Oswaldo Villaseñor

El diputado federal Mario Zamora propuso que Sinaloa ingrese al mercado de la producción de opioides y el CBD, el cual tiene un valor de 8 mil millones de dólares en el mundo, a partir de la producción legal de amapola y mariguana de manera legal.

En un mensaje pronunciado a las afueras de la sede del Congreso de la Unión, el diputado federal presentó una propuesta de solución al tema de la producción de estos enervantes y de paso solicitó apoyo a Donald Trump y a Claudia Sheinbaum para crear el marco legal que regule la producción de mariguana y amapola para la producción de opioides y CBD con uso medicinal.

Sinaloa puede convertirse en una potencia industrial y farmacéutica si apostamos por la ciencia, la legalidad y el desarrollo, comentó en diputado federal.

Mientras el mundo discute fentanilo, narcotráfico, adicciones y seguridad internacional, desde México surge una propuesta que busca cambiar la conversación global: dejar de administrar el problema y empezar a resolverlo desde su origen.

El diputado federal Mario Zamora plantea que Sinaloa puede pasar de ser un territorio históricamente señalado, a convertirse en un territorio solución, construyendo un modelo basado en ciencia, salud pública, regulación estricta y desarrollo económico legal.

La propuesta incluye el desarrollo de una industria farmacéutica regulada y enfocada exclusivamente para el uso médico y clínico.

Zamora propone una producción controlada de opioides para uso médico en el manejo del dolor y cuidados paliativos, así como derivados de cannabis con fines terapéuticos, y elaborados bajo protocolos científicos, trazabilidad total, supervisión sanitaria permanente y cero tolerancia a desvíos hacia mercados ilegales.

El planteamiento busca atender una realidad global: millones de personas viven y mueren con dolor severo sin acceso adecuado a tratamientos médicos, mientras los mercados ilegales continúan creciendo cuando no existen rutas legales, científicas y reguladas.

La propuesta,añadió, busca atacar el problema desde la raíz: prevención científica de adicciones, fortalecimiento del sistema de salud pública, desarrollo farmacéutico regulado, reconversión productiva hacia empleo formal y cooperación internacional basada en conocimiento, tecnología y regulación sanitaria.

El objetivo es debilitar estructuralmente las economías ilegales quitándoles mercado, quitándoles mano de obra y quitándoles futuro social, sustituyendo esos espacios por empleo formal, capacitación, seguridad social y oportunidades reales para nuevas generaciones, especialmente en regiones donde históricamente no han existido alternativas económicas sostenibles.

Mario Zamora sostiene que Sinaloa tiene condiciones productivas, talento humano, experiencia agrícola y capacidad logística para integrarse a nuevas cadenas globales de valor en sectores científicos, médicos y farmacéuticos bajo estándares internacionales.

Como parte de este planteamiento, Mario Zamora hace un llamado directo al presidente Donald Trump y a Estados Unidos:

Si lo que se busca son resultados reales en la reducción de adicciones, sobredosis y economías ilegales, la ruta debe ser la cooperación basada en ciencia, tecnología, regulación sanitaria y desarrollo económico legal, no únicamente en la contención o confrontación.

La propuesta plantea una cooperación internacional enfocada en transferencia tecnológica, desarrollo científico, fortalecimiento sanitario y generación de industria formal que permita reducir el mercado ilegal desde su origen.

El mensaje es directo: el mundo necesita soluciones estructurales, no solo operativos temporales.

Sinaloa puede dejar de ser parte del problema y convertirse en parte de la solución.
Sinaloa puede pensar en grande.
México puede aportar soluciones reales al mundo basadas en ciencia, legalidad y desarrollo humano, acotó.

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