Pre criterios demasiado optimistas por bajos ingresos, aranceles y …
Yo Campesino / Queridos Reyes…
- Pre criterios demasiado optimistas por bajos ingresos, aranceles y …
Miguel A. Rocha Valencia
Eso de que “vamos a crecer” 1.5 por ciento, como dice Hacienda nadie lo cree, pero en lo que acierta es en un mayor déficit que ya escaló al cuatro por ciento y habrá de incrementarse sí o sí por no hacer la tarea interna de una recaudación suficiente, gastar mal los escasos recursos y sostener políticas que inhiben “desde antes” la inversión interna y externa.
Los aranceles ya golpearon y aunque Edgar Amador Zamora presente proyecciones más o menos optimistas, la verdad es que eso no significa que nos vaya bien pues de entrada los analistas de Banamex y Banxico tienen “otros datos” con el PIB el cual estiman que estará en 0.6 por ciento si bien nos va, y si la inflación no crece más allá del tres por ciento “gracias” a una caída en el consumo como ya se registró en los dos últimos meses.
Claro, la baja en tasas de Banxico favorecería el consumo y ejercicio de créditos, pero al mismo tiempo desincentivará la inversión de documentos de gobierno y el ahorro. Una por otra.
En lo que todos coinciden en que dichas proyecciones para 2026, enviados por Hacienda al Congreso, es que hay una baja en el crecimiento para este año y si a eso se añade que para el próximo se prevé un recorte más al gasto superior a los 246 mil millones de pesos, no puede hablarse de crecimiento de 1.5 a 2.3 por ciento.
De hecho, 2026 pinta peor que el 2025, pues se agregará el tema de los aranceles que ya golpearon por todas partes con sus secuelas de desempleo, caída de inversión, bajos ingresos petroleros, caída en las remesas (bajaron 0.8 por ciento) y relocalización de empresas hacia EU o Suramérica, es decir salida de capitales y deuda a lo cual “ayudará” la baja en tasas de interés.
Pero claro, el discurso cuatrotero tiene que ser optimista sin importar que los datos reales contradigan los suyos y ahora con los aranceles recíprocos que anunció Trump, la situación se complica.
Incluso el cobro de esos impuestos va a resultar complicadísimo dada la integración de las economías y los componentes de los productos que van y vienen de Estados Unidos.
Y claro, los estadunidenses no estarán exentos de los problemas que se van a presentar.
Por eso más allá de los aranceles que se imponen a nivel universal por el gobierno estadunidense, México, su gobierno debe actuar por su bien. La 4T no sólo debe ser un concepto de demagogia sino un proyecto que va más allá del slogan primero los pobres y se centre en propiciar desarrollo y crecimiento de un país listo para enfrentarse a los problemas.
No se vale que en aras de mantener una supuesta careta de estabilidad y bonanza financiada con dinero prestado y programas clientelares aceptemos de entrada todo lo que nos llegue desde el norte; si de eso se trata, debemos ser recíprocos y no regalar lo que debe costar al presidente de aquel país.
Habrá que trabajar en el mismo sentido, buscar la autosuficiencia, como bien se dice en las mañaneras, existen capacidades y recursos, ligas con otras naciones.
No se olvide que México es uno de los países con el mayor número de tratados comerciales. Las relaciones están hechas desde China hasta Unión Europea.
Y aunque estén en suspenso los montos de aranceles hacia México que en principio podrían ser de 25, 10 o bajar hasta ocho por ciento, así como su implementación, lo cierto es que es una excelente oportunidad de emancipación; ahí está el pretexto para despegar la producción de nuestro país lo mismo en industria que en el sector primario.
Pero para ello hay que dejarse de demagogias, sectarismos y ansias de sostenerse en el poder de la forma más vil, comprando el agradecimiento del pueblo bueno. Que lo mantengan, pero con trabajo, crecimiento y desarrollo y no con mentiras.
Entonces si la 4T haría historia, ojalá que la coyuntura que hoy se abre de pauta para ese México que todos soñamos y no nos quedemos con cartitas a los Reyes Magos cuando no existen condiciones para que se cumplan, como son los pre criterios de Hacienda para el año próximo, simplemente porque no existen las condiciones económico-financieras y sociales para que se cumplan.
No importa si nos aplican el 10, el 20 o el 30 por ciento y se proclama un triunfo de la 4T por lograr la benevolencia de Trump. Eso es perder soberanía. Es una oportunidad del actual régimen que no se debe perder.