A raíz de la guerra entre bandos, la paz de los ciudadanos sinaloenses ha sido la primera víctima.

Manuel Aceves

Desde el 9 de septiembre de 2024 a la fecha, la zona centro y sur de Sinaloa se ha convertido en el epicentro de un conflicto interno entre las facciones de Los Chapitos y La Mayiza.
La violencia ha golpeado con fuerza diversas regiones del estado, destacando Culiacán y Elota, así como Eldorado, Cosalá, Mazatlán y sus comunidades aledañas.
La ruptura definitiva entre las facciones del Cártel de Sinaloa se produjo el 25 de julio de 2024, cuando Ismael El Mayo Zambada fue presuntamente traicionado y secuestrado por Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, quien lo entregó a las autoridades estadunidenses. Ese mismo día, Guzmán López también fue detenido en El Paso, Texas.
Estos acontecimientos provocaron una escalada de violencia que evocó conflictos anteriores, como la guerra de 2008 entre Joaquín El Chapo Guzmán e Ismael El Mayo Zambada contra los Beltrán Leyva, o la de 2016 entre Los Chapitos y Los Dámaso.
La situación se agravó con el asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda, líder del Partido Sinaloense, ocurrido también el 25 de julio de 2024 en Culiacán. Este hecho generó una fisura en el ámbito político, aumentando la inestabilidad en la región.
La combinación de la traición dentro del cártel y el asesinato de una figura política clave contribuyó a una atmósfera de incertidumbre y violencia en Sinaloa, afectando tanto al panorama criminal como al político.
Fue el 9 de septiembre cuando una radiocomunicación filtrada evidenció la ruptura entre los distintos grupos de lo que hasta entonces fue el Cártel de Sinaloa.
Un semestre de terror
Entre septiembre y octubre de 2024, los homicidios se dispararon un 300 por ciento. Bloqueos, balaceras y operativos militares sumieron a varias zonas en el caos.
La carretera Culiacán-Mazatlán se convirtió en un campo de batalla, con ataques constantes que sembraron el terror. Comercios y escuelas cerraron temporalmente, y la incertidumbre se apoderó de la vida cotidiana.
Juan Carlos, de las primeras víctimas colaterales
En septiembre, un enfrentamiento en el sector Tres Ríos de Culiacán, terminó con la vida de Juan Carlos Sánchez Palacios, abogado de 34 años y padre de familia. Ocurrió el día 21 de ese mes durante un operativo para capturar a un presunto jefe de seguridad de uno de los grupos en conflicto, quien se escondía en un complejo de departamentos.
En el tiroteo, las autoridades usaron gas lacrimógeno, afectando a su familia. Testigos afirman que intentó auxiliarlos y fue abatido por las fuerzas de seguridad.
Uno de los eventos más impactantes de noviembre fue la cancelación de la Expo Ganadera 2024, programada del 14 de noviembre al 1 de diciembre.
La decisión fue tomada por la Unión de Ganaderos de Sinaloa, tras el asesinato de su presidente, Faustino Hernández Álvarez, en septiembre, y ante amenazas directas del crimen organizado.
Días antes, hombres armados atacaron la fachada del recinto ferial e incendiaron las taquillas, dejando clara la advertencia. Además, una narcomanta dirigida al gobernador Rubén Rocha Moya exigía la cancelación del evento.
En diciembre, el gobierno federal reforzó la presencia militar en Culiacán, Elota y Mazatlán. Si bien los operativos redujeron los enfrentamientos directos, las ejecuciones no se detuvieron.
Cifras reflejan la crisis
En los últimos seis meses, cerca de mil personas han sido asesinadas en Sinaloa:
Septiembre 2024: 142 víctimas
Octubre 2024: 182 víctimas
Noviembre 2024: 175 víctimas
Diciembre 2024: 156 víctimas
Enero 2025: 138 víctimas
Febrero 2025: 120 víctimas
Entre las víctimas, al menos 33 eran menores de edad. Un caso que conmocionó a la sociedad fue el de Regina, una adolescente de 14 años de Navolato, quien murió el martes 4 de marzo tras quedar atrapada en un fuego cruzado, luego de salir de una cena familiar. La balacera ocurrió el 27 de febrero en la sindicatura de Villajuarez, Navolato, donde Regina y dos jóvenes más fueron alcanzados por las balas.
A la crisis de violencia generalizada se suma el problema de los feminicidios. Solo en los primeros meses de 2025, al menos 10 mujeres han sido asesinadas en el estado, de las cuales seis casos han sido clasificados como feminicidios u homicidios dolosos.
