ENTRESEMANA

“Y entre sollozos, bébete mi alma que es para ti…” Agustín Lara

MOISÉS SÁNCHEZ LIMÓN

 

¿Se subió al ladrillo la ingeniera Sheinbaum Pardo?

Pues sí, señoras y señores, la Princesa Caramelo además de andar investida de soberbia, sigue a pie juntillas las lecciones del Rey de Chocolate, conocido entre la banda como Su Alteza Serenísima o El Pejelagarto y hasta el Santo Niño Fidencio de Macuspana.

¡Ah!, esa entelequia llamada “pueblo bueno” lo conoce como Andrés Manuel López Obrador, el jefe de jefes que cerró los ojos o de plano fue cómplice en los negociazos que hicieron sus vástagos, sus cuates, hermanos, primas, compadres y amigotes.

Él confesó en vivo y a todo color que, en el gobierno ningún negociazo se hace sin el aval o el conocimiento del Presidente. Lo dijo en Chihuahua el 28 de septiembre de 2019, corrían los primeros meses de su gestión:

“Nada de que el presidente no sabe, no se enteró, de que el presidente no tiene buenos colaboradores, de que lo engañan. Mentira, el presidente de México se entera de todo y no hay un negocio jugoso que se haga sin el visto bueno del presidente.

“Si hacen una transa grande, grande, es porque el presidente se enteró y es lo mismo en los estados, si hay un negocio jugoso es porque el gobernador lo permitió”.

¿Por qué traer a colación este pasaje de clara confesión del impune delincuente refugiado en La Chingada, municipio de Palenque, Chiapas?

Porque los mexicanos, en especial los beneficiarios de las bondades del gobierno de la 4T–suelen acusar amnesia respecto de las lindezas cometidas por estos gobernantes cuando se despachan los excesos en el ejercicio del poder.

Se marean y olvidan que el sexenio dura seis años o el trienio en la curul tres años. Son los nuevos oligarcas que desprecian a los oligarcas, izquierdistas de Audi y camionetota y ropa de marca y vacaciones en Europa.

¡Recáspita Adán Augusto!

Sí, prometen y olvidan, ofenden y estigmatizan, pasean por el país sus rencores y se ceban en sus opositores y enemigos políticos. Se niegan al diálogo y lo ejercitan con los suyos, con sus cómplices de partido, de bancada porque en ellos tienen al Espejo de Maléfica que los y las mira con la indumentaria y el cetro y les aprueba todo tipo de barbaridades.

¡Total!, es el Rey o la Princesa… ¿Usted lo duda?

Carlos Navarro, quien presumo sea reportero porque se presentó “de Heraldo Media Group”, preguntó en la mañanera de ayer lunes, casualmente, a la ingeniera presidenta:

–¿Ya se estará enviando (la iniciativa de la Reforma Electoral) hoy a la Cámara de Diputados y darán…?

–Hoy (ayer) se envía, hoy en la tarde se envía. Voy a darle la última revisada más tarde y ya se envía el día de hoy –respondió.

–¿Y si darán los tiempos para que avance esta reforma, Presidenta?

–Sí. Y si no, como he dicho, yo cumplo con la gente; y ya la gente sabrá quién votó a favor y quién en contra de lo que han estado pidiendo –retó.

¿Y qué cree usted? ¡Exacto! No la envió; dijo que la enviará hoy martes, por la tarde, porque le está revisando los últimos detalles.

¿Entones qué ocurre, primo hermano?

Ocurre que la ingeniera presidenta blofea y obliga a sus operadores a tragar sapos. ¿Para cuándo la canija Reforma Electoral, pues? Para cuando se le pegue la gana; la Princesa Caramelo ya se instaló en el cargo y sabe que, como cantó Vicente Fernández, su palabra es la ley.

¿Alguien lo duda?

