Los traficantes están optando por Arizona para adquirir armas. A partir de 2024, el corredor Arizona–Sonora–Sinaloa se consolidó como la principal vía ilegal de armamento.

Ciudad de México, 16 de febrero .– La pugna entre Los Chapos y Los Mayos, escisiones del Cártel de Sinaloa —recrudecida tras el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada— no solo ha convertido a Sinaloa en un campo de batalla, sino que también ha modificado la ruta y la dinámica del tráfico de armas desde Estados Unidos hacia México, beneficiando, particularmente, a las armerías instaladas del otro lado de la frontera mexicana.

El más reciente informe de la organización Stop US Arms to Mexico, titulado Corredores de la violencia, revela que los traficantes están optando cada vez más por el estado de Arizona para adquirir armas. Esta tendencia ha ido en aumento: a partir de 2024, el corredor Arizona–Sonora–Sinaloa se consolidó como la principal vía para el flujo de armamento hacia grupos criminales en México.

Lo más ilustrativo, sin embargo, es la explicación de este reacomodo. El informe lo sitúa en el contexto de la escalada de violencia en Sinaloa tras el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada en el verano de 2024, quien fue llevado ilegalmente a Estados Unidos en una avioneta en la que fue trasladado por Joaquín Guzmán López, “El Güero”, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Desde entonces, en el estado creció en un 213 por ciento las víctimas de homicidio doloso y, en 2025, se convirtió en el estado con más policías asesinados, con 46 casos hasta el 18 de diciembre. Ese mismo año, el Ejército mexicano aseguró 2 mil 95 armas en Sinaloa, más del doble que en cualquier otra entidad del país.

“Podemos ver que, especialmente desde la captura del ‘Mayo’ Zambada, a mediados de 2024, el corredor entre Arizona, Sonora y Sinaloa se ha fortalecido […] Los traficantes están eligiendo Arizona como un punto preferente para adquirir armas. Es un estado con un mercado enorme, con cientos de armerías y leyes muy permisivas para comprarlas”, señaló en entrevista John Lindsay-Poland, coordinador de Stop US Arms to Mexico. El especialista añadió que el informe se basa en una investigación sustentada en datos detallados sobre el rastreo de armas recuperadas en México y vinculadas con puntos de venta en Estados Unidos.

Por su parte, Mike Vigil, exagente de la DEA, consideró que es consistente que un conflicto interno dentro del cártel incremente la demanda de armas de alto poder y fortalezca corredores específicos como el de Arizona–Sonora–Sinaloa. “En el conflicto, obviamente están reclutando cada vez a más individuos para combatir, ya sea en la facción de los Chapitos o en la del ‘Flaquito’ Mayo”, dijo en entrevista con SinEmbargo.

Y agregó: “Por el enfrentamiento entre los Chapitos y el hijo de Zambada, el ‘Flaquito’ Mayo, se están modificando las rutas, en parte porque el enfoque no sólo de México, sino también de Estados Unidos, está en la frontera con Texas y en otros puntos para contener la violencia que se vive en Sinaloa, Durango y Chihuahua”.

Foto filtrada por autoridades de Estados Unidos. Ismael Zambada, “El Mayo”. Foto: Especial
La caída de Ismael Zambada, “El Mayo” exacerbó la pugna entre Chapitos y la Mayiza, lo que provocó también un cambio en el tráfico de armas desde USA. Foto: Especial

Un arsenal de 73 mil pistolas

En la última década, de acuerdo con datos del informe de Stop US Arms to Mexico, más de 73 mil armas recuperadas en México fueron rastreadas hasta una compra en Estados Unidos. De las 8 mil 823 armas aseguradas menos de un año después de su venta original, el 83.6 por ciento fueron adquiridas en Texas o Arizona. Sin embargo, para 2024 esa proporción ascendió a 90 por ciento.

Si bien el informe precisa que desde 2022 el corredor Arizona–Sonora ya venía ganando relevancia dentro del tráfico de armas, fue a partir de 2024 cuando Arizona se consolidó como el principal corredor del trasiego de armas desde Estados Unidos hacia México, desplazando a Texas como epicentro histórico de compra y cruce fronterizo. Así lo documenta el reporte Corridors of Violence, elaborado con datos de rastreo de la ATF.

