La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, fue cuestionada este miércoles sobre la reunión sostenida entre representantes de agricultores y transportistas con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, encuentro que finalizó sin acuerdos pese a los bloqueos carreteros registrados en diversos estados del país, particularmente en Sinaloa, donde el sector primario ha intensificado sus protestas ante la falta de soluciones a la crisis agrícola.

Sheinbaum, desde Palacio Nacional, evitó adelantar posturas específicas, pero subrayó que el gobierno mantiene una mesa de diálogo abierta y que las demandas deben revisarse con responsabilidad.
“Ya lo va a informar la secretaria. Cuando hay demandas legítimas se atiende”, afirmó ante la prensa.

La mandataria insistió en que cualquier resolución debe ajustarse estrictamente a la disponibilidad presupuestal.
“Hay una mesa y se busca encontrar una salida, obviamente dentro de los recursos disponibles. No se puede prometer lo que no se puede entregar. Nosotros acostumbramos a hacer compromisos, no promesas”, remarcó.

Crisis en el campo: una problemática que se arrastra desde hace años

La falta de acuerdos deriva de un conflicto que ha venido incrementándose desde mediados de 2023, cuando productores de maíz del noroeste advirtieron pérdidas significativas por la caída del precio del grano en los mercados internacionales. A ello se sumó el incremento de costos de producción como fertilizantes, diésel y semillas, situación que ha llevado a organizaciones agrícolas a realizar bloqueos carreteros, manifestaciones frente a centros de acopio y solicitudes de intervención directa del gobierno federal.

Sheinbaum recordó que este escenario obligó a buscar soluciones alternas que incluyeran a los distintos niveles de gobierno y a la iniciativa privada.
“Por ejemplo, en el caso del maíz, se buscó algo tripartita: que las empresas compradoras dieran un precio más alto que el del mercado, que los gobiernos estatales aportaran algo y que el gobierno federal apoyara con otra parte”, explicó al destacar que este modelo ha avanzado en ciertos estados, aunque no en todos.

La razón de fondo, dijo, está en los precios deprimidos del maíz en los mercados internacionales.
“El precio del maíz por el tratado se fija en Estados Unidos, en la bolsa de Chicago. Entonces, es algo que tenemos que seguir trabajando para diferenciar el precio del maíz amarillo del maíz blanco”, comentó, al recordar que México produce mayoritariamente maíz blanco, criollo y nativo, utilizado para el consumo humano.

Ajustes presupuestales y prioridades del gobierno federal

La presidenta admitió que el reto para apoyar al sector agrícola es grande debido a las limitaciones económicas del próximo año.
“Como el precio del maíz está muy bajo, se está buscando apoyar a los productores”, dijo, aunque advirtió que el presupuesto federal ya tiene comprometido un billón de pesos para programas de bienestar, además de obras de infraestructura en salud y educación.

“Repito, el próximo año son un billón de pesos a programas de bienestar, dedicados directo a la gente. Además, construcción de hospitales, centros de salud, contratación de médicos, escuelas, preparatorias, universidades… Todo lo necesario para cumplir con lo que fuimos electos: continuar con la transformación”, puntualizó.

Mientras tanto, agricultores y transportistas mantienen la exigencia de precios de garantía más justos y apoyos directos que les permitan enfrentar los costos de producción. La Segob dará a conocer las conclusiones de la reunión fallida y los pasos a seguir en las próximas horas.

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