Penal de Aguaruto: la cárcel que no pudo mantener en custodia a miembros de alto perfil del Cártel de Sinaloa
Tras conseguir amparos, algunos de los internos lograron evitar su traslado a prisiones federales para posteriormente fugarse y regresar a sus actividades en la organización delictiva.
Anel Tello
Uno de los peores destinos que pueden enfrentar integrantes del crimen organizado es caer en prisión… excepto si se trata de un miembro de alto rango del Cártel de Sinaloa recluido en el Penal de Aguaruto. A través de los años, diversos informes e investigaciones periodísticas han retratado cómo dicho centro penitenciario, lejos de ser un espacio destinado a la reinserción social, se ha convertido en un punto de operaciones para la organización delictiva.
Celdas con aire acondicionado, sistemas de sonido, sillones, pantallas, drogas, bebidas alcohólicas, celulares, internet y hasta armas de fuego son parte de lo que autoridades han asegurado dentro del centro penitenciario. La falta de medidas de seguridad en más de una ocasión ha derivado en episodios de violencia como riñas, pero también en fugas.
Ya sea por en medio de motines, por túneles o hasta disfrazados de custodios, los muros del Penal de Aguaruto han resultado insuficientes para mantener bajo custodia a miembros de alto rango del Cártel de Sinaloa que, tras un breve paso por el centro penitenciario, lograron regresar a sus respectivas posiciones en la organización delictiva, algunos incluso convirtiéndose en piezas clave en el conflicto que libran Los Chapitos y Los Mayos desde septiembre de 2024.
La fuga en El Culiacanazo
La posibilidad de que El Ratón corriera un destino igual de desafortunado que el de su padre motivó el despliegue de diversos brazos armados al servicio de Los Chapitos. Balaceras, narcobloqueos, privaciones de la libertad y homicidios provocaron que aquella fecha recordada entre la opinión pública como el “jueves negro”.
Fue en ese contexto también en donde quedó exhibido la falta de seguridad en el Penal de Aguaruto pues, la violencia se extendió hasta sus alrededores y permitió la fuga de al menos 51 internos. Entre las múltiples hipótesis que surgieron sobre dicho escape destacó la necesidad de reforzar a las tropas de Los Chapitos que libraban los enfrentamientos con autoridades federales en diversos puntos de la capital sinaloense, misma que habría dado resultado, al menos temporalmente.
Si bien el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador ordenó la liberación de Ovidio Guzmán López en miras de frenar la violencia en Culiacán, en enero de 2023 el hijo de El Chapo fue nuevamente capturado durante un operativo que, aunque también desató una jornada de violencia, resultó insuficiente para impedir su extracción del estado.
Dicha victoria fue presentada por el gobierno federal con bombo y platillo, sin embargo, solo algunos de los internos fugados del Penal de Aguaruto fueron reaprehendidos.
El Macaco de los Beltrán Leyva
Es julio de 2018 y por los pasillos del Penal de Aguaruto caminan con sigilo dos custodios; parecen evitar el contacto con cualquier persona en el camino y eso les permite, con éxito, cruzar al menos seis filtros de seguridad.
No es sino hasta que salieron de las instalaciones que la verdad se revela: no son custodios, son operadores de alto rango del Cártel de los Beltrán Leyva. Tal y como describió el exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Fermín Hernández Montealegre, fue alrededor de las 3:05 horas cuando personal del C4 detectó un movimiento anormal de los supuestos custodios.
Aunque en el momento se argumentó un cambio de turno, fue cuestión de tiempo para que fue durante el pase de lista que se detectó la ausencia de dos internos: Julián Grimaldi Paredes y Carlos Jesús Salmón Higuera, alias El Macaco.
Sobre el primero trascendió su participación en una emboscada ocurrida en septiembre de 2016 que dejó como saldo cinco militares muertos y más de diez heridos. Los hechos fueron vinculados a Los Chimales, un violento brazo armado que opera al servicio de la facción del Cártel de Sinaloa que encabezan los hijos de El Chapo.