“Antes el lugar preferido era Texas; se confiscaban muchas más armas en Tamaulipas, y eso respondía a las dinámicas del mercado de los cárteles en cuanto a su armamento. El Cártel del Golfo y Los Zetas estaban adquiriendo armas en Houston y en otros puntos de Texas, y era mucho más fácil llegar a Tamaulipas desde ahí. Ahora, con el conflicto armado en Sinaloa y Michoacán, es claro que Arizona se ha convertido en el lugar preferido porque ese corredor está más allanado y facilita el traslado de armas traficadas”, contextualizó Lindsay-Poland.

Mike Vigil coincidió con ese diagnóstico: “Texas sigue siendo el principal estado de origen de armas, pero sí estamos viendo un cambio drástico hacia Arizona”, señaló.

Los datos respaldan esa tendencia.

En 2024, el 62 por ciento de las armas con origen en Estados Unidos recuperadas en México con un “tiempo al delito” de un año o menos —el lapso entre la compra y la confiscación, considerado un indicador de tráfico deliberado— provenían de Arizona. En 2015-2016, esa proporción era de apenas 17 por ciento. Mientras la participación de Texas se mantuvo relativamente estable entre 2015 y 2024, la de Arizona aumentó de manera significativa.

El cambio en la dinámica también se refleja en los puntos de compra.

De los 15 códigos postales de Estados Unidos donde se adquirieron más armas que fueron confiscadas en México dentro de un año entre 2023 y 2024, 14 se ubican en Arizona, es decir, el 93 por ciento. En consecuencia, en 2024 Sonora —estado fronterizo con Arizona— registró el mayor número de armas confiscadas en México.

La concentración geográfica es contundente. En 2024, el 69 por ciento de las armas con corto tiempo al delito recuperadas en México y rastreadas a Estados Unidos provenían de tres condados: Maricopa, Arizona (53.9 por ciento); Pima, Arizona (8.8 por ciento); y Harris, Texas (6.4 por ciento).

Pueden fortalecer al CJNG

Para el exagente de la DEA, esta reconfiguración en las rutas del tráfico de armas resulta preocupante. “Si comienzan a entrar armas nuevamente por Arizona, no sólo se fortalecerá el Cártel de Sinaloa, sino también el Cártel Jalisco Nueva Generación y otros grupos que están en ascenso y que podrían volverse muy poderosos en el futuro. Eso, sin duda, contribuirá a la violencia que se vive en México”, advirtió.

El Cártel de Sinaloa, además de operar en 31 estados de México, tiene presencia en las 50 entidades de Estados Unidos, con miles de traficantes vinculados a su estructura, de acuerdo con la Evaluación Nacional de Amenazas por Drogas 2025, publicada por la Administración para el Control de Drogas (DEA). La agencia describe al cártel como uno de los “más poderosos del mundo” y como uno de los principales productores de fentanilo.

Según la DEA, el Cártel de Sinaloa utiliza el corredor de Arizona y California para transportar droga hacia territorio estadounidense.

“Una red de mayoristas de drogas ilícitas, un nivel por debajo de los cárteles en México, opera en las principales ciudades de Estados Unidos, incluyendo Los Ángeles, Phoenix, Houston, Chicago, Atlanta y Miami. Estos afiliados con base en Estados Unidos utilizan plataformas de redes sociales y aplicaciones de mensajería cifrada para anunciar y distribuir sus productos letales, así como para reclutar correos y traficantes. Abastecen a redes locales independientes de tráfico de drogas, células callejeras y pandillas cuyo objetivo principal es colocar las drogas ilegales en manos de los consumidores. Algunos miembros de pandillas y traficantes independientes son tan prolíficos que mantienen contacto directo con mayoristas vinculados al Cártel de Sinaloa, lo que les permite convertirse en proveedores a nivel regional”, detalla la DEA.

Mapa de la DEA. El Cártel de Sinaloa sólo opera en 31 entidades de México y 59 estados de USA. Foto: Especial.

