La Sedena se opone aunque haya dudas en el relato del general Trevilla. La tensión con Harfuch.

La caída de Nemesio Oceguera Cervantes dejo los ánimos turbulentos en Palacio Nacional. La que debía ser comunicada como una jornada de éxito en materia militar, en realidad, contribuyó a acelerar la erosión en el oficialismo.

 

En diversas oficinas de Palacio circula, por estas horas, la creencia de que el gabinete de seguridad debería mostrar una imagen del cuerpo de “El Mencho”. No hacerlo, aseguran, podría dar lugar a todo tipo de mensajes y elucubraciones.

 

Sin embargo, la decisión de la Sedena, con un papel central en el operativo, sería la de mantener todo lo referido al cuerpo en reserva.

En esa misma tónica aparece la mención de que tampoco se mostraron imágenes del operativo que pudieran contrarrestar las postales del caos desatado el domingo por la tarde. Este lunes se organizaron algunas visitas a la casa donde supuestamente vivía el capo pero allí no hay material gráfico de un enfrentamiento.

 

En el oficialismo también se habla de cierta frialdad ayer lunes entre el general Ricardo Trevilla y Omar García Harfuch. Los dos funcionarios tuvieron una actitud distante, con Trevilla visiblemente conmocionado y García Harfuch en un papel lateral cuando se trataba de anunciar la muerte de quien, años atrás, intentó ejecutarlo en una mañana de la CDMX.

 

Trevilla, que a diferencia de otros oficiales entiende la dinámica de los medios, elaboró un relato que tuvo su cenit en la captura a través de una relación sentimental pero, fuera de ellos, emergen lagunas como, por ejemplo, qué sucedió para que murieran 25 elementos de la Guardia Nacional.

 

Otra pregunta que sobrevuela diversas pláticas tiene que ver con el escape del capo a un bosque donde finalmente fue abatido: si se encontraba en un fraccionamiento, ¿Por qué el Ejército no cerró el perímetro?

 

Otro comentario: cuesta imaginar que el alcalde morenista de Talpala, Antonio Morales, no supiera que en ese fraccionamiento vivía uno de los hombres más buscados del mundo.

 

El ala más obradorista, en tanto, cree que la maniobra del fin de semana contribuyó a ubicar a la presidenta en una posición con semejanzas a la era neoliberal. Tal vez por eso Luisa María Alcalde cambió un mensaje en X donde felicitaba al gabinete de seguridad y a la presidenta y diez minutos más tarde ya solo reconocía a los uniformados.

Con información de La Política Online

 

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