Puebla, Pue. La Fiscalía General del Estado (FGE) informó que detuvo la noche del jueves a Nadia Carolina N y Jessica N, y solicitó imputación contra otros tres hombres por el caso del bebé Tadeo, cuyo cuerpo fue hallado en un bote de basura del Centro de Reinserción Social (Cereso) de San Miguel, Puebla.

Nadia Carolina N habría llevado el cadáver al penal, donde se le ubica como visitante frecuente del reo Antonio N, quien le dio esa orden, y luego recibió y ocultó los restos, en tanto que Sergio N, lo habría depositado en el contenedor de basura.

Jessica N enfrentará cargos por incumplimiento de un deber legal, precisó la fiscalía sin dar detalles, Mientras que el custodio Gerardo N responderá por los delitos de violación a la Ley General de Salud, encubrimiento y asociación delictuosa.

La FGE solicitó audiencia inicial para imputar a las dos mujeres y a Antonio N delitos de violación a la Ley General de Salud, infracciones a las leyes y reglamentos sobre inhumaciones y exhumaciones y encubrimiento. Adicionalmente, acusa a Sergio N de encubrimiento y asociación delictuosa.

Por su parte, el gobernador de Puebla, Luis Miguel Barbosa Llamas, sugirió que los restos del bebé Tadeo que fueron introducidos al Cereso San Miguel habrían sido usados por reos que pretendían desestabilizar a la penitenciaría y descartó que la acción tuviera como móvil el trasiego de drogas o efectuar ritos, como se ha especulado en medios de comunicación.

En conferencia de prensa, sin embargo, el político morenista consideró hechos diabólicos el hallazgo del cadáver de un bebé en un contenedor de basura de la prisión y los conocidos por la Fiscalía General del Estado (FGE), que la noche del jueves aseguró que había esclarecido el caso y anunció la aprehensión de dos mujeres, identificadas como Nadia Carolina N y Jessica N, así como la solicitud de imputación contra otros tres hombres.

Barbosa dijo ayer que la mujer que introdujo el cadáver a la prisión será quien aporte más elementos para conocer el verdadero móvil del asunto, y rechazó que el cuerpo del niño de tres meses haya sido usado para ingresar estupefacientes o para actos de hechicería.

El cadáver de Tadeo tenía en una mano una cinta que lo identificaba con su apellido.

El 22 de enero los padres del bebé dieron a conocer que los restos habían sido exhumados del cementerio San Nicolás Tolentino, donde fue enterrado tras fallecer, a los tres meses de edad, luego una intervención quirúrgica por problemas en el sistema digestivo.

Previamente, por este caso fue-ron detenidos 21 custodios del penal de San Miguel, aunque a cuatro de ellos los liberó un juez. El resto prosigue en la cárcel de mediana seguridad del municipio de Tepexi de Rodríguez.

 

Con información de La Jornada

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *