‘El Vicentillo’ ya habría visitado a ‘El Mayo’ Zambada en prisión, según Anabel Hernández
El cofundador del Cártel de Sinaloa se declaró culpable de dos cargos el pasado lunes
El cofundador del Cártel de Sinaloa se declaró culpable de dos cargos el pasado lunes
Por Anayeli Tapia Sandoval
La admisión de culpabilidad de Ismael “El Mayo” Zambada marca el cierre de una de las trayectorias criminales más largas y sólidas del narcotráfico mexicano. Tras más de cinco décadas al frente del Cártel de Sinaloa y eludiendo a la justicia, el capo compareció el lunes pasado ante una corte federal en Nueva York, donde reconoció su papel en las redes del narcotráfico y un sistema de corrupción que involucró a funcionarios de los más altos niveles del gobierno mexicano.
Mucho se ha especulado sobre las razones que llevaron a “El Mayo” a decidirse por la cooperación con las autoridades estadounidenses, sin embargo, de acuerdo con la periodista Anabel Hernández, entre los incentivos más determinantes habría al menos dos: su miedo a morir y sus lazos familiares.
De acuerdo con lo dicho por la periodista en su más reciente episodio del podcast Narcosistema, el primer incentivo fundamental para el acuerdo del capo con las autoridades fue evitar la pena de muerte y una reclusión en condiciones extremas, debido a su estado de salud a los 75 años.
Hernández describe que la prioridad del capo era “salvar la vida”, debido a su apego por la supervivencia y el rechazo a la posibilidad de pasar sus últimos años en una prisión de máxima seguridad en EEUU.
“No era un hombre que fuera a batallas, no era un hombre que fuera de guerra en el sentido de ir con sus sicarios… en cuanto escuchaba un disparo era el primero en esconderse detrás del primer matorral que encontraba”, relata.
A este factor se suma un segundo incentivo clave: la posibilidad de acceder a beneficios penitenciarios especiales y volver a ver a su círculo familiar más cercano, en especial a su hijo mayor, Vicente Zambada Niebla, alias “El Vicentillo”.
La autora de Los Señores del Narco subrayó que es precisamente esta relación familiar la que resultó determinante para que tomara su decisión de cooperar, una cooperación que, sostiene, no será admitida abiertamente por ninguna de las partes:
“..Hay otro factor que seguramente ningún funcionario político corrupto contempló, ni tampoco aquellos que aún aseguran que El Mayo no querrá pasar a la historia común delator: El vínculo más fuerte que la muerte que lo une a su hijo Vicente Zambada Niebla, el mayor de los varones y el más querido de toda su descendencia”, señala la periodista.
Y es que según lo dicho por la periodista en su podcast, su primogénito ya se habría reencontrado con su padre en el Centro Correccional Metropolitano de Brooklyn, donde el líder del Cártel de Sinaloa permanece bajo custodia desde su detención el pasado 25 de julio de 2024.
“Fuentes relacionadas con el caso confirmaron que Vicentillo es uno de los familiares que visita a El Mayo en el Centro Correccional Metropolitano en Brooklyn”, mencionó.
La relación entre “El Mayo” Zambada y su hijo mayor ha sido descrita por periodistas y allegados como uno de los lazos afectivos más sólidos al interior del clan sinaloense. Tras la captura de “El Vicentillo” en marzo de 2009 por fuerzas federales mexicanas, el golpe emocional para el líder del Cártel de Sinaloa fue devastador.
Diversos testimonios, como el del propio Zambada García recolectado por María Scherer Ibarra, han mostrado que, pese a la distancia y los procesos judiciales que enfrentó, el vínculo padre-hijo se mantuvo intacto y atravesado por la añoranza. “Me da tristeza, pero me alegro que esté bien allá”, dijo poco antes de ser extraditado.
Durante largos años, el contacto entre ambos quedó restringido y marcado por la incertidumbre. Reportajes de Proceso, en voz de Julio Scherer García mostraba ya lo doloroso que era para el capo no estar con su hijo: “Hoy no voy a hablar de mi mijo. Lo lloro”, confesó en el 2010.
En años recientes, testimonios de familiares y allegados recogidos por periodistas como José Luis Montenegro y Luis Chaparro señalan que uno de los mayores anhelos de Ismael “El Mayo” Zambada ha sido reencontrarse con Vicente, quien reside en Estados Unidos luego de obtener su libertad por colaborar como testigo protegido tras cumplir una condena por narcotráfico. Esta condición le ha permitido vivir bajo una nueva identidad, acompañado de su esposa e hijos.
Las confesiones de Ismael Zambada García ante la corte estadounidense expusieron la magnitud operativa y la red de protección política y criminal que sustentaron su liderazgo en el Cártel de Sinaloa durante más de cinco décadas.
En su audiencia, el capo reconoció haber traficado al menos 1.5 millones de kilos de cocaína y construido una fortuna estimada en 15 mil millones de dólares, cifras que marcan uno de los mayores alcances dentro del crimen organizado mundial.
El elemento central de esa impunidad, detalló Anabel Hernández, fue un sistema de sobornos a policías, militares y políticos. Estos pagos, realizados de manera constante durante casi 10 sexenios presidenciales, involucraron a representantes públicos del más alto nivel en los mandatos de Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría Álvarez, José López Portillo, Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador.
Las ramificaciones, según se desprende de las listas entregadas al Departamento de Justicia de Estados Unidos, se extienden también a Guatemala, El Salvador, Honduras, Venezuela, Colombia y Panamá.
El futuro de Ismael Zambada se definirá el próximo 13 de enero de 2026, cuando se dicte su sentencia y se defina en dónde pasará el final de sus días y bajo qué circunstancias, pues de acuerdo con el propio juez Brian Cogan, enfrentaría una pena de cadena perpetua.
Con información de Infobae