Culiacán, Sinaloa.– La diputada priista Paola Gárate Valenzuela lanzó un duro llamado a las autoridades para replantear la política de seguridad, luego de acudir al hospital donde permanece internado el legislador Sergio Torres Félix, quien continúa en estado crítico tras el ataque armado ocurrido el pasado miércoles. 

Visiblemente consternada, la legisladora reconoció que el atentado ha generado indignación y preocupación, no solo entre los políticos, sino en toda la sociedad. “Hay indignación… mucha preocupación y en oración constante”, expresó al pedir a la población unirse para desear la pronta recuperación de su compañero. 

Pero su mensaje no se limitó a la solidaridad. Gárate cuestionó abiertamente la efectividad de la estrategia de seguridad al advertir que el despliegue de fuerzas no sirve si no se pueden evitar hechos como el ataque contra diputados. “Muy consternada, la verdad, no doy crédito a que haya pasado esto. No hay un reflejo de una inteligencia o de una estrategia realmente, ¿de qué sirve la presencia?”, reclamó. 

La diputada también exhortó a las autoridades estatales y federales a replantear las acciones de seguridad y reforzar operativos preventivos, al considerar que la violencia ha escalado a niveles alarmantes. 

Sergio Torres fue trasladado bajo un amplio dispositivo de seguridad a un hospital privado tras ser herido de bala en la cabeza y el cuerpo; permanece en terapia intensiva después de una cirugía. 

El ataque ocurrió cuando los diputados viajaban en un vehículo acompañados por escoltas y fueron interceptados por hombres armados, en un episodio que movilizó a las autoridades y evidenció la crisis de inseguridad que vive el estado. 

Las declaraciones de Gárate se dan en un contexto donde incluso la llegada de refuerzos militares ha sido cuestionada por su aparente incapacidad para prevenir crímenes de alto impacto. 

Su postura deja ver un creciente malestar político: cuando la violencia alcanza a representantes populares, el discurso oficial sobre control y seguridad pierde fuerza frente a una realidad marcada por atentados, operativos reactivos y una ciudadanía cada vez más temerosa.

Hoy, mientras Torres lucha por su vida, el reclamo de la diputada resume el sentimiento que comienza a expandirse en la esfera pública: Sinaloa no solo necesita presencia armada, sino una estrategia que realmente funcione.

Comments are closed.