RELATO

 

Había nacido “con un defecto en su cerebro”; o eso era lo que él siempre había pensado, a lo largo de toda su vida, en todos esos años en los que nunca había podido parar de preguntarse el porqué era tan diferente a todos los demás.

Su cerebro, pero sobre todo su mente, sin parar, se lo habían pasado tratando de encontrar respuestas a todo. Y, de manera increíble, una cosa había llevado a otra. Una situación de daño y dolor neurológico, desde siempre lo aislaron.

Pero Anthony, que es como se llamaba el joven, se había visto muy confundido, ya que, como años más tarde al fin podría explicárselo así mismo un poco, por los años en que le había tocado “decidir qué quería estudiar para ser algo o alguien en esta vida”; toda esa conciencia de saberse un nadie, o una persona perteneciente a un grupo de gente, que de por sí no podían llegar muy lejos en la vida, o en la escala social y económica, de manera casi secreta le había susurrado a su cerebro: “No eres guapo, y mucho menos atractivo, así que… MEJOR NO SEAS NADA…”

Y Anthony, quien gracias a muchas burlas, desde muy pequeño, HABÍA APRENDIDO QUE LO ÚNICO QUE EN VERDAD VALÍA Y CONTABA EN ESTA VIDA Y ESTE MUNDO, ERA PRECISAMENTE SER GUAPO Y ELEGANTE…”

Con un dolor infinito incrustado en lo más recóndito de todo su ser y cerebro, Anthony había visto toda la verdad: “NO IMPORTABA LO QUE ÉL HICIESE O NO, ÉL JAMÁS NUNCA SERÍA GUAPO NI ELEGANTE, Y MUCHO MENOS ALGUIEN RESPETADO…”

En los años ya pasados de su infancia, él, con duro pesar, había visto cómo los médicos de su pueblo siempre tenían la piel clara… Darse cuenta de este detalle, le había hecho sentir mucho dolor al niño Anthony, ya que, su grandioso cerebro, que todo lo analizaba, le había dado su primer golpe de realidad:

“LOS HOMBRES DE PIEL CLARA, NO SOLAMENTE NO ERAN MUY FEOS, SINO QUE TAMBIÉN ERAN LOS QUE TENÍAN UNA PROFESIÓN, QUE ENTONCES LES DABA UNA MEJOR VIDA, ROPAS BONITAS, ASÍ COMO TAMBIÉN UN AUTO…”

Y, Anthony, teniendo solamente seis años, se había dado cuenta que, no solamente no tenía la piel clara, sino que, su rostro, en lo absoluto era de rasgos agradables…

Anthony… “EL NIÑO QUE SIEMPRE SUPO DEMASIADO…”

Después, con muchos años transcurridos ya, aquel niño se convirtió en un hombre… El mundo cambió… Aquel ser, siendo ahora ya un adulto, nunca paró de buscar, analizar y cuestionarse TODO…

SÓLO ÉL, Y NADIE MÁS, SE LO HABÍA CUESTIONADO TODO, ¡SIEMPRE!

SÓLO ÉL, Y NADIE MÁS, “LO HABÍA VISTO TODO CON SU MENTE, CON  ABSOLUTA CLARIDAD…”

… “EL JOVEN QUE SIEMPRE SUPO DEMASIADO…”

ANTHONY FLEMING SMART
Marzo/17/2026
2:59 p.m. 3:31 p.m. Tuesday

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *