A pesar de que en la última década México registró un avance en la protección a los derechos humanos, en el país existe todavía mucha desigualdad que hace ver “como aspiración” lo que en la ley o jurisprudencia se reconocen como libertades civiles.

Esta realidad obliga a contar con jueces y juezas a favor de la transformación social para que, con argumentos sólidos, serios y no ocurrencias mantengan vigentes en el texto y en la realidad las conquistas alcanzadas en democracia, protección al medio ambiente, libertad sexual y de expresión, entre otros sostuvo este miércoles el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la nación (SCJN) durante la presentación de su libro 10 años de derechos. Autobiografía jurisprudencial.

“En estos temas nunca hay un puerto de llegada, menos en este momento. Nuestro país, como lamentablemente en la mayoría de los países de nuestra región, sigue enfrentando serias desigualdades, injusticias, abuso de poder, muchos derechos que siguen siendo aspiración y que no existen en la realidad y por ello, la obligación de los jueces y juezas constitucionales de seguir siendo parte de la transformación social porque mientras todos los derechos no sean justiciables no dejan de ser buenos deseos”, expresó frente a un panel de expertos internacionales en derecho constitucional.

De acuerdo con el ministro presidente, en el mundo existe el riesgo y la tentación de querer retroceder en conquistas alcanzadas, por lo que es necesario tener presente en todo momento y de cara a las nuevas generaciones, que las libertades civiles y los derechos humanos son producto de luchas culturales, jurídicas y sociales que no se lograron de la noche a la mañana.

En muchos lugares del mundo está habiendo tentaciones para retroceder en conquistas de derechos humanos que creíamos ya irreversibles, sobre todo los derechos humanos de las minorías, de las mujeres, de las personas de la diversidad sexual, de las personas con discapacidad, de las personas indígenas.

“No podemos pensar que estas conquistas ya han sido alcanzadas, debemos estar siempre vigilantes desde todos los órganos que forman la sociedad para no permitir retrocesos en materia de derechos humanos”, alertó Zaldívar Lelo de Larrea.

De esta manera la cabeza del poder judicial en el país reconoció que no basta que la constitución mexicana contemple el principio de no regresividad en derechos humanos, sino que es necesario vigilar siempre que no se permita ningún retroceso.

 

Con información de Excelsior

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