La ofesiva contra el fentanilo reduce muertes y tráfico hacia EE UU, pero abre un debate sobre costos, soberanía y corresponsabilidad.

La epidemia de fentanilo que azota a Estados Unidos comenzó a encender las alarmas desde 2020, cuando Washington vinculó el aumento de muertes por sobredosis con la operación de cárteles mexicanos y el envío de precursores químicos desde China. Pese a los reclamos estadounidenses y a los primeros esfuerzos del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la crisis no cedió: en 2022 se alcanzó el punto más crítico, con casi 74.000 muertes por sobredosis relacionadas con este opioide sintético.

El cambio sustantivo se produjo entre 2024 y 2025, en la transición del sexenio de López Obrador al inicio del mandato de Claudia Sheinbaum. Por primera vez en años, el flujo de fentanilo hacia Estados Unidos y las muertes asociadas comenzaron a descender de forma sostenida, una tendencia confirmada por la ONU a mediados de 2025.

 

LA PRESIÓN DE TRUMP Y EL FACTOR COMERCIAL

 

El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, en enero de 2025, marcó un punto de inflexión. El mandatario republicano elevó la presión sobre México y condicionó el alivio de aranceles a resultados concretos en seguridad, migración y combate al narcotráfico. El acuerdo derivó en un reforzamiento militar de la frontera y en una ofensiva directa contra el tráfico de drogas, con el fentanilo como prioridad.

 

En este contexto nació la Operación Frontera Norte, eje de la estrategia del Gobierno de Sheinbaum. El objetivo fue claro: golpear a las organizaciones criminales que abastecen el mercado estadounidense, en particular al Cártel de Sinaloa y al Cártel Jalisco Nueva Generación.

 

CIFRAS QUE RESPALDAN LA ESTRATEGIA

 

A un año de su implementación, los resultados son contundentes. Desde octubre de 2024, las fuerzas de seguridad mexicanas han incautado 1,8 toneladas de fentanilo, destruido casi 1.900 laboratorios clandestinos y detenido a cerca de 41.000 personas presuntamente ligadas al crimen organizado, incluidos líderes de alto perfil. A ello se suman extradiciones expeditas de capos hacia Estados Unidos.

 

Solo el Ejército aseguró en 2025 más de 559 kilos de fentanilo, un 65% más que en 2024. También aumentaron de forma significativa los decomisos de metanfetamina, heroína y goma de opio. El mayor golpe se produjo en diciembre de 2024, cuando la Marina incautó 1,5 toneladas de fentanilo, el mayor decomiso registrado en México.

 

MENOS DROGA, MENOS MUERTES EN ESTADOS UNIDOS

 

El impacto se reflejó del otro lado de la frontera. En 2025, la Patrulla Fronteriza de EE UU confiscó 4,5 toneladas de fentanilo, un 52% menos que el año anterior. Las muertes por sobredosis también cayeron: en 2024 se registraron 47.735 fallecimientos, 35% menos que en 2022, la cifra más baja desde 2019.

 

No todas las drogas siguieron la misma tendencia. Mientras el fentanilo y la cocaína disminuyeron, las incautaciones de metanfetamina y marihuana aumentaron, lo que sugiere una reconfiguración del mercado ilícito más que su desmantelamiento total.

 

MIGRACIÓN Y VIOLENCIA: EFECTOS COLATERALES

 

La estrategia también impactó en la migración irregular. En 2025, México detuvo 95% menos migrantes que el año anterior y los arrestos en la frontera estadounidense cayeron 88%. Si bien el endurecimiento de la política migratoria de Trump explica buena parte del fenómeno, el despliegue de 10.000 elementos de la Guardia Nacional en la frontera mexicana fue un factor determinante.

 

En el ámbito interno, los homicidios dolosos en México descendieron a 22.415 en 2025, un 27% menos que en 2024 y la cifra más baja en una década. El cambio de enfoque —de la disuasión al uso de la fuerza con inteligencia y coordinación— marcó distancia con la política de “abrazos, no balazos” del sexenio anterior.

 

CORRESPONSABILIDAD PENDIENTE

 

Pese a los resultados, Washington calificó recientemente el avance como “gradual” e “inaceptable”. Sheinbaum, en respuesta, ha subrayado que México ha cumplido su parte del acuerdo y ha exigido mayor corresponsabilidad a Estados Unidos, particularmente en el desmantelamiento de las redes de distribución internas y en la prevención de adicciones.

 

Con la reducción del tráfico de fentanilo y de la migración irregular, el discurso de Trump —que atribuye los problemas internos a factores externos— enfrenta ahora un límite evidente. La crisis, aunque atenuada, sigue siendo compartida.

Con información de El País

 

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