Cuando hace unos días el doctor Marx Arriaga hizo berrinche y se negaba a dejar el cargo de director de Materiales Educativos en la SEP, Sheinbaum Pardo le envió el mensaje morenista, aunque el joven Marx se asumió lópezobradorista. Lea usted y, porfis, no se ría.Y

“Nadie tiene la pureza del movimiento de Transformación. Este es un movimiento que se construyó con el pueblo, y lo importante es no perder la cercanía con el pueblo, nunca subirse a un ladrillo y marearse”, declaró la ingeniera Sheinbaum.

Y por si alguien tiene duda respecto de lo que piensa de sus asociados del Partido del Trabajo y del Partido Verde Ecologista de México, en materia legislativa, usted seguramente recordará el siguiente mensaje que tiene olor a amenaza:

“Entonces, quien no quiera aceptar la reforma, pues también va a tener la votación o no del partido que corresponda.

“Entonces, así, porque la oposición va a decir: “Ay, es una derrota de la Presidenta”. No, al contrario, es una victoria, porque no cedí frente a lo que pudiera ser una negociación para poder, que todo mundo aprobara lo mismo por consenso, que todo el mundo estuviera de acuerdo. ¿Ustedes creen que el PRI va a estar de acuerdo con que le quiten la lista pluri?”

¡Zambombazo, Pablo Gómez!, pero no dialoga con el PRI ni con el PAN.

Y, ayer en abono de esos fantasmas con los que, igual que su maestro Andrés gustaba pelear, preguntó a su audiencia de la mañanera:

“Por cierto, ¿no les llama la atención un desplegado que salió el fin de semana, firmado por Diego Fernández de Cevallos, Manlio Fabio Beltrones, Labastida y Alcocer, todos, creación de Salinas de Gortari, todos.

“Es el mejor símbolo del PRIAN, de lo que fue el PRIAN desde Salinas de Gortari. Porque antes el PAN tenía su… pero, a partir de la llegada del neoliberalismo, y particularmente de la llegada de Salinas y el fraude electoral, se constituye el PRIAN.

“Y ahora ellos… Bueno, a mí me llamó la atención esta muestra de unidad”.

No lo duden, señoras y señoritas, señores y señoritos, ahí viene otro distractor y como se avista que el berrinche macuspano heredado por la ingeniera presidenta, es decir eso que llaman Reforma Electoral fracasará, habrá que buscar culpables.

Bueno, bueno, por lo menos ayer la Princesa Caramelo no culpó a Genaro García Luna. Pero de su pecho que, como la del Duce, no es bodega, insistió en que los canijos petistas y verdes, por supuesto igual que los priistas y albiazules junto con los emeceístas serán culpables del fracaso de la Reforma Electoral.

Y ella se alzará salvadora como madre de la patria. Ella, única, ella poderosa, ella públicamente despectiva con la oposición de casa, la del PT y el PVEM.

–¿Cuál es su expectativa para la aprobación? ¿Qué es lo que esperaría de los diputados, de las diputadas, de los senadores, de las senadoras? –le preguntaron en reiterada bola puesta para la carambola…

Bueno, depende de ellos, ¿verdad?

Yo sé que los compañeros de Morena están de acuerdo, eso yo lo sé. Los demás, pues no sé, ellos tienen que decir. Pero nosotros no podemos…

O sea, hay límites para la negociación– atendió con esa largueza que tiene tufo a valemadrismo.

Incluso negó que se llegue a considerar un fracaso la no aprobación de su reforma electoral y con la mirada hacia el cielo asumió:

No, para nada; al revés, la gente va a decir: “no, pues la Presidenta cumplió; ya hubo quien no votó, pero la Presidenta cumplió (…) Pero ni es derrota, ni es… sino sencillamente es consecuencia política; consecuencia con lo que pensamos, con lo que decimos, con lo que hacemos. La otra hubiera sido: “no, pues mejor no presento nada”, ¿verdad? –redondeó la Princesa Caramelo.

En suma, Drakko, y que todo México se entere: ¡Aquí solo truenan los chicharrones de la ingeniera presidenta! Conste.

sanchezlimon@gmail.com   www.entresemana.mx   @sanchezlimon1

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