Aunque Pese

Por Salvador Martínez G.

 

La administración de Donald Trump intensificó, como nunca antes en la historia, la hostilidad de Washington contra Cuba, hasta llegar a límites inhumanos cercanos al genocidio.

No es sólo el bloqueo económico de más de 60 años sufrido por la isla, sino que hoy es un mecanismo de asfixia sin precedente para doblegar al gobierno y someter al pueblo mediante el hambre y la oscuridad.

De manera por demás inverosímil, Trump firmó una orden ejecutiva el pasado 29 de enero en la cual declara a Cuba una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional de Estados Unidos, sólo para tener un pretexto para reforzar el bloqueo financiero e impedir que algún país le venda petróleo, con lo que provocó un colapso en el sistema de transporte, escuelas y hospitales.

Con la salida de Venezuela del tablero energético y tras la captura de Nicolás Maduro y la prohibición a México para donarle petróleo, el resultado ha sido devastador para Cuba: sin gasolinas ni energía eléctrica.

En este contexto es admirable la postura del gobierno de Claudia Sheinbaum de mantener la ayuda humanitaria al gobierno de Díaz-Canel, con el envío de más de 30 toneladas de ayuda en alimentos, medicinas y paneles solares para mitigar la crisis sufrida por los empeños autoritarios e imperialistas de Trump.

No se trata de ideologías, sino de principios, de humanismo, porque nadie tiene derecho a someter a una nación entera al hambre para imponer su voluntad, como Estados Unidos lo hace también, con su aliado Israel, con su genocidio de Gaza.

En estos tiempos oscuros, donde la Casa Blanca parece dispuesta a pisotear la soberanía de sus vecinos cercanos o lejanos, la dignidad de Cuba y la solidaridad de México nos recuerdan que aún existe un camino distinto al de la sumisión. Difícil posición, pero necesariamente respaldable y elogiable.

 

SUSURROS

Desde 1947, el Club de Periodistas de México ha entregado, año tras año, el Premio Nacional de Periodismo a destacados comunicadores en distintas categorías que abarcan todo el espectro periodístico, incluido el de trayectoria.

En lo personal, agradezco al Club de Periodistas de México, a los miembros del jurado calificador, a su presidente ejecutivo, Mario Méndez Acosta; a la secretaria general, Celeste Sáenz de Miera, y al director general Mouris Salloum, por la distinción de otorgarme el Premio Nacional de Trayectoria por 52 años de ejercicio profesional.

En total fueron 52 periodistas premiados en distintos géneros como crónica, reportaje, entrevista, fotografía, articulo de fondo entre otros. ¡Enhorabuena!

Email: salvadormartinez@visionmx.com
X: @salvador_mtz

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *