Los grandes dilemas
Ante la presión de Trump por combatir al narco más los aranceles, la presión ciudadana por parar la violencia, las guerras narcas, la división en la 4t y la recesión, la presidente tendrá que escoger: delatar a sus cómplices o simular.
La tormenta perfecta.
México atraviesa por una inédita situación donde se conjugan varias presiones simultáneas de gran peso.
1. Desde afuera los aranceles de Trump amenazan las exportaciones a EEUU y la economía nacional; las presiones por recibir a los expulsados aquí como “País Seguro” a costa nuestra, y sobre todo el serio combate al fentanilo: lo saben todo y ya no admiten simulaciones. Han movido sus piezas militares y hecho obvio su espionaje.
2. Dentro de su mismo partido, el conflicto de poderes que tiene sometida a la presidente la gente de López, saboteándole e imponiéndole decisiones; la creciente división dentro de la 4t y los gobernadores en conflicto. Con la construcción en lugares indebidos del Infonavit, más la “elección” de jueces dudosos, el gobierno apunta al autoritarismo, poniendo en riesgo la propiedad privada.
3. La ciudadanía presiona para resolver la violencia creciente más el grito desesperado de las madres buscadoras a quienes la presidente dijo que no las recibiría, mientras los campos de exterminio aparecen y son negados para evitar otro Ayotzinapa, pero son imposibles de ocultarse y causarán serias presiones internacionales por los crímenes de lesa humanidad muy castigados.
4. La economía que amenaza con una seria recesión arrastrada con un pésimo crecimiento desde el sexenio anterior, la polarización del presupuesto y la falta de certeza jurídica, más algo muy considerable: la sequía en puerta. La atención del gobierno ha sido ganar poder político en vez de promocionar la economía y las tecnologías trayendo malas consecuencias. El gobierno no tiene dinero y está muy endeudado, lo que hace peligrar las dádivas para sostener su clientela electoral.
¿Combate al narco?
La prolongación de las guerras entre narcos en varias ciudades como en Culiacán, Celaya, Michoacán y en muchas otras regiones, apunta a que es un combate simulado, a pesar de que Batman vino a Culiacán a “solucionarlo”, aquí la situación empeora, llevamos casi 7 meses en un franco deterioro.
La ciudad es notablemente de ellos en la noche y en el día, ayer sábado se publicó que han sido encontradas 3,043 cámaras del narco en la vía pública. No se ha detenido a ninguna de las principales cabezas en la república.
Un meme simpático
Entre broma y broma la verdad asoma, circula un Meme que resume la historia del narcotráfico en México: El PRI los tenía de empleados, el PAN de socios y Morena los tiene de jefes. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Y como diría Galileo en su fogata “Eppur si muove” que traducida al culichi diríamos “Y sin embargo se nota”.
La complicidad evidente
Salta a la vista la complicidad con el narco, difícil que importen mini guns, bazucas, armas de alta tecnología sin que la inteligencia militar no lo note, ni armar camiones artillados, reclutar y asesinar tanta gente y mover tanto dinero, más las extorsiones y el cobro de piso en todos lados, lo que hará imposible vivir en sus territorios.
Cuando se acude con los generales para el apoyo en seguridad civil lo hacen presta y gustosamente, ellos mismos tienen bajas y heridos frecuentes. Pero no hay decisión política, luego las dudas apuntan a la complicidad desde arriba.
Para los intereses de los EEUU, si el conflicto de poderes que hay en la presidencia mexicana les estorba a su combate al fentanilo, es esperable que detengan a quien y a quienes se interpongan y presionen más a la presidente a colaborar. No le queda de otra a no ser que ocurra una sorpresa. En México nunca se sabe.
El dilema ciudadano
Pero la gran decisión no depende solo de la presidente, la ciudadanía también tiene que decidir si quiere seguir dependiendo del narco o crear una economía que no dependa tanto de ellos y alejarse.
La gente reclama volver a la normalidad, pero ¿Qué significa realmente esto? Volver a ganarse la vida como antes de manera honesta. Se vale. Pero ahora resulta muy difícil.
Alejarse de la economía narca significa que mucha gente y muchos negocios grandes, pequeños y todo tipo de servicios tengan que renovarse o reinventarse, crear otros nuevos como lo hizo China, lo cual no es sencillo y toma tiempo. Y muchos no podrán ni otros querrán. Pero es necesario.
La narco economía está matando a los niños, cerrando negocios, robando autos, llenando de luto y de un sufrimiento terrible a las familias de los desaparecidos.
El idilio con los narcos ya no es posible: hacen más daño que bien. Con los jueces a modo la violencia aumentará sin defensa ante los narcos ni de los abusos del gobierno que será más autoritario sin duda.
La gente espera que la justicia venga de Trump para llevarse a las cabezas políticas y a los capos. Esperemos que así sea, las cortes internacionales impusieron castigos a las dictaduras de Videla y de Pinochet en Argentina y Chile. Esto puede pasar aquí por los campos de exterminio.
No podemos esperar que la decisión de otros nos dañe. Ciudadano haz algo por amor a tu patria y por tus hijos o te lo reclamarán toda la vida. Ellos y nosotros merecemos una vida mejor.