Rubén Rocha Moya, la “mayor piedra en el zapato” de la 4T
Héctor Calderón Hallal
“Tras analizar a fondo un total de más de 200 empresas licitantes
en la obra y los servicios del Gobierno del Estado de Sinaloa”,
señala el periodista-investigador Víctor Hugo Arteaga “los resultados
o descubrimientos son francamente asombrosos, por el monto
acumulado -que nunca- bajo ninguna administración estatal se
habría acumulado tanto recurso comprometido con esa
corrupción excesiva… por demás burda”.
“En primer lugar, los evidentes vínculos de empresas ‘favoritas para
la asignación de contratos’, que forman parte del padrón de
contratistas estatal, con los hijos del actual gobernador Rubén Rocha
Moya”, remata sin miramientos el periodista.
Se trata de un periodista-investigador muy acreditado, que forma parte
de la generación de auténticos investigadores como Amador Narcia,
Jorge Ramos y Jaime Maussán, forjados en la escuela de Telesistema
Mexicano (Televisa) y bajo la batuta del mismísimo Jacobo
Zabludowsky.
Premio Nacional de Periodismo 2016, por el trabajo denominado –
precisamente- “Las empresas fantasmas de Duarte”, Javier Duarte de
Ochoa pues, exgobernador de Veracruz de triste memoria.
Víctor Hugo Arteaga es propietario de una plataforma noticiosa seria,
de nombre “XpectroInformativo”(@arteaganoticias),
(www.xpectrofm.com) y hace algunas horas, fue asimismo
entrevistado por el también periodista, adscrito a Código Magenta,
medio del que también su director editorial, Rodrigo Carvajal, a quien
le aseguró que “existe un vínculo obvio y evidente, entre los intereses
económicos evidenciados en los nombres de los propietarios de las
empresas beneficiadas durante las asignaciones de obra pública y
servicios … y los hijos del mandatario sinaloense”.
Y abundó… “Hay una secuela, también evidente, en los vínculos con
las actividades involucradas con el delito del huachicol fiscal, que
consiste en la importación de grandes cantidades de combustible, sin
pagar el impuesto indirecto respectivo (IEPS), Impuesto Especial
sobre Producción y Servicios”…
Así también el caso de las pseudoempresas sin experiencia que no
obstante esta condición, les son asignadas todas las obras públicas
bajo procesos de licitación, burdamente fraudulentos: p.e. se
presentan a determinado proceso de asignación por licitación de una
obra, digamos ocho empresas, de las cuales solo una -misteriosa y
convenientemente- sí es la que lleva la documentación completa y
exacta tal y como lo señalan los lineamientos; a las otras siete,
misteriosa y curiosamente, a todas, les falta toda la documentación y
detalles tan básicos como que los ‘representantes’ no pueden
acreditar la personalidad de representación de las personas morales a
las que dicen representar, entre otras ‘casualidades’… y el llenado de
los formaos en todas las empresas, hasta portan los mismos errores
ortográficos”.
A estas ‘fabulosas y afortunadas’ empresas, a las que se les asignan
las grandes obras de Sinaloa, se les caen grandes puentes, se les
colapsan los drenajes… y aún así les sigue el Poder Ejecutivo local de
aquella entidad asignando contratos multimillonarios y ampliaciones (o
adelantos) de presupuestos.
Y por último, el investigador detectó y denunció que la reproducción
del esquema fraudulento del defenestrado gobernador peñanietista de
Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, quien a través del DIF que presidía
su esposa (en Sinaloa es a través de la señora Eneida Rocha Ruiz,
hija del gobernador Rocha Moya y presidenta del Patronato del DIF
Estatal) asignaron contratos fraudulentos y también millonarios, por
servicios de proveeduría y servicios asistenciales, a empresas
´fantasma’, cuyos domicilios no corresponden y cuyas supuestas
escrituras públicas son suscritas ‘misteriosamente’ ahora por quienes
habían sido ya beneficiarios de programas sociales del propio
Gobierno de Sinaloa en el pasado reciente, usurpándoles su identidad.
Así, destaca el prestigiado investigador, el caso de la empresa
“Berries”, entre otras muchas empresas integrantes del padrón de
contratistas del DIF Estatal, en este caso del giro alimenticio, pues
proveía de “cathering” o bocadillos para eventos al DIF, que llegó a
facturar hasta por más de 300 millones de pesos en algunos folios… y
cuya principal accionista, es una dama que hace algunos años, recibió
el beneficio de una silla de ruedas donada por una administración
estatal anterior a la de Rocha Moya y, evidentemente, no tenía los
medios como para montar una empresa con toda la parafernalia y la
logística que implicó dar, según uno de los eventos facturados,
bocadillos a alrededor de 600 mil comensales, una población
equivalente a una ciudad casi de las dimensiones de Culiacán (700 mil
habitantes), si se parte del criterio de que el costo por comensal o
asistente que degusta en esa clase de eventos, es de
aproximadamente $500 pesos… en el óptimo de los casos.
