Salió por comida para sus gatos y fue asesinado: el caso que conmociona a Culiacán
Un estudiante de 16 años que soñaba con ser veterinario fue atacado a balazos por un grupo armado cuando iba a comprar un biberón para sus gatitos recién adoptados. Su caso se suma a los menores asesinados en medio de la violencia en el estado.
Dheyna Brito
Ricardo Mizael, de 16 años, era amante de los animales y soñaba con convertirse en veterinario. El último registro que se tiene de él es un video difundido en redes sociales donde aparece acariciando un par de gatitos que recientemente había rescatado; minutos después salió de su casa para comprarles alimento y un biberón, y fue asesinado antes de regresar.
El joven era alumno de la preparatoria Emiliano Zapata de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Aquella mañana salió de su vivienda, ubicada en el fraccionamiento Benevento, con la intención de comprar alimento y pañales para unos gatitos que recién su familia había adoptado. Su madre los había encontrado abandonados en el sector oriente de Culiacán. Durante el trayecto fue atacado a balazos por hombres que viajaban en motocicleta frente al fraccionamiento Los Ángeles.
El adolescente quedó tendido boca abajo, a metros de la escuela, con múltiples heridas de arma de fuego en el cuerpo y el cráneo. Además, en un puesto de burritos cercano resultó herida una trabajadora llamada Cristina, quien presentó un impacto de bala en la pierna y fue trasladada a un hospital sin riesgos mayores.
De acuerdo con la información oficial, alrededor de las 10 de la mañana en pleno sol de Culiacán, dos jóvenes a bordo de una motocicleta lo interceptaron en la esquina del bulevar California con la calle Pomona y Paseo Tamazula. Ricardo trató de resguardarse cruzando hasta el puesto de comida, pero lo alcanzaron las balas. Fueron encontradas al menos unas 20 en la zona.

Familiares del adolescente llegaron al sitio cerca de una hora después. / Foto: Iván Medina / El Sol de Sinaloa
El cuerpo de Ricardo permaneció cerca de dos horas sobre la banqueta de la carretera a Imala, frente al negocio de comida y al colegio donde había cursado el tercer año de secundaria el ciclo anterior. Tras el crimen, la circulación en el área fue suspendida mientras llegaban elementos del grupo interinstitucional a realizar su labor. Ante el caso la Fiscalía General del Estado (FGE) inició una carpeta de investigación por homicidio doloso.
Familiares del adolescente llegaron al sitio cerca de una hora después. Sus padres entraron a la escena entre shock y lágrimas. Relataron que minutos antes había salido únicamente a comprar alimento para los gatos rescatados.
Aclararon que el joven no tenía relación con actividades ilícitas ni era posible que se desplazara en moto porque ni siquiera sabía manejar. Su padrastro, Jesús Higuera, ha denunciado ante medios y en redes sociales que Ricardo apenas había iniciado el primer año de preparatoria y que aquella mañana iba caminando a una farmacia a comprar un biberón para alimentar a un gatito que había adoptado, antes de entrar a clases en la preparatoria.
“Era un niño, solamente fue a comprar para alimentar a un gatito que él tenía, el niño ni siquiera salía, no sabía andar en moto, no sabía manejar, no iba acompañado, la muchacha que salió balaceada era del negocio al que él se fue a esconder”, declaró.
Jesús Higuera también cuestionó la actuación de las autoridades al momento de los hechos y denunció una actitud prepotente e insensible cuando acudió a la escena y reclamó por lo ocurrido. “Aquí se la barren bien fácil, diciendo que eran punteros, que eran delincuentes y eso, incluso un policía me quiso llevar detenido, porque llego a la escena y veo tirado al niño, obviamente me da coraje, le digo (al policía) ¿pues de que sirves?”.

Aclararon que el joven no tenía relación con actividades ilícitas. / Foto: Iván Medina / El Sol de Sinaloa
El caso de Ricardo no ocurrió en aislamiento. Desde el inicio de la confrontación interna entre grupos criminales en septiembre de 2024, decenas de menores han sido asesinados en Sinaloa; tan solo en los primeros meses de 2026 suman al menos seis adolescentes muertos en distintos municipios del estado. Muchos de ellos murieron realizando actividades cotidianas: salir a la tienda, dirigirse a la escuela, convivir o entrenar.
Después de que se supiera lo que pasó con Ricardo, se difundieron esquelas de la Universidad Autónoma de Sinaloa y de la Dirección General de Deportes, en las que se expresó solidaridad con la familia por el fallecimiento del alumno, integrante de la preparatoria Zapata. Posteriormente la Academia de Basquetbol Águilas del UAS, equipo del que formaba parte, también publicó una esquela en su memoria.
Esa misma sensibilidad que recordaron sus compañeros y entrenadores —y que se reflejó en los mensajes de despedida— también fue retomada por colectivos dedicados al rescate animal, debido a que el adolescente era conocido por su cercanía con los animales y por ayudar a gatitos abandonados.
La Fundación Balto y Togo y la Fundación Laika Protectora de Animales, A.C. difundieron mensajes y esquelas en honor al adolescente. Recordaron que aspiraba a estudiar veterinaria y que tenía especial interés por rescatar animales abandonados.
El jueves 12 de febrero familiares y allegados dieron el último adiós a Ricardo en la funeraria Morey, ubicada en la colonia Jorge Almada, en el centro de Culiacán. Alrededor del ataúd se colocaron numerosas coronas y ramos de rosas blancas, mientras desde la una de la tarde la sala se mantuvo ocupada por amigos, parientes y compañeros de la escuela.
También acudieron jugadores del equipo de básquetbol Águilas del UAS, quienes llegaron con su uniforme en señal de despedida. Entre ellos predominaba el silencio y la incredulidad: compañeros de su misma edad que no terminaban de asimilar que estaban ahí para despedir a un amigo.
Maestros de su preparatoria señalaron que era un alumno carismático y apasionado por el deporte. Destacaron a Ricardo por su trato amable y que dedicaba gran parte de su tiempo al básquetbol, por lo cual recibía apoyo para continuar con sus actividades deportivas.
En el funeral los padres de Ricardo no emitieron declaraciones debido al estado de shock emocional y ningún familiar habló ante medios, reflejando una resignación dolorosa ante hechos de violencia que han afectado a personas inocentes desde el inicio de la confrontación entre grupos criminales el 9 de septiembre de 2024.
Hasta el momento no se ha informado quiénes fueron las personas responsables del homicidio.

