Culiacán, Sinaloa.– La Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) ha intensificado su estrategia de ajuste financiero con el recorte de 200 trabajadores de confianza, como parte de un proceso de reingeniería administrativa para enfrentar la crisis económica que atraviesa la institución.

El rector Jesús Manuel Madueña Molina confirmó que la universidad mantiene una política de “cero contrataciones”, al tiempo que se reducen áreas administrativas para disminuir la burocracia en las escuelas y operar con menos personal.

Señaló que estos 200 recortes forman parte de las medidas necesarias para optimizar recursos y garantizar la operatividad de la universidad, aunque reconoció que se trata de decisiones difíciles y “lastimosas” por el impacto en los trabajadores.

Madueña Molina explicó que uno de los principales factores que presionan las finanzas de la UAS es el pago a jubilados, que representa alrededor de 2 mil 600 millones de pesos, lo que limita la capacidad de la institución para sostener su plantilla laboral.

“Es un tema que no gusta que se hable, pero no contamos con un fideicomiso que permita hacer frente a estos compromisos, lo que nos obliga a hacer ajustes como el recorte de personal”, puntualizó.

El rector detalló que, para poder cerrar el año pasado, la universidad tuvo que sacrificar cerca de mil 500 millones de pesos, además de cubrir adeudos por 400 millones de pesos al IMSS y 135 millones al INFONAVIT.

Asimismo, informó que se estableció un convenio para pagar 130 millones de pesos en un plazo de 12 meses, como parte de los esfuerzos para estabilizar las finanzas universitarias.

Finalmente, aseguró que, aunque el panorama es complejo, la reingeniería administrativa y la reducción de personal son medidas encaminadas a garantizar la viabilidad financiera de la UAS a largo plazo.

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