A este ‘estado de cosas’ tan deplorable al que nos ha llevado ya la
‘obra de gobierno ‘ de Rubén Rocha en Sinaloa, hay que sumarle la
cruenta ‘guerra sin fin’ entre facciones del ya multicitado y célebre
Cártel de Sinaloa, que ha dejado un aproximado de 2 mil muertes de
personas de manera violenta, así como el reporte de más de 10 mil
unidades motrices robadas o despojadas con violencia, en esos casi
18 meses de ‘ingobernabilidad’ que se registra en esa noroccidental
entidad mexicana, estallada a raíz de la detención y ‘sustracción’ a los
Estados Unidos de uno de los líderes históricos del cártel local, en
septiembre de 2024: Ismael ‘El Mayo’ Zambada.
Cada dos horas en promedio asesinan a alguien y a diario despojan
un total aproximado de 20 o 21 vehículos aproximadamente, según el
cálculo grosso modo.
Cabe destacar que es ya una interpretación popular muy común, del
dominio público, la interpretación que la población da a la semiótica de
la política y la forma en que es conducida por el aun mandatario,
originario de Batequitas, Badiraguato, Sinaloa: que el actual senador
Enrique Inzunza, es su proyecto genuino para que lo suceda en
2027… Que tanto él como un sobrino del mandatario, están
involucrados como contratistas beneficiados por “licitaciones” públicas
sin cumplir con los requisitos de ley.
Así entonces, hay -por lo menos- un total de 26 empresas plenamente
detectadas como beneficiarias permanentes de recibir contratos, que
son propiedad de funcionarios públicos el actual Gobierno de Sinaloa,
encabezado por Rubén Rocha Moya; lo que es sinónimo de
simulación, cinismo y evidente fraude el que se practica en la actual
administración estatal de extracción morenista, según lo constata el
valioso resultado del reportaje implementado por el reportero Arteaga,
quien -eso sí- reprochó que haya tenido , junto con sus colaboradores,
que recurrir a las técnicas más elementales de investigación en este
trabajo, dado que la gran herramienta que representaba Unidad de
Acceso a la Información, en sus representaciones federal y estatal, ya
no funcionaban…
Lo que significa una muy seria llamada de alerta para la presidenta
Sheinbaum y para el resto de la sociedad de la sociedad mexicana,
sobre lo que no se puede permitir y tolerar en un gobierno que busca
transformar de raíz la vida pública y la ética procedimental de los
funcionarios y las autoridades de gobierno de este país.
Aunque nos llama la atención sobremanera, que la presidenta Claudia
Sheinbaum -¿acaso por estrategia misma para despistar o hasta para
no levantar polvareda en los gobiernos locales con problemas tan
estruendosos?- se proponga ponderar en público y hasta levantarle la
mano en ocasiones al gobernador Rocha Moya, quizá como una forma
de reiterarle el respeto hacia quien tiene a Rubén Rocha “atornillado”
materialmente a la silla principal de la gubernatura de Sinaloa: Andrés
López Obrador, desde Palenque, Chiapas.
Rocha Moya no es gente del equipo de Claudia Sheinbaum… ella no
lo impulsó a la gubernatura y sien embargo, lo tiene qué sostener por
un acuerdo político “en lo oscurito” con AMLO y la actual dirigencia de
Morena.
Baste recordar que en las postrimerías de aquel 2023 como en los
albores de aquel intenso 2024 en materia electoral, no solo el exrector
y exalcalde Héctor Melesio Cuén Ojeda, abatido cobardemente por
ejecutor desconocido, apoyó desde la geografía sinaloense y con el
impulso institucional del PAS (Partido Sinaloense) que él lideraba, al
hoy senador Adán augusto López Hernández… sino que semanas
después y, como para no quedarse atrás, el ya gobernador Rubén
Rocha y con el respaldo del presupuesto público del Estado, hizo lo
propio con el tabasqueño, al desplegar una especie de campaña
‘interna’ de apoyo al precandidato obvio o favorito de “la mayoría
morenista”, que resultó ser entonces la actual presidenta de la
República, Claudia Sheinbam Pardo.
El lema de la campaña al interior del “morenismo” sinaloense, dejó a
todo mundo sin aliento por el grado tan alto de creatividad para
encontrar un eslogan que la identificara… “¡En Sinaloa estamos
AGUSTO… que siga López en el Gobierno!”.
Por lo que en este caso y por todas las razones anteriormente
expuestas, definitivamente… “El amor con amor se paga” … no tiene
razón de ser ni de invocarse siquiera.
Para finalizar, resultaría curioso o paradójico también ponderar, bajo la
lógica de ese “Amor con amor se paga”, de la lógica lopezobradoriana,
que francamente las conductas que el gobierno de Rubén Rocha
Moya les reprochó como argumento a sus ‘contrincantes políticos’ (por
él así asumidos), como los desaforados presidentes municipales de
Ahome (Loa Mochis), Gerardo Vargas Landeros, Culiacán, Jesús
Estrada Ferreiro y Mazatlán, Luis Guillermo Benítez, francamente
languidecen frente al cúmulo de tropelías que -de resultar ciertas- hoy
se le endilgan al gobernador de Sinaloa, Rubén Roha Moya, a raíz de
esta investigación-reportaje.
Por eso y por mucho más, se antoja interesante observar el desarrollo
de esta semana política que hoy inicia.
Autor: Héctor Calderón Hallal
@Pequenialdo;
@CalderonHallal1

