No basta con entrar: el reto educativo en Sinaloa es sostener las trayectorias
En Sinaloa, el problema del abandono escolar se agudiza en media superior, donde casi 1 de cada 9 jóvenes interrumpe sus estudios.
En Sinaloa, el acceso a la educación ha dejado de ser el principal desafío. Las cifras muestran que niñas, niños y jóvenes sí están entrando a la escuela. Sin embargo, permanecer y concluir una trayectoria educativa completa hasta los estudios profesionales sigue siendo una meta que no todos logran alcanzar.
En educación básica, el abandono escolar se mantiene en niveles bajos: menos del 1% en primaria y alrededor del 3% en secundaria. No obstante, estos niveles han mostrado incrementos recientes que deben leerse como señales de alerta temprana.
En la nota técnica presentada por Mexicanos Primero Sinaloa se destaca que es en la educación media superior donde el problema se vuelve más visible y persistente. En el ciclo escolar 2023-2024, la tasa de abandono se ubicó en 11.3%, lo que significa que casi 1 de cada 9 jóvenes interrumpe su trayectoria educativa en este nivel.
La directora general de Mexicanos Primero Sinaloa, Nuria González Elizalde, advirtió que abandono escolar no puede entenderse como una decisión individual aislada, sino como un problema público que refleja condiciones sociales, económicas, familiares e institucionales que no fueron atendidas a tiempo. Se trata de trayectorias que comienzan, pero que se debilitan progresivamente hasta romperse.
“Pero es en la educación media superior donde el problema se vuelve crítico, el abandono supera el 11%, esto nos permite entender algo fundamental, el abandono aumenta conforme avanza la trayectoria educativa, es decir, el problema no empieza en media superior, comienza antes, se va construyendo a lo largo de la trayectoria educativa”, señaló.
El fenómeno, además, no ocurre de un momento a otro. El abandono escolar es un proceso acumulativo que inicia con señales como la inasistencia, el rezago, la desconexión o la pérdida de sentido de la experiencia escolar. Cuando estas alertas no se identifican ni se atienden oportunamente, las y los estudiantes terminan por interrumpir sus estudios.
“Desde Mexicanos Primero partimos de una idea central: atender el abandono escolar requiere acciones preventivas, articuladas y sostenidas. No basta con reaccionar cuando el estudiante ya dejó la escuela, se trata de identificar riesgos a tiempo, intervenir de manera oportuna y garantizar trayectorias educativas completas”, expresó.
Aunque el Estado presenta indicadores favorables en cobertura —con niveles cercanos a la universalidad en primaria y superiores al promedio nacional en media superior—, estos avances no garantizan la permanencia. De hecho, es en el tránsito por los distintos niveles educativos donde se evidencian las mayores tensiones del sistema.
Este dato confirma que la media superior es el principal punto de quiebre del sistema educativo en Sinaloa. Aunque después de la pandemia se observó una disminución respecto al pico de 16.3% registrado en 2020-2021, el abandono se mantiene en niveles elevados, lo que evidencia que no se trata de un fenómeno coyuntural, sino estructural.
Las razones detrás de este fenómeno son múltiples. Entre los factores que inciden se encuentran las condiciones socioeconómicas, el trabajo infantil y juvenil, la violencia en los entornos, las afectaciones socioemocionales, así como factores escolares e institucionales. A ello se suman barreras como la discriminación y la falta de condiciones para una inclusión efectiva.
Las consecuencias del abandono son profundas. No solo limitan las oportunidades educativas y laborales de quienes interrumpen sus estudios, sino que también amplían brechas de desigualdad y debilitan la capacidad del sistema educativo para garantizar el derecho a aprender.
“Una diferencia en matrícula, por sí sola, no puede concluir abandono escolar, puede haber migración, cambio de escuela, movilidad dentro del sistema, incluso efectos demográficos como la disminución en la natalidad, pero tampoco podemos minimizar el problema, porque hay algo que sí es claro, se ha ampliado al acceso, pero la permanencia no está garantizada”, afirmó.
Por ello, el Estado tiene la obligación de prevenir, atender y reducir el abandono escolar. La permanencia en la escuela es parte fundamental del derecho a la educación, por lo tanto, es indispensable generar las condiciones para que las y los estudiantes puedan mantenerse en ella.
Frente a este panorama, Mexicanos Primero Sinaloa hace un llamado a colocar el abandono escolar en el centro de la agenda pública. Atender este desafío implica analizar la evidencia, identificar los factores de riesgo y actuar de manera preventiva y articulada.
Lo que propone es:
- Priorizar el abandono escolar en la agenda pública
- Implementar un sistema de alerta temprana para detectar riesgos antes de que las trayectorias se rompan
- Asignar recursos focalizados para apoyar la permanencia, especialmente en secundaria y media superior
- Desarrollar estrategias intersectoriales que atiendan las causas estructurales del abandono, más allá del ámbito escolar.
Hoy existe claridad sobre dónde se rompe la trayectoria, por qué ocurre y qué se puede hacer. El reto es traducir esa evidencia en decisiones públicas sostenidas.
Cada estudiante que abandona la escuela no es una cifra más: es una trayectoria que no se logró sostener. Garantizar que niñas, niños y jóvenes no solo entren, sino permanezcan y concluyan su educación, es la condición indispensable para hacer efectivo su derecho a aprender.
Puedes consultar aquí nuestra nota de investigación Abandono escolar en Sinaloa: trayectorias que se rompen