El clima de terror ha obligado a pueblos enteros a modificar su rutina. Muchas comunidades como Eldorado y Costa Rica, por mencionar algunas, viven bajo la amenaza constante y han optado por encerrarse en sus casas antes de las 18:00 horas para evitar encuentros fortuitos con grupos armados.
Impacto en la población y respuesta internacional
La escalada de violencia también ha generado reacciones más allá de las fronteras de México. Estados Unidos designó a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas, presionando al gobierno mexicano para reforzar su estrategia contra el narcotráfico.
En respuesta, el gobierno desplegó miles de soldados y agentes de la Guardia Nacional en Sinaloa y la frontera, con la intención de restaurar el orden y detener el tráfico de fentanilo y otras drogas.
A pesar de los operativos, la percepción de inseguridad sigue latente entre la población. El miedo de quedar atrapado en un enfrentamiento armado persiste, como lo demuestra el caso de Oded, un pequeño de cinco años que fue alcanzado por una bala en la mano mientras su padre lo recogía del kínder.
No todos tienen la misma suerte. Gael y Alexander, junto a su padre Antonio de Jesús, fueron asesinados cuando un comando armado atacó su vehículo, dejando otra tragedia marcada en la historia de Sinaloa.
Golpes al crimen organizado
En 2025, las fuerzas federales han logrado realizar varias detenciones clave que han golpeado a la estructura de Los Chapitos. Entre las capturas más relevantes están:
15 de febrero: Alejandro Cabrera, El Jando, piloto y enlace logístico del grupo.
19 de febrero: José Ángel Canobbio Inzunza, El Güerito, operador financiero y jefe de seguridad de Iván Archivaldo Guzmán.
20 de febrero: Kevin Alonso Gil, El 200, encargado de la adquisición de armamento.
Además, en febrero se concretó la extradición de 29 narcotraficantes a Estados Unidos, incluyendo figuras del Cártel de Sinaloa y otros grupos criminales, como Rafael Caro Quintero.
La exigencia ciudadana: justicia y paz
Este domingo 9 de marzo, decenas de ciudadanos se congregaron en la Avenida Álvaro Obregón de Culiacán para exigir justicia y el cese de la violencia.
La protesta estuvo encabezada por madres y familiares de personas desaparecidas, quienes clamaron por la localización de sus seres queridos. También, se unieron familiares de víctimas mortales y ciudadanos afectados por la delincuencia.
Con pancartas y consignas, los manifestantes demandaron acciones concretas a las autoridades para frenar la violencia que ha impactado profundamente a la sociedad sinaloense. La marcha transcurrió de manera pacífica, pero reflejó el hartazgo y la desesperación de una población que anhela recuperar la tranquilidad perdida.
Hasta el momento, el gobierno estatal no ha emitido pronunciamientos sobre la manifestación ni sobre las exigencias de los ciudadanos.
A seis meses de violencia, develan memorial
Como parte de las acciones de protesta, el colectivo Culiacán Valiente llevó a cabo la reubicación y develación del memorial “Tu ausencia no te olvida”, el cual es un símbolo de protesta y de generación de memoria colectiva por los más de mil 200 desaparecidos que se han registrado en este clima de violencia.
Este domingo 9 de marzo, en punto de las 09:00 horas, el colectivo llevó a cabo a develación del memorial a la par de la protesta convocada por un grupo de ciudadanos por los seis meses de violencia de Culiacán.
El evento estuvo acompañado de la cantante soprano, Aurora quien se unión a la actividad con el tema La llorona.
El integrante del colectivo, Esteban Culiacán Valiente, expresó que esta actividad es un símbolo de acompañamiento por las víctimas de delito y además y es la continuación de la exigencia por la paz en Culiacán.
“Decirle a la población de Culiacán que no se nos olvide, que la ausencia de la paz sigue afectando nuestras vidas, después de 6 meses de violencia.
“Seguimos exigiendo a las autoridades que avancen las propuestas de construcción de paz que se presentaron por parte de este colectivo.
“Este memorial es un recuerdo de que debemos tener esperanza hasta lograr la paz duradera, si se acaba la esperanza se acabó la lucha”, expresó.
En ese sentido, el colectivo invitó a la ciudadanía a seguir participando y no dejarse apagar por el miedo y las represiones.
Este memorial se estaría moviendo de lugar en próximas semanas por diversos puntos de la ciudad de Culiacán.
Con información de Milenio

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