebre Marx Arriga Navarro.

Fue el caso de un cónsul general de España en Miami quien, al término de su encargo, se rehusó a entregarlo y se atrincheró en la residencia del Estado español correspondiente, en Coral Gables.

Claro que, ante esa situación, ni el monarca ni el presidente de gobierno como tampoco el ministro de Exteriores lo alabaron por su misión, ni le rogaron, ni nada.

Adoptaron una sabia e inédita decisión: legalmente, realizaron las gestiones pertinentes para que esa residencia dejara de ser territorio soberano español y, en consecuencia, la policía de Coral Gables estuviera en posibilidad de ingresar al inmueble para desalojar por la fuerza y físicamente al ya para entonces ex cónsul general.

Claro que aquí no se puede decretar que el viejo edificio que fuera sede de Bancomer deje de ser una instalación ¿rentada? Por la SEP, pero ¿para qué rogarle tanto al okupa?

¿Qué les sabe a Delgado y a Sheinbaum que ambos aún lo mantienen en la más alta consideración?

Otro día le platico del caso de la mexicana Margarita González Blanco, quien también se negaba a desalojar el consulado en Boston, cuando le comunicaron que su gestión ahí se daba por concluida, lo que generó una política en la SRE en el sentido de que antes de tramitar cualquier titularidad de las misiones de México en el exterior, al candidato designado lo obligan a suscribir un documento legal mediante el cual reconoce y acepta que, al ser concluida su misión, desalojará las instalaciones y las entregará a la Cancillería.

Eso deberían hacer con todos los nombramientos –que no contratos, don Marx— del gobiernito federal.

Ya sabemos que, en materia de seguridad pública, los gobiernitos cuatroteros son irresponsables.

Ni siquiera mínimamente cumple con la principal de sus obligaciones y que no es otra que la de brindar seguridad a los mexicanos y extranjeros que están en nuestro país.

La irresponsabilidad es mayor cuando –perdóneme el trabalenguas– el responsable transfiere esa irresponsabilidad a otros.

Es el caso del poblano Alejandro Armenta quien, hace un par de días, nuevamente responsabilizó a los padres de familia por no estar atentos a la seguridad de sus hijos.

Se refería el mandatario poblano al asesinato de tres jóvenes en uno de los antros del área metropolitana de la capital estatal.

Eso sí. Habría que reconocerle a él y a su jefe policiaco la velocidad con la que casi de inmediato localizaron a cuatro chivos expiatorios.
Porque esos son los responsables ¿verdad?

@AndySKBrown1

* Pseudónimo bajo el que se redactan informaciones aportadas por los colaboradores y lectores del portal Índice Político.

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