El segundo, por su parte, fue identificado como un importante lugarteniente del Cártel de los Beltrán Leyva, encargado de encabezar a un grupo de pistoleros conocidos como Los Calabazas que, aunque en ese entonces peleaban en nombre de Fausto Isidro Meza Flores, alias el Chapo Isidro, tiempo después terminarían por combatirlo.
El Macaco fue vinculado con una emboscada ejecutada en contra de un grupo rival ocurrida en el poblado de Tetamboca en El Fuerte que dejó como saldo siete personas sin vida. Pese a haber concretado su fuga del penal estatal, tan solo dos meses después de su hazaña, el líder de los Beltrán Leyva fue localizado sin vida en la sindicatura Estación Naranjo.
el dato…
La evaluación del Penal de Aguaruto
Pese a que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ha emitido múltiples recomendaciones y condenas al actuar de las autoridades a cargo del Penal de Aguaruto, durante su Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2024 calificaron a dicha prisión local con 6.76Entre las principales deficiencias documentadas por la CNDH destacaron la presencia de actividades ilícitas, la insuficiencia de personal de seguridad y custodia, la falta de normatividad que rige el centro, la deficiencia en el procedimiento para la imposición de sanciones disciplinarias, la falta de materiales e higiene en las instalaciones, la insuficiencia o inexistencia de actividades deportivas, entre otras.
Los capitanes del Cártel de Sinaloa
Una de las fugas que marcó para siempre la turbia historia del Penal de Aguaruto ocurrió el 16 de marzo de 2017. No fue para menos, aquel día recuperaron su libertad cinco miembros clave para las operaciones del Cártel de Sinaloa, tanto para Los Chapitos como para Los Mayos.
Se trató de Juan José Esparragoza Monzón, alias El Azulito; Alfonso Limón Sánchez, El Limón; Jesús Peña González, El 20; Rafael Guadalupe Félix Núñez, El Changuito Ántrax; y Francisco Javier Zazueta Rosales, Pancho Chimal.
De acuerdo con reportes de la entonces llamada Procuraduría General de la República (PGR) recuperados por Ríodoce, una riña resultó suficiente para distraer a las autoridades penitenciarias que, en su afán de recuperar el control del penal, pasaron por desapercibida la fuga de dichos operadores criminales.
Sobre el primero trascendió su participación en una emboscada ocurrida en septiembre de 2016 que dejó como saldo cinco militares muertos y más de diez heridos. Los hechos fueron vinculados a Los Chimales, un violento brazo armado que opera al servicio de la facción del Cártel de Sinaloa que encabezan los hijos de El Chapo.
El segundo, por su parte, fue identificado como un importante lugarteniente del Cártel de los Beltrán Leyva, encargado de encabezar a un grupo de pistoleros conocidos como Los Calabazas que, aunque en ese entonces peleaban en nombre de Fausto Isidro Meza Flores, alias el Chapo Isidro, tiempo después terminarían por combatirlo.
El Macaco fue vinculado con una emboscada ejecutada en contra de un grupo rival ocurrida en el poblado de Tetamboca en El Fuerte que dejó como saldo siete personas sin vida. Pese a haber concretado su fuga del penal estatal, tan solo dos meses después de su hazaña, el líder de los Beltrán Leyva fue localizado sin vida en la sindicatura Estación Naranjo.
el dato…
La evaluación del Penal de Aguaruto
Pese a que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ha emitido múltiples recomendaciones y condenas al actuar de las autoridades a cargo del Penal de Aguaruto, durante su Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2024 calificaron a dicha prisión local con 6.76Entre las principales deficiencias documentadas por la CNDH destacaron la presencia de actividades ilícitas, la insuficiencia de personal de seguridad y custodia, la falta de normatividad que rige el centro, la deficiencia en el procedimiento para la imposición de sanciones disciplinarias, la falta de materiales e higiene en las instalaciones, la insuficiencia o inexistencia de actividades deportivas, entre otras.