Homicidios se triplican en Sinaloa

El secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada —quien en 2024 fue entregado por Joaquín Guzmán López, “El Güero”, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, a autoridades de Estados Unidos— detonó una confrontación interna entre facciones del Cártel de Sinaloa. Hasta ahora, el Gobierno estadounidense no ha precisado cuál fue su papel en la captura del capo en territorio mexicano, como recientemente reclamó la Presidenta Claudia Sheinbaum.

Las cifras oficiales muestran que, a partir de ese momento, los homicidios dolosos se dispararon. En 2024, Sinaloa registró 994 víctimas de homicidio doloso, lo que representa un incremento de 87.19 por ciento respecto a los 531 casos contabilizados en 2023. Del total de personas asesinadas ese año, el 80.78 por ciento —al menos 803 víctimas— murieron por arma de fuego. Esta cifra es 118 por ciento mayor que las 367 víctimas de homicidio con arma de fuego registradas en 2023.

La violencia no se detuvo. En 2025, de acuerdo con datos oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, consultados y actualizados al 12 de febrero, Sinaloa cerró el año con al menos mil 663 víctimas de homicidio doloso. Esto representa un aumento de 67 por ciento en comparación con 2024 y de 213 por ciento frente a 2023, el año previo a la captura de “El Mayo”.

Ovidio Guzmán López y su hermano Joaquín no han logrado un acuerdo con fiscales en la Corte de Distrito Norte en Illinois, se reveló en la audiencia de este martes ante la jueza Sharon Johnson Coleman.
La violencia en Sinaloa no ha cesado desde la detención de “Los Chapitos” e Ismael “El Mayo” Zambada  Foto: José Betanzos Zárate, Cuartoscuro

También aumentó la proporción de asesinatos cometidos con arma de fuego.

De los mil 663 homicidios registrados en 2025, mil 488 fueron perpetrados con este tipo de arma, es decir, el 89.47 por ciento del total. El número de personas asesinadas con arma de fuego en 2025 fue 85.30 por ciento mayor que en 2024 y 305.44 por ciento superior al registrado en 2023.

La tarde del 25 de julio de 2024 se informó que “El Mayo”, el histórico líder criminal que durante décadas logró evadir la cárcel, había sido detenido en Texas tras aterrizar en un vuelo procedente de Sinaloa.

En los días posteriores surgieron versiones encontradas sobre la forma en que Estados Unidos logró el arresto de los dos capos. Algunos reportes señalaban que ambos se habrían entregado voluntariamente; otros apuntaban a una captura mediante engaños o incluso a un “secuestro” en territorio mexicano antes de su traslado y detención en Estados Unidos.

La posibilidad de que un mexicano acusado por autoridades estadounidenses sea capturado mediante un operativo extraterritorial no resulta, para diversos analistas, un escenario descabellado.

oaquín Guzmán López, hijo del Chapo Guzmán, y Ismael "Mayo" Zambada.
Joaquín Guzmán López, hijo del Chapo Guzmán, y Ismael “Mayo” Zambada, ambos fueron arrestados en el Paso Texas, Estados Unidos. Foto: Presidencia vía Cuartoscuro

Pero al día siguiente, se supo que Zambada dijo que había sido secuestrado por Guzmán López, quien se entregó a las autoridades estadounidenses. “El Mayo” señaló que Joaquín Guzmán López —uno de los líderes de la facción rival del cártel y en quien, sin embargo, confiaba— lo invitó a una reunión para ayudar a tranquilizar la disputa política entre Rocha y Cuén.

La idea de que Zambada fue traicionado —se presume— fue el detonante de los intensos enfrentamientos entre sus simpatizantes, conocidos como los “Mayitos”, y el grupo de Guzmán López —hijo del encarcelado capo Joaquín “El Chapo” Guzmán— conocidos como los “Chapitos”.

Este repunte de violencia desde 20224 rompió  la tendencia a la baja que Sinaloa mantenía en homicidios dolosos entre 2018 y 2023, según datos del Secretariado Ejecutivo.

En 2017 se registraron 1,473 casos; en 2018, 1,072; en 2019, 896; en 2020, 778; en 2021, 600; y en 2022 la cifra descendió a Sin embargo, 2024 marcó un retroceso, con niveles de violencia que recuerdan los años más críticos del estado y que no han disminuido.

Con información de Sin Embargo

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