SOLO 1 DE 16 SÍNDICOS LOGRÓ REELEGIRSE EL FRACASO DE MORENA SINDICATURAS.
Denuncian que la proliferación de candidaturas únicas y la baja participación son señales de una democracia asfixiada por el desánimo.
CULIACÁN, SINALOA.-Tras la jornada de plebiscitos en las sindicaturas de Culiacán, el mapa político del municipio ha enviado un mensaje de rechazo sistémico que no admite interpretaciones tibias.
Los datos finales revelan un escenario demoledor para la actual administración: de los 16 síndicos que buscaban seguir, solo uno logró convencer a su gente.
Para Noe Heredia, este resultado es la prueba estadística de una ruptura entre el Ayuntamiento y sus comunidades rurales. “Esto no es casualidad, es un veredicto: De las sindicaturas le cerró la puerta a quienes hoy gobiernan.
Cuando 15 de 16 representantes no pueden sostener la confianza de sus vecinos, el problema no son los candidatos, es el gobierno municipal que los dejó solos y sin herramientas para cumplirle a la gente”, afirmó.
Una democracia bajo sospecha
El proceso también dejó al descubierto una preocupante erosión de la participación ciudadana y la pluralidad política en el territorio.
Heredia calificó como “alarmante” que en casi la mitad de las sindicaturas no se instalaran urnas debido a la ausencia de competencia.
Imposición sobre elección: La existencia de una alarmante cantidad de candidaturas únicas impidió que miles de ciudadanos pudieran contrastar proyectos.
“Eso no es democracia, es una imposición que asfixia la participación ciudadana”, sentenció.
El mensaje del silencio: Ante las voces que señalan desinterés en el campo, el posicionamiento fue claro: “La baja participación no es apatía, es una señal de alarma.
La gente no sale a votar cuando siente que su voz no cambia el estado de abandono en el que tienen a sus caminos, su seguridad y sus servicios básicos”.
El fracaso de la gestión territorial
El veredicto de las urnas y la ausencia de votantes en zonas clave sugieren que el modelo de atención a las sindicaturas está agotado.
El fracaso masivo de los intentos de reelección evidencia que los ciudadanos del sector rural han dejado de ver en sus autoridades locales una solución a sus necesidades más elementales.
“Culiacán ha hablado. No se puede gobernar desde el escritorio mientras las sindicaturas se hunden en el olvido.
El resultado de este domingo es el inicio de una exigencia ciudadana por recuperar la dignidad y el trabajo real en cada rincón de nuestro municipio”, concluyó Heredia.