Los capitanes del Cártel de Sinaloa
Una de las fugas que marcó para siempre la turbia historia del Penal de Aguaruto ocurrió el 16 de marzo de 2017. No fue para menos, aquel día recuperaron su libertad cinco miembros clave para las operaciones del Cártel de Sinaloa, tanto para Los Chapitos como para Los Mayos.
Se trató de Juan José Esparragoza Monzón, alias El Azulito; Alfonso Limón Sánchez, El Limón; Jesús Peña González, El 20; Rafael Guadalupe Félix Núñez, El Changuito Ántrax; y Francisco Javier Zazueta Rosales, Pancho Chimal.
De acuerdo con reportes de la entonces llamada Procuraduría General de la República (PGR) recuperados por Ríodoce, una riña resultó suficiente para distraer a las autoridades penitenciarias que, en su afán de recuperar el control del penal, pasaron por desapercibida la fuga de dichos operadores criminales.
Trascendió que El Changuito Ántrax, El Limón, El 20 y Pancho Chimal salieron de la prisión escondidos en una camioneta, mientras que el rastro de El Azulito se esfumó en medio del barullo del altercado entre los internos.
De los cinco operadores del Cártel de Sinaloa que se fugaron aquel día, se documentó su regreso a actividades delictivas. Siguiendo los pasos de su padre Juan José Esparragoza Moreno, El Azulito continuó involucrado en actividades del trasiego de drogas hasta que su muerte por Covid-19 fue reportada en 2021.
Jesús Peña González y Rafael Guadalupe Félix Núñez, quienes estaban identificados como miembros originales de Los Ántrax -un violento brazo armado fundado por El Mayo Zambada- también continuaron operando. Mientras que a El 20 se le continuó considerando como un pistolero de alto rango, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos identificó a El Changuito Ántrax como el encargado de coordinar operaciones en el puerto de Manzanillo, Colima.
Desde la fuga y hasta la actualidad, Alfonso Limón Sánchez continúa siendo considerado como uno de los principales operadores de la facción de El Mayo Zambada al estar detrás del suministro de cocaína, según dan cuenta investigaciones estadounidenses. Su cercanía al también llamado Señor del Sombrero incluso lo llevó a ser considerado como uno de sus posibles sucesores.
El único protagonista de dicha fuga cuya lealtad estaba decantada a Los Chapitos fue Francisco Javier Zazueta González. El líder de Los Chimales fue abatido tan solo un mes después de su escape de prisión durante un enfrentamiento con elementos de la Secretaría de Marina en el poblado de San Cayetano Tepuche en Culiacán.
Los operadores de El Chapo
Antes de que Joaquín Guzmán Loera saltara a la fama internacional por su mítica fuga de El Altiplano en 2015, su método fue probado en el Penal de Aguaruto. En mayo de 2014, la Secretaría Pública de Sinaloa informó que dos operadores del Cártel de Sinaloa habían logrado burlar la seguridad del centro penitenciario a través de un túnel de casi 400 metros cavado con precisión quirúrgica, según reportó Manuel Aceves para MILENIO.
Los protagonistas de dicho escape fueron identificados como Adelmo Niebla, alias Don Memo, pero también Ramón Ruíz Ojeda, mejor conocido como El Monchi.
Trascendió que, aunque ambos fueron recluidos inicialmente en el penal federal de Matamoros, obtuvieron un amparo para ser juzgados en la ciudad donde fueron detenidos, lo que motivó su traslado a Culiacán.
Dicha estrategia legal fue adoptada tiempo después por otros miembros del Cártel de Sinaloa que no han visto en el Penal Aguaruto una oportunidad de reinserción social, sino más bien de seguir operando y, en el mejor de los casos, de recuperar su libertad.
Con información de Milenio

