¿Impactará la caída del ‘Mencho’ en Sinaloa?
Una de las grandes incógnitas de la era post Mencho que ha iniciado desde el domingo pasado, es qué va a pasar con su organización, si los comandantes que quedaron se pondrán de acuerdo para elegir a un líder o terminarán peleándose entre ellos. Esto es lo más probable dada la estructura del cártel, diseminada en pequeños cotos de poder en los estados donde tenía influencia, con líderes que gozaban de márgenes importantes de independencia. Muerto el rey, los virreyes se empoderan. Estaríamos entonces frente a una especie de balcanización. El esquema criminal de franquicias lo inventaron los Zetas y a Nemesio Oseguera Cervantes le funcionó muy bien gracias al poder indiscutible que ejercía, sin nadie que le hiciera sombra. Y funcionaba porque los franquiciatarios tenían protección y derecho a desarrollar su propia economía; producción y tráfico de drogas, robo de combustible, lavado de dinero, secuestro, extorsión a municipios, robo de autos, giros negros, cobro de piso, trata de personas…
Debido al enorme poder que tiene el Cártel Jalisco Nueva Generación, la caída del Mencho plantea como posibilidad una reconfiguración del narcotráfico en México y de las redes de distribución en el mundo, sobre todo en los Estados Unidos y en Europa. No se ha dicho mucho al respecto, pero vale preguntarse si lo que ocurrió puede tener impacto en la guerra que actualmente libran chapos y mayos en Sinaloa desde hace más de 17 meses. Cuando recién inició la guerra se dijo que los Chapitos estaban haciendo arreglos con el Mencho para conseguir apoyos, pero nunca se demostró que hubieran llegado a un acuerdo, por lo menos a algo importante. Si los hijos de Joaquín Guzmán lo intentaron, entonces lograron muy poco o nada.
Sin embargo, la eventualidad de que el CJNG se divida en pequeñas fracciones podría favorecer un acuerdo de alguna de ellas con los Chapitos. En aquellos días se hablaba de que de parte del Mencho era Audias Flores Silva, el Jardinero, quien estaba a cargo de las conversaciones con los Chapitos, directamente con Jesús Alfredo Guzmán Salazar, pero nada de esto se consolidó como información veraz. El Jardinero, boletinado por la DEA desde 2021 y por quien ofrecen 5 millones de dólares, es un michoacano con influencia en su estado, aunque también en Jalisco, Zacatecas, Nayarit y Guerrero. Es, sobre todo, un hombre de armas, pues según la ficha de la DEA, fungió durante lustros como jefe de seguridad del Mencho. Si el CJNG decidiera elegir a un líder para evitar la desintegración, el Jardinero sería uno de los candidatos más fuertes.
Tendría sentido que, con un líder único o no, los Chapitos buscaran aliados, porque todo indica que ha sido el grupo más golpeado en su guerra contra los mayos. Frente a los mayos siguen atacando y defendiéndose al tiempo que tratan de evitar confrontaciones con las fuerzas federales, con quienes les ha ido muy mal, muertos y detenidos por todos lados. Si lograran un acuerdo, esto podría hacer que la guerra en Sinaloa se prolongara por mucho tiempo más, obligando al gobierno federal a replantearse las estrategias para recuperar la paz en Sinaloa.
Son muchas las lecturas que pueden hacerse a partir de la detención y muerte de Oseguera Cervantes. Después de la detención de Rafael Caro Quintero y el secuestro y entrega de Ismael Zambada García al gobierno norteamericano, era el único gran líder del narcotráfico en México. Con un poder de dimensiones gigantescas en México y en el mundo, parecía imbatible y no solo eso, sino que, habiendo pasado por dos administraciones –la de Peña Nieto y la de AMLO–, siempre en crecimiento, parecía que nadie quería siquiera atreverse a pensar en una acción para someterlo. En 2015 había derribado un helicóptero para escapar, había atentado contra el entonces jefe de seguridad de la Ciudad de México, Omar García Harfuch y también ordenado el asesinato de decenas de hombres y mujeres, empresarios, políticos, policías y miembros de las fuerzas armadas. La violencia y el terror como sus armas principales.
Pero Claudia Sheinbaum decidió poner fin al imperio del Señor de los gallos y asumió el riesgo que implicaba ir por él. Fue muy costosa la operación, pero eso no le quita el mérito, aunque el mérito se lo quiera adjudicar el infumable de Donald Trump.
Bola y cadena
EL GOLPE AL CJNG REPOSICIONA a la presidenta Sheinbaum frente al gobierno norteamericano y en particular frente a Trump; es un freno a la narrativa del presidente de los Estados Unidos a la vez que un mensaje clarísimo para los cárteles: no habrá tregua para nadie. También se fortalece frente a sus críticos, que no han encontrado muchas aristas para cuestionar la operación y más bien han hecho coro en sus elogios a la nueva estrategia de seguridad, como si no hubiera estado clara desde casi el inicio de su gobierno.
Sentido contrario
LA PRESIDENTA SE FORTALECE TAMBIÉN frente a las presiones internas y las asignaturas pendientes, entre ellas la reforma electoral, pero sobre todo de cara a las elecciones intermedias, donde las pasiones suelen desbordarse. No es que haya nacido como presidenta el domingo que mataron al Mencho, esa es una exageración de algunos analistas. La herencia que le dejó AMLO con los que compitieron en la interna de 2024 es muy pesada, un lastre que no puede cortar a machetazos, pero hasta para ellos va el mensaje.
Humo negro
LA SOLVENCIA QUE MOSTRÓ LA PRESIDENTA Claudia Sheinbaum en su gira por el sur y centro de Sinaloa, tiene que ver con lo exitoso de la operación donde cayó muerto el Mencho. Es el golpe más importante que ha dado el gobierno desde la caída de Rafael Caro en 85, la aprehensión de Miguel Félix Gallardo en 89 y de la detención del Chapo, por tercera vez, en 2016. Pero la gente se estará preguntando ahora ¿Y Sinaloa cuándo, presidenta?
Artículo publicado el 01 de marzo de 2026 en la edición 1205 del semanario Ríodoce.

