La Espinita

Andy S. K. Brown

  • El problema está en las aduanas mexicanas
  • 8 de marzo “encueró” a mujeres morenistas
  • ¿Cuál “prestigio” de Jesús Ramírez Cuevas?

 

El comercio mundial de armas aumentó un 9.2% en los últimos cinco años, de acuerdo con los expertos en el tema. Esta tendencia responde a los crecientes conflictos bélicos, pero también a la expansión de la criminalidad que, en México sobre todo, ha sido tolerada y quizá hasta alentada por los gobiernitos cuatroteros.

En respuesta al Orange Trump la señora Claudia Sheinbaum se quejó ayer –como ya lo ha hecho muchas veces– de que desde Estados Unidos llegan la mayoría de las armas que han convertido a México en “el epicentro de la violencia en el hemisferio occidental”, como acusó el anaranjado personaje.

Convenientemente, la inquilina de AMLO en Palacio Nacional omite que el ingreso de estos arsenales a nuestro país se hace con la complicidad de quienes están a cargo de las aduanas, funcionarios y marinos venales.

En Estados Unidos la venta de armas está protegida por la ley, lo mismo que el derecho a poseerlas y hasta a portarlas por la mismísima Constitución. En México no.

Pero ni esta ni las anteriores administraciones federales han intentado siquiera hacer una limpia en donde radica verdaderamente el problema: en el sistema aduanero que enriquece bestialmente a unos cuantos protegidos de los políticos en turno.

Hoy este problema debería ser atendido y erradicado por la Marina Armada, pero lamentablemente ya somos muchos quienes aquí y en el exterior desconfiamos de la verticalidad de muchos de quienes se desempeñan en ese brazo de las Fuerzas Armadas.

Limpie las aduanas, señora Sheinbaum. Y al resto de los cuerpos policiacos que están en abierta complicidad con los de uniforme azul.

* * *

El principal enemigo de la causa feminista es el feminismo radical. Ese que considera que las mujeres viven bajo la opresión del patriarcado, que abarca las esferas pública y privada. Sus integrantes, invariablemente, se manifiestan con violencia cada 8 de marzo.

Estas mujeres no son las únicas en contra de las que deben luchar las verdaderas feministas. También están las que “llegaron” con la 4T.

La señora Sheinbaum, para empezar, quien militarizó la conmemoración.

Pero también la “Oscura” Brugada, quien apagó las luces del Zócalo y gaseó a las feministas radicales.

Haga usted un recorrido geográfico y encontrará que en Morelos, la gobernante Margarita González se previno para la represión y publicó un Protocolo de Actuación Policial para Manifestaciones que contiene disposiciones ambiguas, la misma semana en que se registraron los feminicidios de las jóvenes universitarias Kimberly Joselín y Keren.

En Guerrero, la controvertida alcaldesa Abelina López se organizó una marcha paralela en su favor, mientras las mujeres verdaderamente agredidas desfilaban por otras calles. En Chilpancingo quemaron una efigie de Félix Salgado, acusado de violentador.

Equiperos de Rocío Nahle incendiaron pancartas que las manifestantes colocaron frente a la fiscalía estatal.

En Campeche, la Fiscalía General de Layda Sansores reportó 14 personas detenidas por las manifestaciones del llamado “8M”, las cuales enfrentarán cargos como motín, daños a propiedad ajena, lesiones calificadas y tentativa de homicidio.

Las gobernantes de la 4T desnudaron este domingo su antifeminismo ¿o su feminismo radical?

 

* * *

Se define al prestigio como la buena reputación, estima, fama o reconocimiento público que posee una persona.

¿Tiene prestigio Jesús Ramírez Cuevas?

¿Se le reconoce un buen comportamiento, cuando ha sido público y notorio su papel como incitador de videos, memes, posts y publicaciones que atacan hasta soezmente a quienes él considera “enemigos” de la 4T? ¿Cuando se le atribuye censura y hasta despido de comunicadores de medios de comunicación?

Desde aquí puede afirmarse que el exvocero presidencial y actual principal asesor de la señora Sheinbaum que es mayor el desprestigio que el prestigio del cual pudiera gozar entre aquellos a quienes centavea.

Pero hete aquí que, para defender su supuesto prestigio, ha anunciado que presentará una denuncia en contra de Julio Scherer Ibarra quien, en su libro “Ni Venganza ni Perdón” lo señala como abusador del presupuesto público por más ni menos que por 27 mil millones de pesos y, además, de haber sido quien acercó el huachicol fiscal al financiamiento de los candidatos de Morena.

Demandar no es buena estrategia para desactivar una crisis reputacional como esta por la que atraviesa “Chucho Ramírez, quien debería seguir los pasos para resolverla: detectar el origen del problema (la celotipia), responder de manera rápida (no cuatro semanas después), ser transparentes (no se le da), y asumir responsabilidades (¡menos!) son algunas de las claves para una buena gestión de crisis.

A menos, claro, que de lo que se trate sea de una estrategia de marketing para generar ruido y conseguir notoriedad.

@AndySKBrown1

*Pseudónimo bajo el que se redactan informaciones comprobadas enviadas por lectores y colaboradores del portal Índice Político.

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